Los “moditos” del Presidente

 Los “moditos” del Presidente

Leopoldo González

El lunes 27 de abril, nada más por fastidiar al sector empresarial, el presidente López Obrador asumió que no le gustaron los “moditos” en que la IP había negociado un factoraje por 290 mil millones de dólares con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para salvar la liquidez de miles y miles de microempresas que están a punto de irse a la quiebra.

Mientras él se concentra en su agenda personal, que incluye negocios familiares al amparo del poder público, otros hacen el trabajo que él debió hacer: tocaron puertas y cabildearon aquí y allá, buscando amortiguar un rudo golpe a la economía nacional.

Según su lógica, fundada en las patologías del narcicismo político, otros que se ocupen del México real y el país total: él, apoyado en la fantasía delirante del poder absoluto y en sus legisladores, busca confeccionar lo más parecido a una dictadura a lacarta.

Para esa dictadura que trae en mente, el Presidente ocupa dos cosas: fin de los contrapesos -legislativos y de cualquier otro tipo- y un pueblo “maiceado” con dádivas clientelares que se crea el cuento de que el Ayatollah mexicano” lo va a redimir.

Desde hace meses estatuyó la fórmula tramposa y autoritaria de “gobernar por decreto”, frente a la cual no hacen ni pío sus subordinados en ambas cámaras (con excepción de Muñoz Ledo), para evitar los engorrosos trámites que implican el debate político y la deliberación legislativa, tan caros en una democracia.

En paralelo, aprovechando el miedo y las limitaciones de sus legisladores, comenzó a apropiarse algunas de las atribuciones y facultades concurrentes que comparte con elPoder Legislativo, para hacerlas “exclusivas” del Ejecutivo.

Con sus “moditos”, y sólo por lo que hace a MORENA y sus adláteres, el inquilino de Palacio ya logró un parlamentarismo de eunucos y autómatas, precisamente ahí, donde se supone que está representada la sociedad mexicana.

Para cerrar la pinza bastó con no apoyar a la “minoría rapaz” de emprendedores y empleadores, sino al pueblo raso: ese pueblo que, gracias al desempleo, al hambre y a la precariedad, con sólo “Tandas del bienestar” y “Créditos clientelares tendrá ocasión de no sentirse burlado en su dignidad para mostrar su “gratitud al hombre-Providencia, tanto enelecciones constitucionales como en consultas de faramalla.

Si en dieciséis meses de gobierno se adueñó ya del presupuesto de operación de lasdelegaciones federales en los estados, de fondos del Conacyt, del Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestales (FEIP), de jugosos subejercicios en dependencias del GobiernoFederal y de los recursos públicos de 874 fideicomisos federales, es muy probable que toda esa masa monetaria sirva, de aquí en adelante, a la compra de electores y conciencias.

La semana pasada, una diputada de MORENA ingresó una iniciativa de ley para reformar el 29 constitucional, con el objetivo de que la declaratoria de “Estado de Excepción” sólo dependa del Presidente, sin la intervención del Congreso. La retiró cuando la intentona autoritaria fue denunciada y quedó al descubierto.

El pasado jueves, jugando socarronamente con dos figuras jurídicas, el Ejecutivo envió a la Cámara de Diputados una Iniciativa de Reforma a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria que, de aprobarse esta semana, anulará las facultades presupuestales del legislativo y dejará en manos del presidente de la República la decisión discrecional de reasignar, reorientar y cambiar el presupuesto, sin necesidad de que los legisladores -en funciones de contrapeso- digan algo o intervengan en algún sentido.

El golpe de mano presidencial, ni duda cabe, tendrá en el artículo 21 de esa ley las arcas públicas a su entera disposición, para lo que guste y mande.

Así se explica la expresión: “la pandemia nos cayó como anillo al dedo”, porque so pretexto de una contingencia o una emergencia, cuya declaración dependerá de él mismo, podrá usar los recursos de los contribuyentes a contentillo del propio ego, y ya sabemos que un ego enfermo no es precisamente de fiar.

Esa disposición, además de subrayar los “moditos” comunales que se traen en MORENA, enfatiza el estilo barbaján de hacer política instalado en el poder.

Es muy probable que la oposición legislativa, sabiendo que López Obrador cae en encuestas y que en 2021 hay elecciones intermedias, saque la casta e impugne dicha reforma en los medios y en las vías jurisdiccionales, pues riñe de forma obvia y flagrante con el espíritu y la letra del artículo 74 constitucional.

En suma, los “moditos” del Presidente como que ya están sentando jurisprudencia profana, secular, y no son precisamente los “moditos” de un demócrata de bien.

Pisapapeles

No es válido ni ético defender dictaduras de izquierda, de derecha, incoloras, descafeinadas, populistas o de centro. Todas las dictaduras son dañinas para la sociedad y esencialmente contrarias a la cultura, a la libertad y a la democracia.

leglezquin@yahoo.com

Isauro Gutierrez