Estado Laico, Derecho Constitucional

 Estado Laico, Derecho Constitucional

Juan Manuel Cárdenas Delgado.

Introducción

En el escenario mundial ha hecho su reaparición en los últimos lustros una de las principales instituciones humanas, recuperando y abarcando inmensos espacios sociales y políticos: las estructuras eclesiásticas.

Parece que en la medida que el proyecto socialista entró en crisis en amplios espacios del planeta, su lugar lo ocupó un sentimiento religioso sucedáneo que se ha exacerbado en algunos casos; pero no solo la crisis mencionada de los espacios socialistas de Europa y la URSS explican este repunte histórico de la religiosidad en el mundo. Las experiencias en Irán e Irak, dan cuenta de cómo el fundamentalismo religioso ejerce su dominio directo en la esfera de la política de nuestros días.

En América Latina, la jerarquía eclesiástica ha presidido decisiones de poder en centro y Sudamérica y los amplios proyectos de penetración imperialista en los pueblos indígenas dan cuenta también de un esfuerzo por orientar un desarrollo cultural inducido desde el imperio que rompa las resistencias culturales de los mismos.

En México la presencia del Papa y el uso propagandístico de su relación con el estado, así como los constantes rumores de una vinculación oficial mas estrecha entre ambos, perfilan una mayor injerencia de la jerarquía eclesiástica en las determinaciones de la política cultural y educativa del régimen.

La reeducación de valores tradicionales en los encuentros de las familias, solo son vínculos de una nueva “evangelización” el objetivo principal de las estructuras eclesiásticas es sin lugar a duda la coacción en las decisiones políticas del gobierno de nuestro país.  

 

Desarrollo

 

El diccionario español EDIMUSA (Editores Mexicanos Unidos) define como laico “lo independiente de toda influencia religiosa”.

El artículo tercero constitucional que a la letra dice: El estado está obligado a establecer la garantía individual de la libertad de conciencia por esto el estado no puede declarar ninguna “religión oficial” ni titularse legalmente bajo ninguna religiosidad, ni tampoco puede prohibir ninguna creencia religiosa.

Uno de los ilustres defensores del estado laico de nuestra actualidad Pedro Márquez Celaya menciona que en un estado laico la soberanía popular es la única que puede definir lo que es válido de lo que no es, en donde la voluntad popular reconoce, define y garantiza la decisión en aspectos, sociales, políticos y económicos, por lo tanto, la ciudadanía se obliga a recordar de manera permanente a los legisladores y funcionarios públicos, sin el  miedo de caer en propuestas de carácter antirreligioso o anticlerical, que su papel no es el de imponer políticas públicas a partir de creencias personales o de grupo, sino el de llevar a cabo sus funciones de acuerdo al interés publico, definido por la voluntad popular mayoritaria, pero sin exclusiones, conservando los principios fundamentales de nuestra nación.

En un estado laico se acepta la existencia del principio religioso en cada individuo, la religión se vive, se estudia, se analiza y se aprende de ella desde una perspectiva ética y de amplio criterio, como parte del desarrollo emocional y/o espiritual de todo ser humano.

Dentro de las esferas políticas de nuestro país el estado laico ha sido mancillado con actos de cobardía, la reforma constitucional en 1992 para reconocer la personalidad jurídica de las iglesias; en la ceremonia de toma de posesión como presidente de la república Vicente Fox recibió de manos de su hija un crucifijo y acudió a la basílica de Guadalupe; el retiro del retrato de Benito Juárez de los Pinos, actualmente el encuentro mundial de las familias con al presencia de nuestro actual presidente de la república Felipe Calderón y qué decir de las limosnas millonarias del gobernador de Jalisco a las estructuras eclesiásticas.

 

Análisis y Propuestas

 

¿Cómo defender el estado laico?

Denunciar actos no permitidos por la ley, como ejemplo claro la demanda interpuesta por la Muy Respetable Gran Logia “Valle de México” al gobernado de Jalisco por sus limosnas millonarias.

Rescatar nuestra historia, considero también de gran importancia que nuestras autoridades analicen que los acontecimientos históricos que han marcado el seguimiento de nuestra nación no se eliminen o cambien de fecha a capricho de algunos funcionarios políticos y que estos homenajes se realicen en las fechas que la historia los da a conocer para que la niñez y la juventud mexicana se impregne de nuestras costumbres históricas y realcemos los valores patrios en que estos acontecimientos nos envuelven

No permitir que se violente la Constitución, ya que ésta reconoce a los ministros de culto el derecho político de votar pero les prohíbe el ser votados y ocupar cargos públicos, así como el de asociarse con fines políticos. (Haciendo hincapié en este precepto último).

 

Conclusiones

 

El hecho de que los liberales invoquemos con unánime emoción la defensa del estado laico, nos obliga a sentirnos hermanos con nuestros compatriotas, y a invitarnos a la unificación de los masones ya que nuestra augusta instutución ha defendido siempre la existencia del estado laico por lo cual seguir realizando foros como el de Zamora Michoacán y el presente aquí en Santa Ana Pacueco que convocan y unifican trabajos críticos y propositivos.

Todos los liberales tenemos un compromiso con las mejores causas de México, como son: soberanía, libertad, democracia, justicia social e identidad  nacionales.

Defender nuestra libertad es defender la herencia idelológica-política ganada en siglos.

 

Bibliografía:

 

Símbolos N.- 2 (revista de difusión masónica).

Prospectiva Pedagógica, Escenario Tendencial, (1910-2010) Universidad de Guanajuato

Diccionario EDIMUSA (Editores  Mexicanos Unidos).

Isauro Gutierrez