El Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana y el pensamiento de Morelos

 El Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana y el pensamiento de Morelos

Vicente García Rocha.

Apatzingán, según la Enciclopedia de México viene del  tarasco  apahtsi, comadreja, angá,levantar y n, locativo, ‘dónde está levantado o está situado el dios Apatzi’. El asentamiento original fue anterior a la conquista. La población fue convertida al cristianismo por los franciscanos de Tancítaro.

Ahora denominado  Apatzingán de la Constitución, como la principal ciudad de la tierra caliente michoacana, tuvo el honor  en año de 1814, cuando se reunió allí el Supremo Congreso Insurgente, en ese entonces la población debió tener unos ochocientos habitantes.

El Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana se sanciona el 22 de octubre, siendo pues la primera Constitución que, gracias a la visión de gran estadista del Generalísimo Morelos, dota al país por nacer de su Carta Magna, y que para protegerla con elSupremo Congreso prosiguió en un constante peregrinar para eludir el encuentro con las tropas virreinales, hasta que en 1815, las tropas realistas logran tomar preso al Rayo del Sur, para después de encarcelado, excomulgado y finalmente fusilarlo en San Cristobal Ecatepec, del  actual estado de México.

Al consolidarse la independencia de México, en 1821 y hasta 1917 en que se promulga la Ley fundamental vigente, se reunieron en nuestro país, ocho congresos constituyentes, no contando otros que no lograron su finalidad: El Congreso Constituyente de 1824 se reunió dos veces; el ordinario de 1835 que fue trasformado en constituyente; asimismo el ordinario de 1839, que igual que el anterior, fue transformado con ese carácter; el de 1842; la Junta Nacional Legislativa de 1843; el congreso extraordinario de 1846; así como los de 1856 y 1916.

Las asambleas produjeron actas, bien fueron constitutiva o de reformas, algunos incorporados al texto de las constituciones respectivas, otros son testimonios del pensamiento político mexicano y algunos más ejercen influencia doctrinaria en los códigos políticos posteriores, aunque sólo adquirieron ese rango; La Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos, de 1824, luego las dos centralistas, conocidas en la historia por Las Siete Leyes y las Bases Orgánicas; el Acta de Reformas  de1847, que modificó e innovó la de 1824; luego la Constitución Federal de los Estados Unidos Mexicanos de 1857; y la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917.

Las antes citadas tienen una muy importante influencia en el derecho público mexicano, la vigencia en nuestro país durante dos periodos la Constitución Política de la Monarquía Española, obsequiada por las Cortes de Cádiz en 1812, pero sobre todo el Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, sancionado como ya quedó asentado, el 22 de octubre de 1814 en Apatzingán Michoacán, debido a la inspiración de Morelos, que aunque no llegó a estar vigente, sigue representando los anhelos de justicia social de las grandes mayorías del pueblo mexicano.

El decreto de Apatzingán fue redactado por Andrés Quintana Roo, Carlos María de Bustamante y José Manuel Herrera, encierra un conjunto de principios y aspiraciones políticas, sus autores abrevaron en tres fuentes doctrinarias: Juan Jacobo Rousseau, en cuyo pensamiento fundaron su definición de soberanía; Grocio, quién ligó ese concepto íntimamente al de libertad individual; y Montesquieu, quien popularizó la doctrina de la división de poderes. Otros ideólogos contribuyeron, como los Elementos Constitucionales de Ignacio López Rayón, patriota michoacano de la H. Zitácuaro; el proyecto de constitución elaborado por el fraile Vicente Santamaría; los ensayos políticos y legislativos de Morelos, que culminaron con el Reglamento para la instalación, funcionamiento y atribuciones del Congreso y sus Sentimientos de la Nación.

Integran al decreto de Morelos, dos partes: Elementos Constitucionales y Forma de Gobierno. La primera parte comprende seis capítulos que legisla sobre religión, soberanía, ciudadanía, definición y características de la ley, derechos del hombre y obligaciones de los ciudadanos; la segunda está compuesta por veinte capítulos y se  refiere a la reglamentación, organización, funcionamiento y relación de los poderes públicos entre sí.

Para el investigador de El Colegio de Michoacán, Agustín Churruca Paláez se recibió la influencia de Hidalgo, Feijoo, Codornuis, Piquer, Verney, los Apatistas de Verona, la Teología Política Caritativa, Clavijero, Alegre, Suárez, Díaz de Gamarra, Pérez Calama, los jusnaturalistas Crocio, Puffendorf, Heinecius y los ilustrados Rousseau, Monstequieu, Hobbes,Hume, Locke, Paine, Bentham, Jefferson, Mariana, la sagrada escritura y concretamente del Antiguo Testamento. “Estas influencias son recibidas por el Siervo de la Nación en cuatro etapas de su vida: durante su trabajo, en el Seminario, durante su ministerio sacerdotal y a lo largo de la insurgencia

El investigador mencionado clasifica el pensamiento de Morelos en cinco temas principales: La crítica que hizo al régimen español y a sus estructuras; El gobierno que deseo establecer en la Nueva España; La teología que usó para llevar a cabo su acción insurgente; La justificación jurídico teológica de su levantamiento armado y La sociedad que deseo formar. Sobre estos temas, sostiene el investigador, Morelos Elaboró su propio juicio, pensó por si mismo, tuvo su propio pensamiento… y concluye, Morelos fue un hombre que pensó por sí mismo… “Puede decirse que Morelos recibió el impacto de la modernidad y de la ilustración, cuando hizo el curso de Artes o de Filosofía en el Seminario Pontificio y Real de San Pedro de Valladolid, en los años 1792 a 1794.

Ya en 1795 el 20 de febrero presentó con éxito en la Iglesia de la Merced, su acto público de todo el curso de filosofía, obteniendo el primer lugar. El 22 de abril del mismo año, La Real y Pontificia Universidad de México, le otorgó el grado de Bachiller en Artes, por examen, aprobación y suficiencia para cualquier facultad-.

Fueron condiscípulos de Morelos en la cátedra de Filosofía o Artes del maestro Pisa, Ignacio López Rayón, Nicolás y Mariano Michelena, Mariano Abasolo, Manuel de la Torre Lloreda, Manuel Ruiz de Chávez, Juan José Zavala, José María Izazaga, José María Echaíz y Manuel de Barcena, quienes como se sabe, participaron en las conspiraciones de Valladolid y en las acciones militares a favor de la independencia de México.

Herrejón Peredo, en su libro Morelos vida preinsurgente y lecturas, dice que parece que el interés que Morelos manifestó por la filosofía, lo llevó a estudiar, además del texto del tomista Gaudin, otros libros de filosofía, tal vez recomendados por su maestro Vicente Pisa o buscados y adquiridos por sí mismo. Comprueba esto, el hecho de que entre dos huacales con libros pertenecientes a Morelos, que a principios de 1815 se recibieron en la Tesorería Insurgente deAjuchitlán, [donde después del saqueo realista, quedaron 90 de sus libros] después que fue aprehendido y sacrificado, se encontraron estos cuatro libros de filosofía: Curso de Artes, de Antonio Gaudin; Curso Filosófico, de Francisco Polanco; Diálogo físico-teológico contra los innovadores de la filosofía, también de Francisco Polanco y Cursus Philosophicus, del jesuita español Luís Lossada.

Queremos terminar este breve artículo con un precioso párrafo que citamos textualmente:

El Siervo de la Nación, no fue un imitador de los filósofos aristotélico- tomistas ni de los modernos, sino un pensador ecléctico y selectivo que tuvo la facultad de seleccionar, de las doctrinas de unos y de otros, lo que por la ‘sola ley de la razón’ le pareció ‘verdadero, bueno y honesto’. Fue su pensamiento renovador y revolucionario, por cuanto lo aplicó a lograr la independencia intelectual, moral y política de sus compatriotas

Francamente, esta cualidad de nuestro héroe epónimo, al realizar una somera revisión de la bibliografía a que tuvimos acceso, nos sorprendió gratamente, puesto que nos habíamos acostumbrado a considerar a Morelos, por sus dotes de estadista y militares, no como apasionado de la física experimental, de la filosofía y también de la lectura.

Isauro Gutierrez