De la abundancia del corazón habla la boca

 De la abundancia del corazón habla la boca

 

Ismael Acosta García,

Politólogo y sociólogo.

 

“El hombre bueno del buen tesoro de su corazón saca lo bueno,

y el malo de su mal saca lo malo:

porque de la abundancia del corazón habla su boca”

Lucas 6,45

 

De nueva cuenta la dirigencia de la Gran Logia Lázaro Cárdenas y sus “oradores” representantes pierden los estribos en la tribuna de un acto público, como lo fue el que conmemoró el Aniversario luctuoso de Benito Juárez en la ciudad de Morelia, el pasado 18 de julio de 2019.

Ya antes, el 6 de enero del presente año, en un desaforado uso de la tribuna, el enviado de esa organización expresó que su Gran Logia se volcaría para contender por cargos de elección popular en el proceso de 2021, confirmando a un ex autodefensa como su precandidato al gobierno del estado; y el aludido expresó: “va a sobrar quién nos ofrezca el registro”

Los severos señalamientos no se hicieron esperar, pues tanto comunicadores como miembros de todas las obediencias saben perfectamente que la institución masónica no está para enfrentar procesos electorales. Una cosa es que el ciudadano en particular, masón o no, tenga el deber y derecho de participar libremente en ellos, y otra es que dicha organización se preste para impulsar candidaturas con desprecio a otras que pudieran surgir de su propio seno. La masonería no es arena de disputas políticas.

Ahora resulta que Rafael Rosales Coria, quien hizo uso de la palabra en el evento del pasado 18 de julio, fue más allá en su dislate verbal pues, contra toda mesura civil y masónica, tornó el acto cívico en parte de su pelea de callejón al expresar representar a una Gran Logia como “la única regular en el estado”, pretendiendo borrar con ello a las demás expresiones que debieran merecerle todo su respeto.

Que lamentable que este personaje que por cierto en ambos momentos de honores a la enseña nacional no se dignó hacer el saludo cívico, y en cuya historia de vida como bufón de los universitarios quedan registrados sus arrebatos fúricos en contra de Juárez y Lázaro Cárdenas, nombre de la Logia a la que ahora se “precia” en representar, haya desperdiciado una oportunidad histórica para tender un manto de armonía y fraternidad entre todas las expresiones masónicas con jurisdicción en el estado de Michoacán ahí presentes. Una de dos, ignora este hombre que en la entidad coexisten más de 11 obediencias masónicas regulares, de hombres y mujeres de diversos Ritos inclusive de mayor antigüedad a la que él pertenece, reconocidas por potencias masónicas nacionales e internacionales como no lo es la suya o, es tal su cinismo que, aún sabiéndolo, usurpa una tribuna pública para lanzar ofensas a quienes debiera considerar como sus iguales y otorgar un trato fraterno como es el compromiso mínimo de todo masón, pues no hay que olvidar que esa escuela de pensamiento es universal y une sus eslabones con el sentido de amor fraternal con todas las expresiones y todos los masones del mundo. Lejos de ese mínimo sentido de humildad, el pseudo masón de la tribuna batió tambores de guerra. La ofensa no es para quien va dirigida, sino para quien de sucia manera la eructa.

Que pena es que una institución con historia tan respetable haya caído en representaciones pueriles y licenciosas como las que le han caracterizado en los últimos años. Hacen evidente que sus dirigencias son resultado de procesos inéditos facciosos y fraudulentos que violentan su propio marco normativo y que, resultado de ello, les da lo mismo exhibirse en lo público de la misma y sucia manera que lo han hecho en lo privado. Que quede claro, ni esa Gran Logia como institución ni cada uno de sus miembros en lo particular tienen la culpa de los garrafales desatinos en que se han visto involucrados sus representantes.

Y a propósito de la fecha a conmemorar. Fue una participación insulsa, sin sentido de la historia y los grandes asuntos de la agenda política nacional o estatal vigentes. Ningún pronunciamiento sobre la vida y obra del homenajeado y la presencia de su ideario en un momento tan crucial para México, luego del saqueo de una dictadura de 90 años corrupta, antinacional y neoliberal que dejó al país en la bancarrota y de la cual el discursante ha formado parte. Con un tufo trasnochado propio de la central obrera fidelista a la que ha servido, lo único que atinó a recomendar es que la figura de Juárez, presente en la imagen institucional del gobierno federal, “no sea una moda”. A la sociedad no se le olvida el sucio motivo por el cual fue obligado a renunciar a la titularidad del tribunal de conciliación y arbitraje del estado en febrero de 2014. Motivo nada juarista ni masónico, por cierto.

En relación a su arenga contra las otras obediencias masónicas, bueno es recordarle al parlante de ocasión lo que Benito Juárez afirmó: “Cuando los hombres se deciden a cumplir con su deber, deben aceptar ser bloqueados, criticados y enjuiciados por aquellos mediocres que se sienten amenazados”

O el aforismo siempre valioso del Gran Maestro José Martí: “Los hombres van en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen”

Lo dijo el Maestro de Galilea: “De la abundancia del corazón, habla la boca”.

Cuidado, no se caiga en provocaciones estériles. Que el humor o ánimo mental de otros no afecte la tarea de los que construyen. En todo caso, es impostergable ir por la unidad y el reconocimiento de todas las expresiones liberales con presencia en territorio michoacano.

 

Es cuanto.

 

Isauro Gutierrez