Bloque opositor, todo para ganar

 Bloque opositor, todo para ganar

Por Leopoldo González

Los partidos de oposición (PAN, PRI, PRD) que han dado forma a la alianza “Va por México”, tienen a su favor un mundo de posibilidades para triunfar en 2021, pero necesitan hacer lo correcto y cometer menos errores que Morena en su proceso de selección de candidatos.

Casi todas las realidades en el país, además del temprano rechazo que ha provocado AMLO en millones de mexicanos, se están alineando para que el proceso de 2021 sea acicate para ponerle un alto a los que quieren imponer la bota de una dictadura sobre México, bajo el signo de Morena.

Aunque el poder y el manejo de la economía como si fuesen patrimonio personal constituyen ventajas para el partido gobernante, ni el gobierno de AMLO ni Morena las traen todas consigo.

El ejercicio más espantoso de poder que se recuerde en la historia de México, con un presidente reclutado en las filas del porrismo de la peor ralea y sin tablas para gobernar, que tiene a los hospitales públicos sin presupuesto, a los profesionales de la salud sin equipos de protección suficientes y a la economía nacional a punto del puchero y el llanto, no tiene nada que defenderle a eso que llama Cuarta Transformación, excepto los proyectos suicidas que por capricho -y contra la razón- lleva adelante en Morelos y el Sureste.

Si ciertos gobiernos del PRI no eran defendibles y los del PAN dejaron mucho que desear, el gobernante Morena se lleva las palmas, los trinos y fanfarrias -con datos duros a la mano- en la escala de lo peor.

Sin resultados de gobierno claros y contundentes en todos los niveles, Morena se queda sin discurso, sin más opción que acudir a la demagogia chaira, y le será muy difícil justificar la mediocridad, el palabreo rijoso, la corrupción de sus funcionarios, la estadística que en todos los rubros exhibe su ineptitud para gobernar.   

Mario Delgado llegó hace meses, después de un proceso interno viciado y bajo sospecha, a la dirección nacional de Morena, a enderezar el barco que aún hace agua y tratar de imponer el estilo y la línea de mando que le marcan en Palacio Nacional. No ha podido porque, ya adentro, comprobó que no se había sacado “la rifa del tigre” sino la del zoológico entero.

Con la serenidad de juicio que no conoce, la visión en reposo y una mística de amor a México sincera y profunda -tatuada en el corazón, podría decirse-, Morena podría llegar a ser una izquierda de la elección racional, un PSOE mexicano o una ´tercera vía´ criolla apta para sacar adelante al país, no para hundirlo. Pero, desengañémonos: Morena está diseñada para seguir siendo -por su sectarismo radical- la versión más patética de la “izquierda” en México.

Hoy mismo, lo que Mario Delgado dirige y administra no es el cuerpo saludable y rozagante de un partido hecho gobierno, sino el manojo de contradicciones y conflictos de un partido que ni a aprendido a ser partido ni a aprendido a ser gobierno. De aquí que sus divisiones y debilidades le resten fuerza en Sinaloa, Sonora, Nayarit, Colima, Nuevo León, San Luis Potosí, Zacatecas, y próximamente Michoacán.

Frente a este escenario, en el que el partido del presidente verá en cada vacuna antiCovid, inmoralmente, un voto electoral, el bloque opositor integrado por PRI, PAN, PRD y México Libre, es posible que tenga todo a su favor para borrar a Morena en las urnas, como lo hizo ya en Hidalgo y Coahuila.

No obstante, todo esto no significa que el bloque opositor pueda ganar con la mano en la cintura 2021, ni que el tamaño del desencanto hacia el gobierno de AMLO sea garantía de un resultado fácil y favorable a la alianza “Va por México”.

Un buen caballo electoral sin buen jinete, puede perder en las urnas lo que ya tenía ganado y lo que aspiraba a ganar.

Un extraordinario jinete sin buen caballo electoral, puede perder en la carrera lo que pretendía ganar y hasta el modito de andar.

Por tanto, lo que en esta hora difícil reclaman el bien de México y el bien de Michoacán, es que el jinete y el caballo sean uno con sus sueños, porque el trote y la cabalgara y la carrera -esta vez- no son a favor del interés de nadie en particular, sino a favor del interés de todos en general.   

La realidad que hace más de dos años comenzó a vivir nuestro país, con un gobierno de pulsiones fijas y oscuras que lo que administra es una nación en descomposición, es lo que puede hacer que los distintos actores políticos de oposición superen sus fronteras de partido para alcanzar el horizonte.

Pisapapeles

Dice Guillermo Sheridan que la palabra gratis “no rima con nada”; yo estoy de acuerdo con él, sólo agregaría que gratis -en esta vida- no son ni los aciertos ni los desaciertos. Y de los segundos está pletórica y rebosante la historia de México. 

leglezquin@yahoo.com

Isauro Gutierrez