Un año haciendo historia


Gabriel Hernández S.
Hace un año festinábamos el triunfo, hoy festinamos el reto. Hubo un informe y un encuentro masivo de apoyo y una serie de marchas de rechazo. Muchos miles de un lado y unos pocos miles en el otro… pero miles. ¿Qué significan? Entendible, que un movimiento que busca transformar de raíz a nuestro país enfrente a una oposición que, se reconoce, va dando pasos para organizarse.
La pasada Marcha de la Reacción (término más preciso y menos ofensivo que “Fifí”) fue mejor que la anterior. Ese conjunto de mexicanos que ejercen su derecho a disentir tiene un problema de falta de abanderado. El estandarte de la Contra está ahí, es posible, lógico y políticamente necesario que los que no están de acuerdo con López Obrador hagan política. Sin embargo aquellos que han pretendido ser la cabeza del movimiento han sido repetidamente exhibidos en sus miserias o sus pecados pasados. Varios políticos, dos de ellos michoacanos, han pretendido capitalizar la fuerza de la reacción. El dirigente nacional del PAN y el Gobernador de Michoacán. Otro muy visible que también ha fallado al concitar el rechazo al nuevo gobierno federal es el expresidente Fox, sus gritos de chachalaca, han sido irritantes hasta para los que marchan contra López Obrador.
Destaca en esta terna la soriasis que generó en redes y medios la conformación de un gazpacho político llamado “Futuro 21” integrado por perdedores de elecciones uninominales y beneficiarios de las plurinominales, los nombres de quienes intentan agruparse mueven a la reflexión. Allí están la pareja que es epónima de una manera de hacer negocio con la derrota, el Chuchismo; una dama incapaz de controlar sus emociones en televisión, Carpinteiro; un comediante de la política como Quadri y, a quien terco en enfrentarse contra el que en repetidas veces le ha tendido la mano, el Gobernador Aureoles…Ellos causan risa, lo que causa tristeza es que su instrumento para participar en política y fuente de financiamiento público lo sea el Partido de la Revolución Democrática.
Triste porque ese registro proviene históricamente del Partido Comunista Mexicano, vuelto luego Partido Mexicano Socialista, el partido de izquierda por antonomasia, el partido del proletariado convertido en instrumento para hacer política en contra del cambio. “La gallarda bandera colorada de la hoz y del martillo convertida por ellos en un trapo para recoger los vómitos de todos los partidos”
Dimensionando el grado incipiente de la Reacción, la Acción se volvió a expresar numérica y cualitativamente en el Zócalo. A un año del triunfo la lucha de la esperanza contra la inercia. Otra vez el pueblo con su líder. Visibles y muy destacables, las presencias de Magnates que aceptan la realidad y se subordinan al mando como lo hicieron por decenios, Nada de raro.
Tampoco raro, que la acción enfrente reacción. El asunto es que la fuerza tenga la suficiente potencia para lograr el cambio antes de que venga el desánimo. En eso fue muy claro el Director de la Guardia Nacional, no habrá resultados espectaculares en el corto plazo, pero las metas son muy ambiciosas para el mediano y largo periodo de gestión. En ese punto se cimienta la continuación del apoyo al nuevo gobierno o el incremento de ciudadanos desencantados. El problema más grave del país, dice Andrés, es la Corrupción. Sin embargo, el más doloroso es la violencia. La llegada de la nueva policía de México es motivo de esperanza. Será, seguramente, motivo de minuciosa revisión en su actuar por una sociedad que, por necesidad propia o por odio, escruta todo lo que viene del lado de nuestro Presidente.
Con esperanza, también, se mira la labor en favor de la organización interna que Morena está realizando al interior y que la estructura de Servidores de la Nación está consolidando hacia la sociedad. Mención especial merece la conformación de un órgano encargado de vigilar que los compañeros que ejercen el mandato popular o la función pública se ajusten a los lineamientos políticos de la Cuarta Transformación. Jocoso como soy, los bauticé como un nuevo “Comité de Salut Publique” y de ellos espero que sean capaces de llevar, simbólicamente, a saludar a “Madame la Guillotine” a muchos que se digan Jacobinos pero sigan actuando como aristócratas.
Así, en la confrontación dialéctica llegamos al año del triunfo electoral y al cumplimiento del 10 % del sexenio. La mayoría del pueblo, la razón y la esperanza siguen estando de nuestro lado. No es para confiarnos sin, al revés, para aumentar el esfuerzo y afinar la inteligencia.