Resiliencia

 Resiliencia

Jorge Rocha Trujillo

rlsjrm21jrocha@hotmail.com

 

Sólo una sociedad madura para los conflictos, es una sociedad preparada para la paz”. Estanislao Zuleta.

Los humanos han sabido cultivar el bosque de las palabras; con ellas se hermanan, se comunican, se consuelan, cantan y sueñan. A veces se les olvida que tienen ese milagro instalado en la cabeza, en el corazón y la lengua; entonces creen que sólo la violencia resuelve sus contradicciones y conflictos. No se dan cuenta, entonces, que la violencia es la más triste e inhumana ausencia de pensamiento”. Jairo Anibal Niño, Poeta.

La palabra resiliencia deriva del latín del térmico resilio, que significa volver atrás, volver de un salto, resaltar, rebotar. El término fue adaptado a las ciencias sociales para caracterizar aquellas personas que, a pesar de nacer y vivir en situaciones de alto riesgo, se desarrollan sicológicamente sanos y exitosos. Otra definición puede ser entendida como la capacidad del ser humano de sobreponerse a sus dificultades y al mismo tiempo aprender de sus errores. En ingeniería se refiere a la capacidad de un material para adquirir su forma inicial después de someterse a una presión que lo deforme. Al hablar de resiliencia humana, se afirma que es la capacidad de un individuo o de un sistema social de vivir bien y desarrollarse positivamente, a pesar de las difíciles condiciones de vida y más aún, de salir fortalecidos y ser transformados por ellas.

Se tiene o se vive una crisis cuando, dependiendo de la fortaleza de cada ser humano, los sucesos exceden nuestra capacidad de respuesta o de recuperación, cuando se pierde la esperanza y el sentido de lucha. El valor de la resiliencia es alto cuando mi resistencia frente a la destrucción me mantiene en pie de lucha; cuando la capacidad para proteger mi integridad se mantiene incólume a pesar de la presión, el dolor, la muerte, la pobreza, o ante cualquier situación límite que obliga a luchar, a no doblegarse; alta resiliencia es también la capacidad de construir o reconstruir nuestrapropia vida a pesar de las circunstancias difíciles. La resiliencia es también el concepto oriental de las crisis: verlo como dificultad o como oportunidad. Las crisis son conflictos de alta intensidad y por lo tanto con un alto poder de transformar individuos y sociedades. Las crisis bien resueltas nos hacen crecer en lo individual y en lo colectivo.

Puede decirse que los conflictos son la base del desarrollo; los desacuerdos entre hermanos, amigos o compañeros de trabajo, al igual que nuestras diferencias, constituyen nuestra riqueza cuando hacemos a un lado el egoísmo y el protagonismo insano. Cuando aparece la polémica bien fundamentada y se expresa un desacuerdo, se está anunciando crecimiento, transformación, buenas noticias. Un individuo resiliente tiene entonces un potencial humano activado, que logra muy buenos resultados a pesar de un alto riesgo, que mantiene competencias bajo la amenaza de la superación constante, que crece en armonía, que es capaz de superar el miedo, que tiene la fortaleza de convertir el trauma en una oportunidad de crecimiento. Que convierte el estrés en euestrés.

Algunas características personales para una buena resiliencia son:

Introspección: Es el arte de preguntarse a sí mismo y darse una respuesta honesta.

Independencia: Saber fijar límites entre uno mismo y el medio con problemas: capacidad de mantener distancia emocional y física sin caer en el aislamiento.

Humor: Encontrar lo cómico en la propia tragedia. La gracia suele implicar el reconocimiento y la ternura ante lo imperfecto o el fracaso. La capacidad de admiración ante lo inesperado, y cuando la respuesta es una sonrisa, tal vez no acabe con el sufrimiento, pero tampoco este acabará con quien lo padece. Quien logra reírse de sí mismo ganará en libertad interior y fuerza.

Creatividad: Capacidad de crear orden, belleza y finalidad a partir del caos y el desorden.

Capacidad de relacionarse: Habilidad para establecer lazos e intimidad con otras personas para equilibrar la propia necesidad de afecto con la actitud de brindarse a otros.

Iniciativa: Gusto de exigirse y ponerse a prueba en tareas progresivamente más exigentes.

Moralidad: Consecuencia para extender el deseo personal de bienestar a toda la humanidad y capacidad de comprometerse con valores.

Autonomía Moral. Es el resultado del proceso de desarrollo y construcción personal, donde se adquiere la capacidad de tomar decisiones propias sin permitir influencias de nadie.

Mis amigos lectores, de la inmensidad de enseñanzas que nos proporciona la vida y aunque imperfectos somos, es necesario reconocer que cual músculo que el ejercicio continuo lo mantiene en forma y lo perfecciona, así sin que nos demos cuenta, la resiliencia humana opera prodigios, nosotros somos magos, debemos pues mostrar una inteligencia esclarecida para el estudio, una audacia sin límites, una voluntad inquebrantable y una discreción que no pueda ser corrompida. Saber, Osar, Querer y Callar son los cuatro verbos rectores de la sabiduría que nos orientan en los tiempos actuales en que campea universalmente la ambición; tiempos actuales en los que parece que la construcción de una sociedad se hace al contrario de lo que mis padres me alcanzaron a enseñar, es decir, hoy se premia al que carece de valores, avanza el que tranza, se ve bien al que mejora en lo material aunque haya sido cometiendo un delito. Y todavía nuestro gobernante se vanagloria del “bajo perfil” de su gabinete. En verdad que los mexicanos tenemos una alta resiliencia para aguantar la falta de integridad de la gran mayoría de nuestros políticos.

Referencias:

http://www.avizora.com/2009/publicaciones/psicologia/textos/0061_resilencia_concepto.htm

http://www.binass.sa.cr/adolescencia/RESILENCIA.htm

Isauro Gutierrez