Origen pagano de la semana santa

 Origen pagano de la semana santa

Miguel Ángel Núñez Soto

 

La palabra “Viernes” viene del nombre “Freya”, la cual era conocida como la diosa de la paz, el placer de la fertilidad, por los antiguos paganos como su símbolo de fertilidad, el pez era considerado sagrado por esa diosa. El pez había sido conocido como el símbolo de la fertilidad desde tiempos muy antiguos. Así era entre los antiguos babilonios, los asirios, los fenicios, chinos y otros. La propia palabra “Pez” proviene de la palabra “Dag”, que implica aumento o fecundación. La razón por la cual el pez fue usado como símbolo de la fertilidad es por el simple hecho de que el pez tiene un alto índice de reproducción. El bacalao, por ejemplo, pone alrededor de nueve mil huevos, y otras clases incluso ponen diez mil y hasta un millón de huevos al año. Por esta razón, el pez ha sido símbolo de fertilidad y fue asociado por los romanos con Freya, la diosa de la fertilidad, cuyo día conmemorativo era el viernes. De ahí viene la palabra inglesa “Friday”, que significa viernes; de ahí podemos empezar a ver el significado de los viernes y del pez.

A la diosa de la fertilidad, los griegos la llamaban Venus. Y es de este nombre que vienen las conocidas palabras de “venérea” y “enfermedad venérea”. El viernes era considerado como su día sagrado  porque se creía que el planeta Venus reinaba sobre la primera hora del viernes y por esto era llamado “Dies Veneris”. Y para hacer el significado más completo, el pez era considerado la ofrenda consagrada a ella Venus y Freya eran originalmente la misma diosa y ambas provienen de la madre-diosa original de Babilonia. El pez era considerado consagrado a Astaroth, el nombre bajo el cual los israelitas adoraban a la diosa pagana. En el viejo Egipto, Isis es frecuentemente representada con un pez en la cabeza.

 

La Pascua Católica

 

PASCHA latino, PASJA Griego, principal festival anual de la iglesia cristiana, celebrando la resurrección de Jesucristo en el tercer día después de su crucificción. Los orígenes de la Pascua datan al comienzo del cristianismo, y es probablemente la observancia cristiana más antigua después del el sábado (originalmente observó el sábado, luego el domingo); el Sabat consecuentemente vino a ser observado como la celebración semanal de la resurrección. El nombre Inglés Pascua es de origen incierto; el sacerdote anglosajón Venerable Beda en el siglo VIII lo derivó de la diosa Anglosajona de la primavera Eostra.

 

La pascua pagana.

 

Digamos para empezar, el origen de la palabra “Pascua”. Esta aparece en la Biblia. El origen de la palabra es “Pascha” (Heb. “Pesaj”), la fiesta ordenada por Jehová como sábado de expiaciones en recuerdo a la salida de Israel, de Egipto. En las regiones Nórdicas de Europa, así como también en los Estados Unidos y Canadá, el Domingo de Pascua es celebrado en varias costumbres que provienen de Babilonia, tales como el pintar huevos de diferentes colores, éstos se esconden y los niños los buscan para comerlos. ¿Pero de donde proviene esta costumbre?

¡El huevo era un símbolo sagrado usado por babilonios! Creían en una vieja fábula acerca de un huevo de gran tamaño que se suponía había caído desde el cielo al río Eufrates. De este maravilloso huevo -de acuerdo con la historia- fue engendrada la diosa Astarté. Por esto el símbolo del huevo llegó a ser asociado con esta diosa (en el idioma inglés se usa Easter). De Babilonia, que fue la madre de las falsas religiones, la humanidad se llenó de estas creencias y toda la tierra recibió la influencia de la idea del huevo místico; por esto hallamos el huevo como un símbolo sagrado en muchas naciones:

Los antiguos druidas portaban un huevo como emblema sagrado de su fe idólatra. La procesión de Ceres, en Roma, era precedida por un huevo. En los misterios de Baco se consagraba un huevo como parte de la ceremonia festiva. En China, hasta nuestros días, se siguen usando huevos de colores en su festival sagrado. En el Japón, una vieja costumbre consiste en colorear los huevos sagrados de forma muy brillante. En la Europa del Norte, en tiempos paganos, los huevos eran usados como un símbolo de la diosa Astarté (Easter). Entre los egipcios, el huevo era asociado con el sol “el huevo dorado”. Sus huevos coloreados eran usados como ofrenda de sacrificio durante las fiestas de Astarté.

La Enciclopedia Británica dice: “El huevo, como un símbolo de fertilidad y de renovación de la vida, proviene de los antiguos egipcios y persas, quienes también tenían por costumbre el colorear huevos y comerlos durante su festival de primavera.

Así, en este caso, se sugirió que al igual que un pollo sale del huevo, ¡Cristo salió de la tumba! De esta manera los líderes apóstatas dijeron al pueblo que el huevo era un símbolo de la resurrección de Cristo. El papa Paulo V decretó una oración en conexión con el huevo: “Bendice, oh señor, te pedimos, a esta tu creación de “Huevos”, que sean sustentos a tus siervos, comiéndolos en recuerdo de nuestro Señor Jesucristo”.

Otra costumbre de la Pascua es la celebración del culto “al amanecer”. La opinión común es que este servicio en honor de Cristo es debido a que él resucitó en la mañana del Domingo de Pascua, ¡al salir el sol! Pero ya hemos visto que la resurrección de Cristo no ocurrió al amanecer ya que, siendo aún oscuro, María Magdalena llegó al sepulcro el primer día de la semana. En cambio, había un tipo de culto pagano al amanecer conectado con la “Adoración al Sol”.

En el Antiguo Testamento, el pueblo escogido por Dios fue llevado en cautiverio a Babilonia debido a su mezcla de paganismo y el culto al sol. Dios les indicó esto por medio de Ezequiel. “Y metiome en el atrio de adentro de la Casa de Jehová -dijo el profeta-y he aquí junto a la entrada del Templo de Jehová entre la entrada y el altar, como veinticinco varones con sus espaldas vueltas al Templo de Jehová y sus rostros al Oriente; y encorvándose al nacimiento del sol” (Ezequiel 8: 16). Aquí vemos que el pueblo que había conocido a Dios, había permitido que esta mezcla de culto solar entrara y corrompiera su culto al verdadero Dios.

Los ritos relacionados con el amanecer -en una u otra forma-eran conocidos en infinidad de naciones. Los que construyeron la Esfinge en Egipto, lo hicieron para que cuidase del nacimiento del sol al Oriente. Desde el monte Fuji-Yama (Japón) se dan oraciones cara al Oriente. “Los peregrinos oran a su sol naciente, mientras escalan los lados de la montaña… A veces se pueden ver cientos de peregrinos que van a Shinto en sus túnicas blancas saliendo de sus sombrillas y cantando al sol naciente. Y los mitraistas paganos de Roma, a los cuales ya hemos mencionado, se reunían al amanecer en honor de su dios solar.

Volviendo al capitulo 8 de Ezequiel, cuando el profeta vio a 25 hombres mirando hacia el Oriente al amanecer, no pensaban que importaba mucho que su costumbre estuviera mezclada con otro culto. Pero debido a esto, Dios dijo a Ezequiel: “¿No has visto, Hijo de Hombre? ¿Es cosa liviana… hacer las abominaciones que hacen aquí?… Y he aquí que ponen hedor en mis narices” (Vers. 17).

Este rito de poner hedor en las narices era también relacionado con el amanecer del sol en el Oriente. Este era un rito idolatra de ponerse una rama al amanecer en la nariz mientras entonaban himnos al sol naciente. ¿Hay alguna indicación de que estos servicios fueron conducidos durante la “Primavera”? Sí, la hay. En realidad, el mismo nombre de “Easter” (Pascua) viene de la diosa de la “Primavera”. De esta palabra sajona tenemos en español la palabra “Este”, que es el lugar donde nace el sol.

En Ezequiel 8: 14, leemos: “Y he aquí mujeres que estaban sentadas lamentando por Tammuz”. Y luego en los versículos siguientes, Ezequiel vio los ritos al sol. De modo que incluso la gente que conocía a Dios, se había mezclado con la religión de Babilonia, lamentando con Ishtar, la “madre”, al Tammuz muerto. Esto era parte del festival de primavera (el renacimiento de la nueva vida de la vegetación, etc.), representando así la venida de Tammuz desde el fondo de la tierra. Y juntamente conectando con estas festividades primaverales, estaban los ritos en los cuales los hombres miraban hacia el Este, al sol naciente. La Enciclopedia Británica dice: “El Cristianismo incorporó en su celebración de la gran fiesta cristiana muchos de los ritos y costumbres paganos del festival de primavera pagano”.La evidencia cristiana es clara: la presente costumbre de la Semana Santa no es cristiana. Sus costumbres son simplemente una mezcla de paganismo con cristiandad.

Habiendo adoptado el festival pagano de primavera de Ishtar o Easter en la Iglesia Apóstata, fue natural adoptar también la antigua costumbre del “ayuno” que precede al festival de primavera. Este periodo de cuarenta días antes de la Pascua, se conoce como Cuaresma. En tiempos pasados estos cuarenta días eran observados con llantos, ayuno y maceraciones por Tammuz –a fin de renovar sus favores- para que saliera del centro de la tierra, terminara el invierno y causara el principio de la primavera. De acuerdo a las antiguas leyendas, Tammuz tenía cuarenta años cuando fue muerto por un cerdo salvaje. Así que cuarenta días –uno por cada año que vivió en la tierra-fueron designados para “llorar por Tammuz”. La observación de este periodo en honor de Tammuz no solamente era conocida en Babilonia, sino también por los fenicios, los egipcios y por un tiempo, incluso entre el pueblo escogido por Dios cuando cayó en apostasía.

Cuarenta días de abstinencia o Cuaresma era conocido y practicado por los adoradores del demonio en el Kurdistán, quienes heredaron la costumbre primaveral de sus maestros, los babilonios. Esta costumbre era conocida también entre los paganos americanos, los cuales acostumbraban a tener “ayuno de cuarenta días en honor al sol”. “Entre los paganos -dice Hislop- esta Cuaresma parece haber sido indispensable antes del gran festival anual en memoria de la muerte y resurrección de Tammuz”.

Cuando el paganismo y el cristianismo fueron mezclados, poco a poco la Cuaresma pagana fue unida a la Iglesia profesante. Se decía, que era para dar honor a Cristo y no a los dioses paganos. Durante el siglo VI, el papado instituyó oficialmente la Cuaresma, llamándola “Fiesta Sagrada” y ordenándola al pueblo, mandó que se abstuvieran de comer carne durante este periodo.

Naturalmente, la gente que no entiende el misterio de todo esto, piensa que el periodo de la Cuaresma y los días de “Abstención” son de origen cristianos. Pero la realidad es que la Biblia y la historia antigua enseñan todo lo contrario.

Isauro Gutierrez