Nociones de Doctrina Secreta


Eduardo Murillo Gil
La doctrina oculta de los grandes adeptos ha guiado a los grandes hombres, iniciándolosen el sendero de la investigación esotérica, uniendo al genio y al hombre dentro del sendero luminoso del Gnosticismo. Es así como los grandes iniciados nos develan por medio de los símbolos, de sus doctrinas y de la escritura humana, en mayor o menor proporción, las luces que han venido iluminando, elevando subliminalmente la razón del ser al conocimiento trascendental del hombre.
En este gnosticismo, el hombre va creando una gran conciencia eterna que le permite ver con los ojos del alma; develando así el secreto del espectáculo eterno del simbolismo universal. Ambrosio González Bur, nos dice a propósito que es necesariosuspender el pensamiento en la inmaculada linfa de luz, donde se gesta la palabra radiante para expresar en el milagro de la escritura, proyectando al hombre en ser y de este a la eternidad.
Así es como el hombre se conoce y ve sus limitantes, al penetrar en su propio espíritu (ego), que lo impulsa al conocimiento por el estudio de las ciencias, al verdadero uso de la razón. Derecho consignado por el deber inmanente en la eterna lucha de los contrarios. Y en su eterna lucha por ser libre de toda clase de ataduras, merced a su mutuo propio para poder llegar a gobernarse a sí mismo. En el confín de las esperanzas, del estudio filosófico, de la perseverancia y aplicación se verán los resultados. Y en este hecho de cosas, el salario es de acuerdo al trabajo.
La doctrina oculta de los adeptos, nos lo confía, y nos lo dice González Bur, que ella nos guía por el maravilloso sendero de la investigación esotérica, para explorar la inmensidad de los cielos y tactar la apariencia de la tierra. Y es así como los axiomas esotéricos cobran vida eterna. ¡Lo que es arriba es abajo y lo que es abajo es arriba!
La vida es un aprendizaje constante que se inicia en la cuna, para prolongarse más alláde la tumba. Y en medio de estos dos grandes opuestos, aprendemos tan poco… y olvidamos tanto… Pero, ¿Qué pensar de todo esto? Es necesario con Myers, Newbold, Hysolp, Hogdson, y tantos otros adeptos, que tan hondamente han estudiado el problema que lo es para muchos de nosotros. Para ellos es concluir en las intervenciones de fuerza y de inteligencias que tornan de la otra rivera del gran río que creíamos infranqueable. Hay que reconocer con ellos que nuestras nociones de Doctrina Secreta son por decirlo así, conocimientos vagos y tal vez inseguros, producto de nuestra propia idiosincrasia oscurantista que ha permeado en todo el Occidente Cristiano.
El adepto, ya en materia implica persona instruida en las artes esotéricas. Incluyente, adeptos del plano superior e interior y que reiterando implicativamente, son entidades sobrehumanas que se manifiestan en el Plano Astral, en orden a orientar la evolución de la humanidad a través de contactos ocultos. De estas entidades que se supone que normalmente tienen su residencia real en dimensiones todavía más remotas en la jerarquía de la Doctrina Secreta; el adepto corresponde a las órdenes más sagradas y por el conocimiento, virtud y sabiduría a los grados más elevados universales.
Dentro de esta armonía, todo se combina para marchar todos juntos e ir de frente al progreso material, moral e intelectual del hombre. Así nuestro deseo y hambre por el conocimiento doctrinario esotérico nos lleva a saber sobre la doctrina del Ojo y del glosario teosófico a comprender que esta doctrina significa dogma y forma de letra muerta, o sea, todo un ritualismo eclesiástico, destinado para aquellos que se contentan con las formas simples, las exotéricas.
Hay muchas cosas en nosotros, que nuestros sentidos no han aportado, por que ellos así han sido educados y, por consecuencia, siempre hemos visto soluciones exotéricas religiosas. Conviene aclarar aquí en cuanto al gnosticismo, que el término se aplica a diversas sectas que surgieron durante los años de formación del cristianismo y que ellos se dedicaban a buscar conocimientos espirituales ocultos, por cuanto pretendían creer que el hombre podría salvarse gracias a ellos, sin necesidad de recurrir a la fe o a la conducta.
Dentro del libro La Tradición Oriental, podemos leer que las diferentes sectas Gnósticas, difieren mucho unas de otras por su forma de contemplar la verdad esotérica, algunas hacían hincapié en practicas como la Astrología, mientras que otras se centraban en las doctrinas secretas de Jesús. Todas ellas al parecer influencias del Zoroastrismo, ya propugnaban el dualismo de la materia y el espíritu, de forma que la materia era lo negativo y el espíritu lo positivo.
Por otro lado, es necesario reconocer que el cristianismo de la época rechazó las doctrinas gnósticas por considerarlas heréticas. Que el incendio de la gran biblioteca de Alejandría fue un intento deliberado de destruir las pruebas de la existencia de religiones opuestas a la fe ortodoxa del mundo occidental. Pese a todo, el Gnosticismo no perdió jamás influjo alguno y sobrevivió de un modo especial en la Cábala, y según Ambrosio González Bur, los malogrados cátaros se inspiraron también fundamentalmente en los antiguos gnósticos, resurgiendo de nueva cuenta el Gnosticismo en el siglo XV, cuando se redescubrieron y tradujeron los primitivos textos que se titularon Herméticos; sobrevivió también en las sociedades secretas como la de los rosacruces y los francmasones. En la actualidad, las ideas gnósticas afloran en el pensamiento de la Nueva Era.
Una vez más adentro, decantamos acerca de la doctrina del corazón. Ella nos habla de las dos escuelas de la doctrina de Buda, la exotérica y sobre todo de la esotérica, las cuales son llamadas respectivamente, doctrina del corazón y doctrina del ojo. El gran Arhat Bodhidharma, las denomino en la china Tsung Men, escuela esotérica y KiangMen, escuela xxotérica. Aclarando, la primera se llama así por razón de ser las enseñanzas emanadas del corazón de Gautama Buddha, mientras que la doctrina del Ojo fue obra de su cabeza o cerebro. La doctrina del corazón es denominada también “sellos de verdad” o “sellos verdaderos”, símbolos que se encuentran encabezando casi todas las obras esotéricas.
En lo tocante a la Cábala, en ella se nos dice, cierra la puerta a la faz del demonio y él echará a correr huyendo de ti, como si lo persiguieses. Más nuestra gran pitonisa Madam Blavatsky en su libro “Isis sin Velo”, nos aclara que no debemos consentir las influencias de los espíritus de obsesión, atrayéndolos a una atmosfera siniestra.
Son pues muchas e innumerables las doctrinas esotéricas, que permean evolutivamente en el hombre en su devenir de las eras o estadios concentrados para su ilustración razonada, tanto para el oriente como para el occidente y como siempre buscando la verdad o su verdad. En este foco de Luz el cual se ilumina con una de ellas; el trabajo que con el estudio se complementan, aunando el sacrificio que trae consigo mismo su recompensa, impartiendo y esclareciendo así la justicia tan anhelada por el hombre. La doctrina secreta, solamente es una generalidad para designar desde la antigüedad, y hasta hoy en día, toda clase de enseñanza “Oculta”, o Hermética.
Es cuanto.