Naturaleza y razón del trabajo

Ángel Alvarado Raya

Para el diccionario Espasa, trabajo es el esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza. Trabajo es el esfuerzo del hombre ejercido sobre los elementos naturales para incorporar en ellos, utilidades que los hagan aplicables a la necesidad y, por ende, les proporcionen el carácter de satisfactores.
El trabajo sólo es productivo cuando logra su objeto, que es satisfacer una necesidad; es la primera incorporación de utilidad, es la fundamental realizada mediante el esfuerzo directo que se hace para apoderarse de los elementos naturales en bruto, tal como la naturaleza los ofrece; la segunda es la utilidad de reforma que transforma a los elementos naturales; la tercera es la utilidad de lugar, que permite el transporte del satisfactor a los puntos en que se necesita; la cuarta es la utilidad de tiempo, o sea, el esfuerzo generador encomendado a los comerciantes que consiste en hacer que los satisfactores sirvan en el momento preciso en que se necesitan; y por último, la quinta utilidad es la jurídica, por medio de la cual, los satisfactores tienen por dueño a la persona que los merece.
Si el hombre tiene necesidad, por ejemplo de comer pan, ¿cómo incorpora al trabajo esas utilidades? El agricultor que siempre y cosecha el trigo, produce la utilidad fundamental, el molinero que transforma el trigo en harina y el panadero que la convierte pan produce la “utilidad de forma”; el cargador que lleva el trigo al molino, que transporta la harina desde los lugares más remotos hasta el sitio en que están los amasijos y los hornos, produce la “utilidad de lugar”; el comerciante que compra la producción de pan y la guarda en sus almacenes, listo para el momento en que el público la requiera, produce la “utilidad de tiempo”, y todos los que siembran, venden y compran trigo, harina y pan, a fin de que por medio de múltiples operaciones se adquieran por quien los necesitan, producen la “utilidad jurídica”.
El trabajo se divide entonces en intelectual, como se advierte el ejercicio de las facultades puramente intelectuales –memoria, atención, imaginación, asociación, juicio y razonamiento- y material en que el individuo pone en ejercicio, de preferencia, sus fuerzas físicas, aunque todo trabajo intelectual supone algo de labor material y viceversa.
El trabajo se clasifica también en inventivo, cuando el hombre descubre la posibilidad de incorporar “una nueva utilidad” en la cosa e imitativo en virtud del cual se camina por la vía que el inventor ha trazado y se reproduce la intención una o más veces.
El país en que el trabajo de invención alcanza un gran desarrollo, ocupa una posición distinguida en la comunidad internacional, dado que en el trabajo llamado calificado o hábil es el del individuo que ha logrado adquirir “maestría” en el ejercicio de alguna actividad, en tanto que el trabajo llamado común no requiere capacitación técnica y puede ser ejecutado por cualquiera.
Y el trabajo será mas o menos productivo de acuerdo a las cualidades morales –sobriedad, actividad, honradez y habilidad- y as aptitudes –inteligencia, instrucción, eficacia, educación- que los trabajadores posean en mayor o menor grado y se eviten todo aquello que pueda dañarlos física, moral e intelectualmente.
Precisamente cuando “favorecida” la multiplicación de los propietarios para que se interesen en el fomento de su propiedad y desarrollen la riqueza y sólo en estas circunstancias, ajenas a la avaricia, abandonando la ignorancia y la desidia, el pueblo se excita al trabajo, ante el aumento de sus necesidades y las facilidades que se le otorguen de satisfacerlas, sin necesidad de llegar al despojo, como ajenos al derecho o como pretenden grupos que se autotitulan progresistas.