Mujer. ..un horizonte

 Mujer. ..un horizonte

Teodoro Barajas Jiménez-

Mujer, una sola palabra y un horizonte de eternidad. Nada fácil hablar de la mujer, ella es y ha sido totalidad de sentimiento y pasión, principio y fin, orto y ocaso. alfa y omega.

Decir mujer es decir amor, sueño, vida, amaneceres de luz y color, o noche de negros presagios, todo ello de acuerdo a aquella sentencia breve que firma:-“Todo es del color del cristal con que se mira”-.

Las páginas de la historia están llenas de nombres de mujeres que dejaron huella indeleble en la dinámica de todas las épocas y lugares. Si en el principio fue el Verbo, en el Amor fue la mujer principio, plenitud de ser, plenitud de imagen, totalidad existencial bajo el signo femenino.

Los claroscuros matizan sucesos, y en el fondo de la individualidad masculina se encuentra grabada- con tinta de cielo/ infierno- la magia de un vocablo que lo es todo: Mujer. Mujer como compañera de vida, como amante, como amiga. Amplio el espacio e insuficiente para contener, a plenitud, el nombre de Mujer.

Una de las primeras asociaciones de ideas en torno a las mujeres se da con base en los medios de comunicación, con las canciones, pinceladas de anhelos que abren sus alas en pos de cariño y sueños de ellas, las hembras hermosas, cálidas mujeres.

La inspiración surca mares de ensueños en pos de ellas, a fin de resaltar la belleza y cualidades de las mujeres. Existe otra dimensión en la cual las mujeres habitan: En el mundo mágico y onírico de los poetas, poseedores y creadores de sueños alados; los cantores/ creadores lanzan las redes del sentimiento para atrapar estrellas de palabras, caracolas de sonidos rítmicos, nubes de colores y así pintar con vocablos majestuosos cuadros donde se dibuja y refleja la imagen de la excelsa magia: La del Amor.

No existe poeta verdadero cuyo canto no haya surgido al conjuro de unos labios, una mirada, un perfil pasional, en fin, una imagen plena de Mujer.

Ya nuestro sin par Sabines hizo de ellas eje central de sus cantos:

-“ Mi corazón emprende de mi cuerpo a tu cuerpo

último viaje…

mujer, músculo suave.

La piel de un beso entre tus senos

de oscurecido oleaje…”-

Por igual podemos leer algo de uno de los poemas más conocidos de Sabines: Los amorosos:

-“ Los amorosos callan.

El amor es el silencio más fino,

los amorosos buscan…”

Hombre y mujer, hombre y hembra, ying y yang, juego de opuestos que mágicamente se complementan. Los dos. Génesis.

En la poesía de Sabines es la mujer la que ocupa – naturalmente- un lugar especial, en ella confluyen los sentimientos de amor/deseo que magistralmente muestra el poeta mexicano.

De intemporalidad se visten los conceptos y cantos que han surgido de la magia con formas femeninas. Todos los poetas y cantores, en todo tiempo y lugar, han coincidido en colocar a la compañera de sueñola mujer- en la escala mayor de la vida. Vibración de vida es ella.

Una mirada, una sonrisa, las líneas de unos labios incitantes, un rostro, una mujer en sí.

El singular y universal argentino, Borges, decía que estar enamorado es… “crearse una religión donde dios es falible”.-

Por su parte Rilke afirmó: -“ el  amor es la unión de dos soledades que se respetan”.

El Amor es, pese a experiencias de dolor o desencanto, fuente de fortaleza aún cuando ocasionalmente se interprete como debilidad. Otro inmortal de las letras, el chileno Pablo Neruda escribió en la poesía “Tus manos”:

“Cuando tus manos salen

amor hacia los míos

¿qué me traen volando?

…la almendra me anunciaba

tu suavidad secreta…”

Cada cantor es un soldado menos, afirma Facundo Cabral, y un cantor verdadero tiene los ojos llenos de signos de admiración por la mujer.

José Paulo Moreira de Fonseca (Brasil) expresa:

“Déjame ver tus ojos

que la de aquellas frutas y nocturnos fuegos

en ellos concentraré la distancia

aún más lejana,

ven a mis brazos

he el  sentir todo el latir de la

primavera

como quien tocara una flor.

Por su parte el poeta colombiano Jaime Jaramillo E., asentó que:

Podemos hacer el paraíso

alrededor de nosotros donde quiera

que nos encontremos,

para eso sólo se requiere

estar desnudos…

El juego de palabras románticas nos lleva a renglones como: –

“La dorada tiniebla de tu piel visible,

al tacto arde”.

Óscar Delgado (Colombia)

Teorías e hipótesis, personajes varios y al centro, conceptos acerca de nuestro planeta y los astros, después de una lista de sabios y científicos, astrónomos y filósofos, concluye Víctor Rodríguez Núñez, poeta cubano con la siguiente expresión:

“Muchacha que lees este poema,

el mundo gira alrededor de ti…”.

Por su parte Vinicio de Moraes, ( Brasil), escribió que…

“La música doliente de tu cuerpo

el ritmo de tu cuerpo en mi cuerpo.”

Whitman, el viejo Whitman, encerró en una frase magistral la importancia del amor:

-“ Quien camina una milla sin amor, camina amortajado hacia su propio funeral…”

De España, Tomás Segovia, en la poesía “Llamarada”, dice en dos líneas:

“Tus labios húmedos, penetrables como un

sexo más luminoso”.

Luc Decaunes, de Francia, dejó escrito en uno de sus poemas el siguiente fragmento:

“Las muchachas enamoradas tienen el sol en sus

duros senos/

la noche abre su sexo

a los delirios del viento”.

O decir con Dylan Thomas (Gales), lo siguiente:

“Tomado por la luz de sus brazos

al fin puedo yo…soportar

la primera visión que

incendia las estrellas”.

En el libro sagrado, “La Biblia”, se puede leer el Cantar de los Cantares. Ahí, en el primer canto, la mujer dice a su amado:

-“¡ Dame un beso de tus labios!”.

Él, a su vez, expresa:

-“¡Qué hermosa eres! Tus ojos son dos palomas. Mi amada es,  entre las mujeres, como una rosa entre los espinos.”

“Tus senos son dos  gacelas, dos gacelas mellizas…”

Cierto, en todo tiempo, en todo lugar, la imagen de la mujer es luz, ritmo de vida con luces de estrellas, fuego y ternura, pasión desbordada o quietud maravillosa. Es a ella, la mujer, a quien han cantado- y cantan- aquellos que navegan entre palabras, en cuya brújula de la vida el norte tiene nombre y figura: Mujer, Alfa y Omega de la humana dinámica. Hoy como ayer, hoy como siempre.

Mujer, vocablo sentido y con la alquimia del Amor. Sombra y latido. Lenguaje universal y canto que trasciende las barreras de tiempo y espacio, sabiendo que mujer y poesía son palabras indisolubles, como atinada y poéticamente lo expresara Gustavo Adolfo Bécquer al enunciar que: -“..mientras haya una mujer hermosa, habrá poesía!”.

Isauro Gutierrez