La realidad hecha por nosotros mismos

 La realidad hecha por nosotros mismos

La realidad hecha por nosotros mismos

 

¿Acaso ríen los que hacen política?

“Política del Rebelde” M. Onfray.

 

Héctor Guzmán Nava

 

El tema es generalizador, siempre y cuando nuestra mirada sea dirigida al horizonte global, aunque ya se vaya haciendo más reducido viviendo en la sociedad del conocimiento.

El descubrimiento planetario pone durante más de seis milenios “la inundación de tinieblas todo”, la condición limitada de la libertad encadenada por la opresión material, espiritual e ideológica que le son propias de la acción de un economicismo total, que ha nulificado y degradado a la acción política y a todas las instituciones históricamente determinadas hasta nuestros convulsivos días.

Se requiere una actitud subversiva que haga a todos, capaces de enfrentar al mundo viejo, donde nunca se ríe y donde lo serio triunfa sistemáticamente, donde triunfan la oscuridad y la opaca palidez. Tenemos el expediente histórico aún vivo: ese mundo viejo (viejo mundo) construyó una acción de la política para los dominadores principalmente, en la cual prolifera sobre guerras y trincheras, campos y alambres de púa, prisiones y persecuciones, miserias y embrutecimientos, explotaciones y exterminios, cerrojos y perros de policía, vemos mirones y uniformes, se declaró el fuego, y las ciudades, los países, los continentes, todavía están humeando tras los recientes incendios.

La sangre corrió a raudales. Las lágrimas se mezclan con los gritos, los aullidos y los gemidos, todo esto ofrecido como holocausto para hacer emerger la historia de este siglo, donde los instintos y las pasiones son monstruos de destrucción para tomar a los que queden con menos daños en cuerpos y almas.

Existe un gran silencio sistemático que ha hundido, sumido, a la historiografía oficial de las ideas, son algunos, los cuantos que se enfrentan en este campo como verdaderos desmitificadores de cuestiones tales como las religiones monoteístas, contra las teocracias, contra tiranías y dictaduras disfrazadas de democracias, donde impulsan una posmodernidad poscristiana, que proponen no someterse la humanidad a los valores morales religiosos, que son propuestas para el sometimiento, obediencia y mortificación, es la propuesta pos-cristiana que anuncia la muerte de la pulsión de muerte misma, el cuerpo deberá ser rescatado para la vida, para la alegría, el placer y la risa humanizante del hombre y sus semejantes, aun al lado del mundo del canibalesco mercado.

Frente al pesimismo, muerte y resurrección, aparece el paraíso celestial; contra éste se ofrece una nueva reflexión de la metafísica (como doctrina del ser) (y la ideología) y de la física, un paraíso en la tierra, la bibliografía a rescatar es no tradicional, pues existen textos mas menos ilustrativos en sus relatos, puesto que los principios divinos de la actual teocracia hegemónica desfalleciente, es una entidad que no puede sostener por más tiempo la falacia del vivir en el más allá, ya que la religión, cuando ha salido de lo privado, no a cuanto estar presente en el espacio de lo público… “mas allá no hay nada.”  Ahora existen sujetos alegres que aman la vida. (Aquí y ahora, no hay mañanas).

El mundo lo están ocupando ya, materialistas, cínicos, hedonistas, sensualistas, dionisiacos, éstos son los que saben que sólo tenemos un mundo y que, de negarlo, nos estaremos arrojando a la pérdida de su uso, disfrute y beneficio, como lo dice Michael Onfray, en su libro Tratado de Ateología, ediciones de La Flor.

Lo oportuno para todos los terrícolas, tomando su limitada historia milenaria, es ensayar en nuestra cotidianeidad, de manera radical, la libertad, explorándola por medio de la rebeldía y de lo que es el deseo de la revolución a través de la historia como maestra; sea filosofía de izquierda o de anarquismo, como instrumentos para instalar, en un marco conciliador, el status político de las múltiples formas de desobediencia, de resistencia y de insurrección; agregándole a lo anterior una clara filosofía crítica materialista, en lo que el placer (gusto de vivir) que reconcilia al individuo con su cuerpo y se postule como un modo de intervención política, al marco histórico que lo argumenta, es la existencia de una agenda global con variados temas que nos importan, por que nos golpean violentamente y por demás, nos impiden plenitud de vida.

  1. A) Calentamiento global.- Para su erradicación con todo y los adelantos científico-tecnológicos han de pasar varios decenios, mientras la temperatura del planeta se eleva, y la deforestación de los pulmones planetarios ej. (Amazonas) continúa y con ello nos enfrentamos a las catástrofes naturales, cada vez más desastrosas, y que continúan causando desolación, degradación irreversible y grandes pérdidas económicas.
  2. B) Otro de los males, las grandes disputas geopolíticas y los conflictos armados, la guerra EUA-Irak, el añejo conflicto israelí-palestino, que llevan a que prevalezca el diálogo de la guerra como flagelo mortífero, donde priman a la intolerancia, la soberbia y el poder, que hacen fracasar toda la vida institucional y canales diplomáticos reconfigurados de reales propuestas para compartir el mundo humanamente.
  3. C) Los integrismos (religiosos-políticos) son también otra amenaza, no somos capaces, por el punto anterior dicho, de defender el patrimonio y riqueza de las culturas, se hace creer, se impulsa, que se trata de un choque de civilizaciones, lo que aparece ensuciando estos conflictos de culturas milenarias, son los extremismos fundamentalistas de colores distintos y nacionalidades distintas, que limitan convicciones de la libertad, de la democracia, del hombre, en su propuesta definitiva, son las guerras santas, es decir, vivir o morir, según la dignidad del fanático entorno y su lucha contra su enemigo.

D)Otro reto de la agenda global es la migración de los miserables, los menesterosos, los prescindibles, que en Asia, África, América latina, mueren por todas partes por sus carencias mas elementales, empleo, salud, educación, vivienda y vestido, lo que los obliga a desplazarse en medio de todos los riesgos, asunto que ya tiene más de cien años en proceso, poco antes de la Primera Guerra Mundial; los estados mas ricos están estableciendo duras, fascistas medidas de control, para impedir la llegada de miles de hambrientos migrantes; el siglo XXI es el gran desafío para que se inicie la interacción planetaria cultural, en el seno de la sociedad con identidad histórica más y bien definida.

  1. E) por el otro lado las nuevas tecnologías que han ido paulatinamente configurando un novísimo mundo, supuestas como instrumentos de proceso y crecimiento económico, sólo observamos que vienen ampliando la brecha entre los hombres de los países desarrollados y los que no lo somos; un niño africano no sabe qué es una computadora, un celular, el Internet, telefonía de banda ancha; un latinoamericano y muchísimos asiáticos, como niños se encuentran en tan fatales desventajas y marginación. Debemos acercar los muchos mundos, para que el trabajo de todos coincida en el afán de hacer que coexistan con justicia humana, con esto si entendemos el encabezado de este trabajo, la realidad (es) hecha por nosotros mismos, digo, ¡que sea la mejor y mas bella de las realidades!

Isauro Gutierrez