“Hereje y blasfemo“

 “Hereje y blasfemo“

Paulo Armando Mercado Cortes

 

¡Oh Jesucristo! al ver la ralea que se apoderó de tu casa y tu misión en la tierra,

cuánta razón tenías cuando le dijiste a Pilatos “mi reino no es de este mundo”

 

Ignacio Ramírez 1842

 

 

 

Hereje.-  El que es libre para elegir, hombre que elige a partir de su libre albedrío

 

Blasfemo.- hombre de palabra ofensiva, injuriosa,  que habla con burla hacia algo o alguien

 

NIGROMANTE.- Persona que practica la predicción y la adivinación, invocando a los muertos o mediante el uso de cadáveres.

 

Con estos y otros hermosos adjetivos, fue calificado por el clero y la sociedad conservadora de su tiempo,  el ilustre Ignacio Ramírez Calzada, mexicano adelantado a su tiempo.

 

Nació el 22 de julio de 1818, en un territorio convulso que luchaba por  convertirse en nación.

 

Su padre Don José Lino Ramírez Galván, prominente comerciante  en el territorio de Querétaro, Guanajuato y Michoacán, amigo personal de Don Miguel Hidalgo, promotor y divulgador de las ideas de independencia y Masón del rito de York.

 

Su madre doña Ana María Guadalupe Sinforosa Calzada, de linaje Azteca y tarasco, de ahí proviene el apellido Calzada, tanto ella como su familia eran amigos personales de la familia de don José María Morelos, este contacto se dio en el territorio de Tzindurio de Morelos, hoy conocida colonia al poniente de nuestra ciudad de Morelia.

 

Por ende, el padre de Ignacio Ramírez también estuvo en contacto con Don José María Morelos creando un vínculo fraternal.

 

Don Lino Ramírez al ser comerciante y tener que viajar por los estados ya mencionados, tuvo la gran ventaja de poder adquirir una gran cantidad de libros, que en ese tiempo eran un bien caro, escaso y prohibido, para la mayoría por que no sabían leer y para unos cuantos por que podrían quebrantar el orden establecido.

 

Tanto su padre como su madre fueron maltratados y vejados por la Santa Inquisición, por apoyar la lucha de independencia, por lo cual el clero indirectamente se ganó la antipatía de Ignacio Ramírez desde sus primeros años de vida.

 

Desde temprana edad, Ignacio Ramírez aprendió a leer y daba muestras de su gran capacidad intelectual, aprovechando la vasta fuente bibliográfica perteneciente a su padre. Como  anécdota se dice que los domingos prefería quedarse a leer en su casa, a autores como Voltaire que por ese tiempo estaba prohibido, todo esto para evitar que lo llevaran a la odiada misa del medio día.

 

Ignacio Ramírez deja la provincia de Querétaro y parte a la ciudad de México para matricularse en el Colegio de San Gregorio, donde estudio física, química, teología, astronomía y geografía entre otras materias. El instituto estaba dirigido en ese entonces por Juan Rodríguez Puebla distinguido abogado y maestro, quien protegió, impulsó y apoyó a nuestro personaje en su inquietud por aprender y educarse. Todo esto ocurría por el año 1834, cuando Ignacio contaba con sólo 16 años de edad. Ya desde ese tiempo sus compañeros lo apodaban el ENCICLOPEDISTA, por su gran interés en el estudio de las diferentes ramas del saber humano conocidas hasta el momento.

 

En el año de 1836, con aproximadamente 18 años de edad Ignacio Ramírez  se presenta en la academia de San Juan de Letrán considerada el epicentro del saber y la cultura en el México del siglo XIX, la cual estaba presidida por Don Andrés Quintana Roo, fundador y presidente vitalicio; en este lugar se reunían algunas de las mentes mas ilustradas que existían en esos tiempos en nuestro país. Nuestro personaje solicitó se le permitiera entrar y ocupar la tribuna, lo cual le fue concedido después de algunas deliberaciones, sobre todo por su corta edad.

 

Una vez dentro, Ignacio Ramírez pronuncia su discurso que comienza con una de sus tantas frases celebres:

 

“No hay dios, los seres de la naturaleza se sostienen por sí mismos”, del cual comparto con ustedes algunos fragmentos.

 

No hay Dios. Los seres de la naturaleza se sostienen por sí mismos. El día de hoy me siento muy honrado por la oportunidad de deliberar y afligir a las almas puras, así como los pensamientos de los hombres más prodigiosos o portentosos de la nación mexicana…

 

Entre los pueblos de la antigüedad, la naturaleza era la deidad suprema, porque de ella recibían todos los satisfactores posibles, no había discordias… para todos alcanzaba. Pero cuando los hombres se volvieron sedentarios y, por ende, capitalistas, el caos imperó en las culturas occidentales. Roma distorsionó la realidad imperante y la parasitaria Iglesia Católica inventó el diezmo para vivir apaciblemente del trabajo ajeno y acumular riquezas materiales…

 

Nos desviamos del tema principal y divagamos procurando entender cómo la religión católica y los judíos nos impusieron, mediante fábulas, a un Dios vengador y de una crueldad inaudita…

 

La interpretación de la vida de Jesús que nos ha impuesto la gran sociedad mercantil [el clero] es falsa. Él fue divino, humilde y pobre. Su pensamiento nunca fue un instrumento mercantil asociado a la fe, y por ende, la imagen de Dios, impuesta por el clero católico está totalmente distorsionada…

 

La materia siempre es indestructible y eterna, por ende, presumimos que nunca existió un Dios creador. Desde la época de Dionisio el Exiguo se sabe que el universo es algo increado y las almas son energía luminosa que adopta diversas formas materiales a través de la reencarnación. Es, por lo anterior, que en vidas futuras el ponente podría adoptar formas tan diversas como la de un burro o la de un ave canora, en el mejor de los casos…

 

Entonces progresamos en nuestras deliberaciones filosóficas y nos preguntamos ¿La Iglesia Católica, es entonces: Credo, religión, empresa mercantil o una cooperativa con fines comunes?…

 

El hombre desvirtuó la existencia de la deidad suprema cuando inventó diversas religiones en las que sus elementos de éxito estaban sustentados en el terror y en la manipulación colectiva en beneficio de una élite parasitaria, que ha destruido naciones enteras…

 

El fraude más grande de la historia de la humanidad es considerar a algunos hombres comunes como intercesores de la divinidad. La historia universal nos ha enseñado que el ser cura no lo hace a uno divino o santo, ni es garantía de solvencia moral y espiritual. No hay uno solo de ellos que no peque de vanidad o de soberbia, pues siempre nos dicen: “Nosotros con Dios y ustedes con el diablo pecador”…

 

 

Señores: Sin ser pesimista, ¡esta es la revolución que llega y que proclamo! Las capillas de las iglesias están llenas de hombres comunes que la sociedad mercantil denomina como “santos” que en realidad eran seres comunes, llenos de desvaríos, alucinaciones, iluminaciones y dudas espirituales, que han desplazado a Jesús y a la deidad suprema a un plano secundario…

 

Lo anterior no es blasfemia, sino sólo la aplicación del sentido común….

 

Sólo me resta preguntar a los presentes: ¿El hombre creó a la divinidad, o Dios creó al hombre? ¿Acaso las enseñanzas divinas fracasaron? Porque tres siglos de coloniaje sólo nos han traído a los mexicanos más miseria y explotación…

 

La máxima que nos enseñaron los conquistadores fue que no debemos esperar que ninguna divinidad venga en nuestro auxilio, los mexicanos siempre estaremos solos. Nuestro progreso y el anhelado sustento nos lo hemos de ganar con el sudor de nuestra frente, como todos los otros seres de la naturaleza. Es por eso que reitero que los seres de la naturaleza se sostienen por sí mismos… sean o no blasfemos mexicanos… He dicho…

 

Una vez que terminó de pronunciar su discurso, a pesar del escándalo y de las opiniones encontradas que generó, fue aceptado en dicha academia. A partir de este momento se empezaba a gestar la trayectoria de este gran Liberal.

 

En 1841 comenzó sus estudios de jurisprudencia, obteniendo el titulo de abogado por la Universidad Pontificia de México, en el año de 1845, mismo año en que funda el periódico de sátira y critica denominado Don Simplicio, al lado de su gran amigo y compañero de causa Guillermo Prieto. Es en este momento que aparece por primera vez y para la eternidad su seudónimo de El Nigromante.

 

Este mote lo adopta de la novela de Don Quijote de la Mancha, protagonizada por Alonso Quijano, un hidalgo pobre que enloquece leyendo libros de caballerías y se cree un caballero andante medieval, en la trama Don Quijote habla de un Nigromante, personaje que según él, lo hace regresar de sus ensueños a la realidad.

 

Por ello Ignacio Ramírez se hace llamar El Nigromante, ya que como el mismo lo señala, él seria ese personaje oscuro que a través de la pluma y la palabra, traería de regreso a la realidad a los políticos soñadores, a la clase conservadora y al clero opresor, para que pudieran observar las condiciones en las que se encontraba la mayoría de la población en esos momentos.

 

Utilizando a Don Simplicio, fue un escritor aguerrido, publicó un texto denominado “A Los Viejos” dirigido a quienes habían gobernado y esclavizado en los últimos años al territorio de México, para todos ustedes leo un fragmento.

 

Varones ilustres, que hace 20 años regís los destinos de la patria, no me intimidáis ni con vuestras frentes rugosas, ni con vuestras casas cubiertas con los símbolos de vuestros milagros, ni me deslumbra vuestro nombre en la historia. Sigo en el suelo mexicano las huellas de vuestra carrera política, y encuentro las flores de la Independencia ajadas; abundantes los frutos de la discordia; entre miseria y sangre, apagándose nuestras esperanzas; y el único himno que escucho, vosotros mismos lo entonáis en vuestra propia alabanza.

 

Conocedor de que la educación es el único método por el cual el ser humano puede salir adelante creó el libro de texto gratuito denominado Libro Rudimental y Progresivo de Educación Elemental, también creó el libro El Niño Campesino, todo esto lo desarrolló después de concluir sus labores como secretario de Finanzas del Estado de México, solicitó papel estraza en los estanquillos, lo cortó a un tamaño adecuado y con una imprenta que compró al vender su reloj de oro, que su padre le regaló al titularse como abogado, reloj que perteneció al cura Hidalgo, dio forma a estas obras.

 

Creó el Instituto Científico y Literario de Toluca, donde otorgó becas para los niños de escasos recursos, para que recibieran educación laica y gratuita a través de sus libros, libros que posteriormente fueron quemados por los conservadores en la plaza mayor de Toluca argumentando que “Le quitaban la inocencia natural a los indios al enseñarlos a leer y escribir“

 

En este instituto destacó Ignacio Manuel Altamirano, quien fue impulsado y protegido por Ignacio Ramírez, y que a la postre seria también un liberal reconocido y uno de los primeros biógrafos de El Nigromante.

 

En al defensa de los indios publicó  el Manifiesto Indígena en 1850 en su periódico Themis y Deucalión, del cual comparto las siguientes líneas.

 

Los hacendados y los conservadores desean gobernar, pero no son capaces de producir nada. Nosotros los trabajadores le decimos al clero, gran propietario de tierras que en su pobreza evangélica apenas posee dos tercios del territorio nacional, ¿No podrían alcanzar la gloria eterna a menor precio?…

 

Los indígenas son los propietarios originales y legítimos del campo mexicano, la constitución así debe consignarlo, la tierra es de quien la trabaja y los frutos de la misma también…

 

La publicación de este texto le valió ser aprehendido y encarcelado por el conservador Mariano Riva Palacio azuzado por el clero, argumentando que, so pena de ser excomulgado, debía ser condenado a pagar sus delitos de imprenta, por arengar a los menesterosos y a los campesinos en contra de la gente decente.

 

En la defensa de los trabajadores publicó un texto en Don Simplicio en el año de 1839, en el cual uno de sus fragmentos decía…

 

¿Por que los interese de los ricos son contrarios siempre a los de los pobre? Nosotros los trabajadores les decimos a los hacendados  ¿Por que sin el sudor de vuestro rostro coméis el pan y lo dilapidáis con vuestras prostitutas y lacayos?

 

Apoyó a Ignacio Comonfort para que fuera nombrado presidente de la República, sin embargo lo abandonó posteriormente por traicionar las ideas liberales, apoyando a Benito Juárez para que asumiera la presidencia  de México. A Juárez también lo abandonó y criticó por querer perpetuarse en el poder y por ser un personaje blando en los momentos decisivos del país y para sustentar mis palabras cito el siguiente texto:

 

A los aduladores incondicionales de Benito Juárez desde la tribuna del Congreso les pregunto:

 

¡Disculpen ustedes señores! pero en mi infinita ignorancia no sé que significa la palabra “Benemérito” ¿Es acaso el título para un valiente que haya ganado muchas batallas o una sola en grado heroico? Entonces ustedes se equivocaron al elegir a su personaje favorito. Había generales como Escobedo o el mismo Zaragoza que dieron su vida por la patria y que nunca se movieron un solo ápice de la línea de fuego. Lo único que hizo Benito fue pasear y escapar a los Estados Unidos y para ello no se requería que lo designaran como Benemérito, con tan solo nombrarlo “El peregrino” hubiera sido suficiente. ¿Acaso el término Benemérito fue porque mató a muchos enemigos en la línea de batalla? Entonces tendríamos millones de beneméritos valientes muertos en combate, que después del triunfo nadie ni siquiera los recuerda o les lleva una flor a sus tumbas, eso… si acaso las tuvieron… porque muchos de ellos quedaron en fosas comunes o en el terreno de combate a merced de la intemperie, entonces no entiendo ¿Qué es un Benemérito? Ignacio Ramírez 1869.

 

Valentín Gómez Farias y Don Lino Ramírez padre de Ignacio siendo grandes amigos, crearon un proyecto de las primeras leyes de Reforma en 1830, pero no fue sino hasta casi 20 años después que Ignacio Ramírez, el Dr. Luis Mora y el mismo Valentín, crearon y ejecutaron las leyes de Reforma como las conocemos donde destacan: La educación laica y gratuita y la secularización de los bienes del clero, entre otras. Esta última para terminar con los fueros y el negocio de la redención del alma.

 

Esto contradice a la historia oficial donde se le da el crédito de la creación de tales leyes a Benito Juárez y Melchor Ocampo, ellos firmaron los decretos, pero sus creadores fueron los tres personajes antes mencionados.

 

Fue un gran defensor de los derechos de las mujeres, pugnó por su educación, su derecho a decidir sobre su cuerpo, derecho al trabajo y a un trato digno. También en este tema tuvo grandes diferencias con Melchor Ocampo para lo cual cito el siguiente texto:

 

Resulta una aberración considerar a la mujer mexicana en los términos de sometimiento en los que usted pretende colocarla, ya que los derechos fundamentales de la mujer que yo he defendido e impulsado, no intentan someterla a una nueva tiranía afectiva como se manifiesta en su inspirada epístola, la que lejos de colocarla en un lugar de igualdad ante su cónyuge, la reduce a una especie de servidora doméstica. Las mujeres han aceptado muchas veces que se les condene a una esclavitud virtual ¡Por amor! Ojala algún día esta nociva proclama de sumisión quede sin efectos. Yo le aclaro al Sr. Ocampo, que no participo,  ni comparto  semejante documento. No le imponga esa capitulación a nuestras ciudadanas, ya bastante daño les ha hecho la propia sociedad para que usted en un momento de ocio haya elaborado semejante portento intelectual, por ello le sugiero apreciado amigo, si algún otro día tiene momentos de ocio, permítame enviarle un ejemplar de la constitución de 1857, ya que tal vez usted desconoce su contenido dogmático y orgánico. Su afable servidor: Ignacio Ramírez 1862

 

El nigromante fue creador de las primeras leyes de propiedad intelectual,  al conformar la Sociedad Mutualista de Escritores Mexicanos, ya que en su juventud fue víctima  de plagio cuando creó el Primer libro de Anatomía de la Escuela Mexicana de Cirugía, del cual no recibió los créditos totales de la obra ni la paga convenida.

 

Ignacio Ramírez no sólo fue combativo desde la palabra y la pluma, también lo hizo desde las trincheras, combatió a la invasión norteamericana en 1848 y a la intervención francesa en 1864.

 

Defendió a los soldados presos ante las cortes francesas, hablando un perfecto idioma francés lo que los dejó sorprendidos. También defendió a los indios de los abusos del clero y de los hacendados conservadores, en ambos casos lo hizo sin cobrar un solo centavo y a pesar de muchas veces vivir en la indigencia.

 

Ignacio Ramírez creó y promulgó infinidad de leyes, su vida y obra es bastante extensa, fue pintor, dibujante, poeta, pero sobre todo fue un hombre cabal que pasó de las palabras a los hechos. Como Masón del Rito Nacional, dio muestras de congruencia, sobre todo mostrando un interés genuino por los demás, llevó a la práctica lo que nosotros en nuestros talleres conocemos pomposamente como Filantropía y que generalmente sólo se queda en eso. Una palabra Pomposa.

 

El Nigromante ni siquiera en su lecho de muerte dejó de ser implacable con el clero, ya que en sus últimas horas de vida recibió la visita de un cura por petición de una sobrina, para que le prestara asistencia espiritual, ante lo cual nuestro personaje se molestó mucho y le habló así al susodicho sacerdote:

 

Mire padrecito, yo no le temo a la muerte, la vida fue muy generosa conmigo, usted se preocupa por sus propios intereses y por la gloria que le daría hacer de un ateo un buen creyente. Pero yo no requiero de sus perdones ni de sus confesiones. Cuando llegue frente al altísimo, si es que lo contemplo en algún momento, pondré ante el en la balanza mitológica, de un lado mis blasfemias y mis herejías. Del otro lado mi constitución de 1857 y las leyes de Reforma. Él decidirá si fueron útiles a mi nación. Yo pienso que logré darle al pueblo pobre un nuevo evangelio laico que reza: igualdad, justicia, libertad y educación convertida en emancipación intelectual. Además ¡no se preocupe usted! Si llego a las puertas del mismísimo infierno, de seguro me encuentro primero en la fila de la entrada a su cardenal Pelagio Antonio de Labastida, a Lucas Alamán tomado cariñosamente de la mano del mocho de López de Santa Anna o a Agustín de Iturbide. Yo le escribiré para contarle y ahora le ruego déjeme morir en paz… Ignacio Ramírez 14 de junio de 1879

 

Ignacio Ramírez muere en la ciudad de México el 15 de junio del 1879, para dar paso a su legado y su leyenda,  a partir de ese nombre tan temido: El Nigromante.

 

 

Conclusión:

 

A 140 años exactos de su partida, nuestro país pareciera que no ha avanzado, contamos con la muy honrosa cantidad de 70 millones de personas en pobreza extrema en sus diferentes clasificaciones. Las personas luchan desesperadamente por trabajar y llevar el mínimo sustento a sus hogares, esto sin contar con que las jornadas laborales se extienden cada vez más después de las 8 horas reglamentarias de trabajo. Tenemos una clase política rapaz y sinvergüenza, que se baja los pantalones ante los intereses extranjeros sólo para recibir algunos beneficios particulares a costa de perjudicar a la nación y sus habitantes. Hoy, a pesar de contar con más personas que tienen títulos universitarios, nuestro promedio de años de formación académica ronda en 9 años lo que equivale a secundaria, por lo cual seguimos siendo un país analfabeta, por eso no nos extrañe ser un país tercermundista, ya que somos ciudadanos de tercera. El clero veladamente sigue dominando conciencias y acumulando bienes materiales,  con la complicidad de la clase política y los grandes capitales, hoy las arcas de los más pudientes se siguen llenando con el esfuerzo de las mayorías como en aquellos ayeres.

 

Es cuanto.

 

Bibliografía y fuentes consultadas.

 

La Nueva Republica Ignacio Ramírez El Nigromante (Emilio Arellano)

XX aniversario 1982-2002 el nigromante N° 22 (ediciones michoacanas)

Discurso del  Lic. Julio Zamora Batís miembro de la benemérita sociedad de geografía y estadística titulado “El Nigromante“ (youtube)

Revista proceso del 20 de junio del 2017 articulo titulado “Dios no Existe”

Canal del congreso tema: personajes históricos “El Nigromante“ (youtube)

Diccionario de sinónimos virtual

Wikipedia la enciclopedia libre

Etimologias.net

INEGI pagina de Internet

Ignacio Ramírez “El Nigromante” biografía por Ignacio Manuel Altamirano

Revista Proceso 7 de Julio de 2018 “A los viejos”, de Ignacio Ramírez “El Nigromante”

Mexicanos Distinguidos (Francisco Sosa)

Ignacio Ramírez, El Nigromante: El pensador más revolucionario de México (youtube)

 

 

 

 

 

Isauro Gutierrez