Epistemología genética


Cuauhtémoc López Sánchez
Epistemología, del gr., episteme, ciencia y logos, tratado. Epistemología es la ciencia encargada del saber, del estudio crítico de los principios, métodos y resultados de las ciencias. Es la teoría fundamental de las ciencias.
Es genética, porque intenta descubrir el camino de los procesos de construcción que seguimos los sujetos para apropiarnos de conocimientos desde que nacemos. En tanto que la Filosofía se preocupa por explicar el todo, las ciencias que se han separado de ella gracias a las delimitaciones que su mismo desarrollo les ha impuesto hasta alcanzar un método propio o compartido, aceptan tener relación con la Filosofía, pero sin su intervención especulativa. Este acuerdo no escrito, ha permitido que científicos de diferentes posturas filosóficas no se enfrasquen en discusiones estériles y lleven a cabo investigaciones que concluyen en aportaciones en bien de la humanidad.
Bajo esta óptica, la Epistemología Genética abordó, con Jean Piaget, las preguntas planteadas por Bertrand Russell respecto de ¿qué es lo que conocemos? y ¿cómo es que lo conocemos?, y se propuso responderlas, pero formuladas de manera diferente: ¿cómo pasa un sujeto de un estado de menor conocimiento, a un estado de mayor conocimiento?, situándose en el contexto social, porque el conocimiento surge de la práctica social y desde ahí, intentó descubrir los mecanismos que llevan a los sujetos a niveles sucesivos de conocimiento. Este planteamiento llevó al genio de Ginebra al enriquecimiento de la Epistemología, a tal grado que se han tenido que reformular desde métodos de investigación, hasta sistemas taxonómicos. Su esfuerzo se centró en descubrir los mecanismos de producción del conocimiento, razón por la cual, a Piaget no le interesaron los adultos como motivo de estudio, sino los sujetos desde su nacimiento y durante su desarrollo hasta entrada la adolescencia, para demostrar que el conocimiento es creación continua y asimilación transformadora del niño que será adulto.
La idea básica de la Epistemología Genética, es la acción como parte constitutiva de todo conocimiento. Para Piaget, el conocimiento es dependiente de la acción y la acción es productora de conocimiento; la acción del sujeto, desde las conductas más elementales como los actos reflejos de chupar, agarrar, mirar, escuchar, sentir los objetos o cosas que le acerca la sociedad que le rodea. Los movimientos de integración entre sujeto y objeto ocurren con la sucesión de coordinaciones de los esquemas que permitirán dar unidad a la acción y asimilar los objetos a los esquemas de acción. Si observamos que un bebé, por un acto reflejo, toma un objeto en su mano y lo arroja repetidamente, dicha acción le permitirá más adelante, lanzar objetos durante un juego o en otro tipo de actividad. Este hecho tan sencillo, como otros que pasaron desapercibidos o que se les concedió poca importancia, ha permitido plantear toda una propuesta metodológica que molestó tanto a conductistas como a gestalistas y desencadenó un ataque hacia Piaget, que todavía no termina.
Así que a las acciones físicas, corresponden acciones mentales a las que Piaget llamó operaciones interiorizadas y coordinadas y para verificarlo, utilizó tres métodos: 1). El análisis formalizante, donde planteó problemas de estructura formal de los conocimientos y su validez; 2). El análisis psicogenético, donde se abordan problemas de hecho; 3). El método histórico-crítico, para reconstruir la historia del pasaje de un nivel de conocimiento a otro.
Así que de los problemas a resolver, entre otros, era descubrir el camino que seguía el conocimiento en un sujeto; reconstruir la historia de ese sujeto que pasa de un conocimiento menor a otro mayor y encontrar los mecanismos de desarrollo, desequilibrio y reequilibrio de las personas, lo que llevó irremediablemente a Piaget hacia lo biológico y lo psicológico con un planteamiento epistemológico acerca de la formación de categorías espaciotemporales, la comprensión de relaciones causales, principios de identidad, la transitividad, la abstracción reflexiva, la operatividad, etc.
Por otra parte, si quisiéramos ubicar a Piaget en alguna corriente filosófica, ésta sería sin duda en el materialismo dialéctico al aportar la solución al problema de cómo explicar la relación entre la acción y la construcción del conocimiento, proponiendo que la única fuente de conocimiento es la acción y demostró que lo que el materialismo dialéctico teorizaba acerca de que las percepciones y representaciones de las cosas del mundo, son proporcionadas por la actividad sensorial y verificadas por la praxis, quedó confirmada. Esta es una razón poderosa para que el imperio del capitalismo arremeta contra Jean Piaget, como lo hace con todos los que intentan aportar su verdad, para liberar a la humanidad del control del capital.
Así que para poder apropiarse del objeto, esto es, del conocimiento, el sujeto debe tener estructuras que se construyen mediante acciones físicas y mentales o estructuraciones, también llamadas operaciones deductivas. Pero como el propósito de todo sujeto es apropiarse del objeto, sea concreto o no, la humanidad sufre porque en la medida que se aproxima al conocimiento total, éste se le escapa de manera que jamás logra alcanzarlo.
Al principio, la percepción del sujeto acerca de lo que le rodea, es aislada y deformante, pero a medida que se coordinan los esquemas y se establecen relaciones entre las partes que constituyen un objeto, el pensamiento se desarrolla, progresa y empieza a manifestarse la objetividad.
Así que como la acción del sujeto está relacionada con la sociedad que le rodea, el conocimiento y su validez dependen de la formación que le proporciona el grupo social al que pertenece. Esas actividades realizadas por un sujeto por mediación de otros, generalmente producen o crean rutinas o normas, que perduran en los sujetos durante su vida y por ello notamos resistencias a cambiar en la manera de proceder de las personas, en tanto no estén convencidos plenamente de la conveniencia del cambio. Por ello, existen tres elementos para analizar todo acto de conocimiento: a) el sujeto que razona de acuerdo a su nivel de desarrollo; b) el observador, que puede ser docente, psicólogo, historiador, sociólogo y que estudia el proceso de construcción del conocimiento en el sujeto; c) el que evalúa el conocimiento a partir de los datos que le proporcionan los observadores.
Finalmente, será necesario asentar que la respuesta a cómo aprendemos los humanos mediante la interacción con los objetos, no se da de manera lineal, ni con cortes precisos, sino mediante estructuraciones sucesivas y reestructuraciones, desequilibrios y reequilibraciones, porque los sujetos para pasar de un conocimiento inicial o C1, a C2, C3, C4, etc., enfrentan conflictos o perturbaciones por las contradicciones que tienen las teorías o normas que poseen acerca de las cosas que conoce y las novedades que encuentra. Para resolver esas contradicciones, se requieren abstracciones y generalizaciones que manifiestan la actividad para la construcción y reconstrucción de estructuras hasta lograr un equilibrio, que aunque sea momentáneo, permite realizar una síntesis de las novedades descubiertas e incorporarlas a lo que ya conoce del objeto del cual intenta apropiarse.
Esta sumarísima acotación al trabajo de toda una vida de investigación, es lo menos que se merece un genio de la talla de Jean Piaget y su equipo de colaboradores ocupados en descubrir cada vez más acerca del complejo fenómeno de cómo aprendemos los seres humanos.