El hombre y el ego

 El hombre y el ego

Érick Escobar Chávez

Algún día que despierten por la mañana, muy temprano como de 3 a 4 aproximadamente, y todavía esté oscuro alrededor suyo, el cuerpo aún disfrutando de la relajación de una buena noche, permanezcan en una posición cómoda, agradable, y no pongan demasiada atención al físico, la cama o la compañera que esta al lado, olvídense de todo y presten atención en forma receptiva, sin formar juicio ni análisis alguno, todo sin forzar nada, suave, natural y agradable, y aún con los ojos cerrados, vuélvanse conscientes dentro de su propia mente, todo es oscuridad, disfruten de la nada, sólo percíbanse la existencia de la facultad mental de ser… y sean conscientes del fluir de sus pensamientos, pero no se identifiquen con ninguno. Sean conscientes de ellos como saliendo de la nada, y ustedes no formando parte de ellos, sino siendo sólo observadores, no importa cuán importantes, banales, frívolos o insulsos puedan ser, sólo observen el proceso y sepárense de ellos como algo ajeno a ustedes, vean, escuchen, sientan, en una palabra, sean conscientes de ellos, no en su análisis, respuestas, conclusiones o soluciones, solo sean conscientes del proceso, como emergen uno tras otro del fondo inconsciente… y vuélvanse conscientes de la separación entre ellos y ustedes, pareciese con son lo mismo, pero no es así, esfuércense en no esforzarse y conservar la tranquilidad y ese estado de reposo físico, mental y emocional, y vuélvanse conscientes de que esos pensamientos no emergen de nuestros deseos o intenciones, sino del ego que,paradójicamente, a pesar de ser nuestro, no es nuestro yo, y en este ejercicio pueden hacerse conscientes de ello.

El hombre, al enfrentar las circunstancias en su lucha diaria por la vida, especializa, si me permiten llamarle así, una parte de su mente, en la cual forma no un solo ego, sino muchos egos, o muchos yo, los cuales hacen frente en todo momento y lugar, a las adversidades propias de la vida, en la cual, el hombre asume diferentes roles o personalidades, palabra que quiere decir máscara, en una actitud defensiva heredada o creada, por la pulsión instintiva y generacional de la conservación de la vida, y cuando digo vida, no es que enfrentemos la muerte a cada instante, sino aseguramos la permanencia del vivir en cada segundo; El hombre repite actos que en algún momento nos dieron el resultado deseado y, esta repetición con algunas variantes, formaron hábitos, como una especie de reflejos conductuales, reflejos automáticos de acuerdo a una condición de vida, y estos hábitos formaron nuestra forma de vida.

El hombre no es su personalidad, ego, ni su físico, se dice que el hombre real es elpensador, pero el pensador está confundido, y se cree ser el ego o los egos que le representan en la sociedad. El hombre debe convertirse en observador de si mismo y descubrirse en medio de esta selva de Maya, la engañadora, el Satán Hindú, y verse en el espejo de su propia consciencia tal como es.

Los conceptos intelectuales de moral y buenas costumbres, inclusive su religiosidad y concepciones de Dios no son reales, porque solo se engaña a si mismo a través de su propio ego,al cobrar importancia el creerse en lo “correcto”. Su centro de gravedad del yo es flotante, y cambia constantemente según las condiciones o circunstancias del entorno, de modo que el hombre que se manifiesta en la sociedad, es un hombre virtual, un hombre que la sociedad ha creado y mueve a su antojo a través de las circunstancias y exigencias de esta misma sociedad y el momento histórico que se está viviendo. El verdadero yo se pierde en la confusión de los múltiples yo virtuales que se cree ser. El hombre, antes de iniciar cualquier aventura mística o intentar cualesquier cambio en él mismo, primero debe descubrir sus egos o múltiples personalidades y conocer su verdadero yo, fijando en este último, con más estabilidad y permanencia, su centro de gravedad.

En realidad, el hombre es todo cuanto él tiene para caminar por el mundo. El hombre busca su propia comprobación a través de la sociedad, porque es muy difícil calificarse a uno mismo, calificamos de correcto todo aquello que cumple con nuestros deseos y agrados aunque no sean correctos, como podría ser el caso de un borracho o un ladrón. Pero a la vez, alguien podría cuestionar ¿qué es lo correcto? El hombre podría ser perfectible, pero no es perfecto, y esto lo descalifica para calificarse a sí mismo, pero él es todo cuanto tiene para hacerlo… En el mundo solo están él y su consciencia.

Nuestra consciencia es el espejo donde podríamos vernos, pero es menester limpiar su superficie, porque podría revelarnos una figura deforme o grotesca por la suciedad o imperfecciones del espejo. Pero bien podríamos considerar la posibilidad de que esta imagen fuese la realidad de nosotros mismos, sin embargo, el hombre sólo se tiene a sí mismo y él es la medida de todo cuanto existe en su vida, y es a él, al que le corresponde clarificar su consciencia y percepción de su realidad.

Isauro Gutierrez