Educación e influencias televisivas


Miguel Ángel Martínez Ruiz
La televisión es un sistema que transmite imágenes y sonido por medio de ondas electromagnéticas. Su inventor fue el físico británico John LogieBaird en 1926. Después de varios intentos, logró transmitir una imagen a tres metros de distancia en 1924. Posteriormente, realizó verdaderas hazañas al transmitir imágenes desde Glasgow a Londres y de esta última a la ciudad de Nueva York, para esto utilizó cables telefónicos y ondas de radio.
Pero, no fue sino hasta la década de los años cincuenta cuando se empezó a popularizar este medio de comunicación en los principales países del orbe. Entonces, las transmisiones eran en blanco y negro. Fue el científico mexicano Guillermo González Camarena quien inventó la televisión en color el año de 1960. Su primera experiencia se realizó en la ciudad de Guadalajara.
Así, la televisión se ha ido perfeccionando como medio de comunicación masiva y, en la actualidad, casi no existe ninguna ciudad que no tenga tan importante recurso tecnológico.
No es posible condenar, como suele hacerse con frecuencia, la utilización de este medio por sí mismo. Equivaldría a reprobar el uso de la dinamita o de los aeroplanos por haber sido aplicados con fines bélicos.
Se debe establecer los diferentes tipos de televisión, mejor dicho de programación televisiva en función de los objetivos que pretenden. Han sido consideradas tres clases: a) Comercial, cuya finalidad es convencer al público sobre el consumo de bienes y servicios; b) Cultural, que pretende difundir los valores esenciales de la sociedad (arte, ciencia, humanidades, etc.); y c) Educativa, la cual responde a propósitos académicos, conforme a un modelo pedagógico, para lo cual se emplean materiales especialmente diseñados en instituciones generalmente gubernamentales (educación abierta y a distancia).
Es incuestionable que la televisión vino a afectar la vida de los hogares mexicanos, pues se ha convertido en una necesidad, ya que permite a toda la familia disfrutar de entretenimiento sin salir de su domicilio, basta comprar un televisor (hay familias que tienen varios), contratar una empresa de telecable y conectar el o los aparatos a la corriente eléctrica.
Pero, ¿cómo nos afecta en nuestra vida cotidiana? Las consecuencias son diversas, dependiendo del nivel sociocultural de la familia, aunque, en términos generales, se puede observar que el televisor no se adquiere con intenciones de obtener mayor información y/o formación educativa. De ahí que los niños, adolescentes y jóvenes sean un sector sumamente vulnerable respecto a las influencias nocivas de la televisión comercial, a quienes dañan en los siguientes aspectos -sin ser los únicos-:
1.- Su vida se vuelve sedentaria. 2.- Dejan de practicar deportes. 3.- Disminuye su imaginación. 4.- Se alejan de la buena lectura, puesto que la televisión les ofrece imágenes, música y lenguaje hablado. 5.- Se comunican menos con sus padres, quienes en muchos casos utilizan a la televisión como si fuera “la niñera”.6.-Asimilan mensajes con intenciones consumistas.7.- Su alimentación se modifica al sustituir los alimentos más nutritivos por comida chatarra que perjudica la salud. 8.-Visualizan como parte de la normalidad las escenas violentas. 8.- Son menos participativos en actividades que debieran compartir con personas de su misma edad.9.-Empiezan su actividad sexual en forma prematura, debido a las escenas pornográficas que abundan.10.-Vivencian o se identifican con los personajes en conflicto que aparecen en las telenovelas.11. -Adquieren una visión errónea del mundo y de la vida.12.- Se les induce al consumo de bebidas alcohólicas y este es el primer paso hacia el uso de otras drogas más perjudiciales.13.-Se convierten fácilmente en espectadores pasivos y aceptan la mayoría de los mensajes que reciben, muchos de ellos subliminales.
Según estudios especializados, el 95% de los hogares mexicanos de las ciudades tiene televisión, los niños ven de 3 a 5 horas diarias el televisor, lo cual significa un tiempo muy superior al que pasan en la escuela, pues en esta hay suspensión de labores los sábados y domingos, los días festivos y los periodos vacacionales; en cambio, la televisión funciona las 24 horas del día y, sin excepción, todos los días del año.
Nos ha tocado vivir en la era de la información y de la economía del conocimiento y la globalización, cuyas principales repercusiones están presentes en todos los ámbitos de nuestra vida a través de múltiples cambios que debemos enfrentar. Desgraciadamente, muchas ocasiones no estamos preparados para ello.
Resulta oportuno citar a G. Lepovetsky, cuando dice, refiriéndose a la radio y la televisión: “Apoyan la era del consumo que descalifica la ética, liquidan el valor y la existencia de las costumbres y tradiciones. Producen culturas ajenas quitando a las personas la estabilidad de la vida cotidiana, de las relaciones con los demás. De ahí la aparición de individuos aislados y vacilantes, vacíos y reciclables ante la continua variación de los modelos que transmiten.”
¿Qué pueden hacer los padres de familia y los maestros ante este problema de enormes dimensiones?
1º. Orientar al televidente para que aprenda a elegir programas apropiados. 2º. Controlar el tiempo que se destina a mirar la televisión, moderándolo. 3º. Mostrar al niño que existen otras actividades más importantes para su educación y desarrollo. 4º. Compartir con los niños y jóvenes opiniones sobre los programas televisivos.5º. Fomentar aficiones alternativas a la televisión como leer, hacer deporte, divertirse con juguetes educativos. 6º. Enseñarles a no aceptar ciegamente los anuncios y la publicidad.
Finalmente, es obligación de toda la sociedad exigir que las empresas televisivas respetar la Ley Federal de Radio y Televisión, la cual señala, entre otros mandatos:
-Contribuir al fortalecimiento de la integración nacional y al mejoramiento de las formas de convivencia humana.
-Afirmar el respeto a los principios de la moral social, la dignidad humana y los vínculos familiares.
-Evitar influencias nocivas o perturbadoras al desarrollo armónico de la niñez y la juventud.
-Contribuir a elevar el nivel cultural del pueblo y a conservar las características nacionales, a las costumbres del país y sus tradiciones, la propiedad del idioma y a exaltar los valores de la Nación Mexicana.
-Fortalecer las convicciones democráticas, la unidad nacional y la amistad y cooperación internacionales.
Proteger a la niñez y la juventud es un deber de los adultos para que las nuevas generaciones adquieran los bienes de la cultura mediante una educación de óptima calidad.