Ciencia y laicidad


Javier Cruz Mandujano
Antecedentes
Durante siglos y siglos, la lucha por el poder en este planeta se dio entre los papas, emperadores y reyes. Los papas de la iglesia decían que dios les había dado la potestad de mandar a toda la humanidad, pero como la gente creía más en dios que en los reyes, éstos tuvieron que apoyarse más en las armas de sus ejércitos que en las ideas filosóficas y conquistaron así enormes territorios. Cuando a los papas les falló la filosofía, recurrieron igual que los reyes a los cañones y a las armas. Cuando las guerras se generalizaron entre los papas y los reyes, la iglesia se vio obligada a ceder un poco y a llegar a un acuerdo, decretaron los papas que dios les había concesionado también a los reyes que gobernaran junto con los papas. El poder de los reyes venía de dios y era obligación del pueblo obedecer la autoridad real y acatar las leyes de la iglesia por ser de origen divino y para que no hubiera duda crearon reyes y papas la Santísima inquisición y otras instituciones cristianas. La iglesia decía que dios mismo les había escriturado todo a ellos, representantes del único y auténtico dios y que en aras de vivir en paz, había otorgado franquicias a algunos reyes y emperadores. Por eso cuando se descubrió el nuevo continente llamado América, el papa hizo por encargo divino la división del continente entre gallegos y portugueses.
En toda la historia encontramos episodios en que iglesias de distinto credo han llegado a actuar con extrema violencia contra quienes proponían nuevas ideas científicas.
Como es el caso de las acciones de la iglesia de roma contra los cátaros o lo puros quienes fueron aplastados a sangre y fuego, y el golpe definitivo fue en 1238 con la caída de la alta Sede Cátara, una fortaleza de la Montaña de Montesegur en donde doscientos cátaros que se refugiaban ahí fueron quemados sin juicio previo.
Así como se sabe el caso de Giordano Bruno (1548-1600), filósofo y poeta renacentista italiano cuya dramática muerte dio un especial significado a la ciencia de ese tiempo. Fue quemado en la hoguera por predicar la teorías de Copérnico, mostró con métodos matemáticos equivocados que el sol es más grande que la tierra, y afirmaba la teoría Heliocéntrica que había sido descrita ya por Aristarco de Samos, según la cual el Sol se encontraba en el centro del Universo y la Tierra, que giraba una vez al día sobre su eje, completaba cada año una vuelta alrededor de él.
El 20 de Enero de 1601 el Papa Clemente VIII ordenó que Bruno fuera llevado ante las autoridades seculares, el 8 de febrero fue leída la sentencia en que se le declaraba herético, impenitente, pertinaz y obstinado. Fue expulsado de la iglesia y sus trabajos fueron quemados en la plaza pública, antes de ser ejecutado uno de ellos le ofreció un crucifijo para besarlo, el cual rechazó y dijo que moriría como un mártir, y a la fecha ha sido convertido en el mártir de la ciencia por la defensa de las ideas heliocentristas. Teoría que comenzó a expandirse rápidamente y así como empezaron a surgir también sus detractores, siendo los primeros los teólogos protestantes aduciendo causas bíblicas.
En 1616, La iglesia Católica colocó el trabajo de Copérnico en su lista de libros prohibidos. La obra de Copérnico sirvió de base para que, más tarde, Galileo, Brahe y Kepler pusieran los cimientos de la astronomía moderna.
Así también, el físico y astrónomo italiano Galileo Galilei (1564-1642) sostenía que la Tierra giraba alrededor del Sol, lo que contradecía la creencia de que la Tierra era el centro del Universo. Se negó a obedecer las órdenes de la Iglesia católica para que dejara de exponer sus teorías, y fue condenado a reclusión perpetua, en ese proceso histórico junto con Kepler, comenzó la revolución científica que culminó con la obra de Isaac Newton.
En 1624 Galileo empezó a escribir un libro que quiso titular “Diálogo sobre las mareas”, en el que abordaba las hipótesis de Tolomeo y Copérnico respecto a este fenómeno. En 1630 el libro obtuvo la licencia de los censores de la Iglesia católica de Roma, pero le cambiaron el título por “Diálogo sobre los sistemas máximos”, publicado en Florencia en 1632. A pesar de haber obtenido dos licencias oficiales, Galileo fue llamado a Roma por la Inquisición a fin de procesarle bajo la acusación de “sospecha grave de herejía”. Galileo fue obligado a abjurar en 1633 y se le condenó a prisión perpetua (condena que le fue conmutada por arresto domiciliario). Los ejemplares del Diálogo fueron quemados y la sentencia fue leída públicamente en todas las universidades. En la historia de la cultura, Galileo se ha convertido en el símbolo de la lucha contra la autoridad y de la libertad en la investigación.
En la actualidad no se dan conflictos tan virulentos, al menos en los países con una forma de gobierno democrática, pero en los últimos tiempos hay unos hechos que parecen revivir viejas costumbres o indicar un nuevo tipo de conflicto. Nada sería más negativo que volver a las andadas.
Desarrollo del tema
¿Qué es la laicidad?
Unos hombres creen en Dios, otros no. La libertad supone el carácter facultativo de la religión o del ateísmo. La igualdad supone la neutralidad confesional del Estado, y de las instituciones públicas, para que todos, creyentes y no creyentes, puedan ser tratados sin privilegio ni estigmatización. Así se alcanza la mayor justicia en el tratamiento de las diversas opciones espirituales. La separación del Estado y de toda iglesia no significa lucha contra la religión, sino simplemente, vocación a la universalidad, y a lo que es común a todos los hombres más allá de sus diferencias. Las diferencias no resultan negadas, sino que pueden vivirse y asumirse libremente en la esfera privada, que se exprese está al nivel individual o al nivel colectivo (la confusión entre dimensión colectiva y carácter jurídicamente público es un sofisma, pues asimila lo que es común a ciertos hombres y lo que es de todos). Libertad, igualdad, universalidad, y por fin autonomía de juicio de cada ciudadano, fundamentada en la instrucción laica: tales son los valores y principios esenciales de la laicidad.
La educación laica como espacio de diálogo
La institución del Estado laico tiene una estrecha correspondencia con el desarrollo de una educación laica. Ambos conceptos no pueden ser disociados y se fortalecen entre sí. Esta articulación, a su vez, también guarda relación con el concepto de la libertad individual, la cual se desarrolla en dos dimensiones: en la acción y en la formación de la voluntad. Cuando un Estado garantiza la igualdad de oportunidades para que cada ser humano pueda profesar libremente sus convicciones religiosas o pueda no tener creencia alguna, nos encontramos dentro del campo de la libertad de acción. Este es el tipo de libertad que garantiza un estado laico, donde cada individuo puede practicar su fe sin verse obstaculizado ni tampoco obligado a ello. En este caso, la educación laica es la que garantiza a los sujetos un marco de opciones amplias para elegir su fe sin un canon fijo de preceptos religiosos que los condicionen. De acuerdo a estos argumentos, el laicismo, en tanto principio que salvaguarda la libertad de la acción humana, debe estar indisolublemente ligado al sistema educativo. Ello significa que la enseñanza religiosa o la práctica de cualquier culto no deben incorporarse en la enseñanza pública. En el ámbito de lo privado, claro está, nada impide la existencia de centros de enseñanza que brinden formación educativa dentro de los criterios de una religión determinada, sea cual sea su denominación, y ello a su vez colabora en el fortalecimiento del pluralismo dentro de una sociedad.
Pero muy distinto es cuando se trata de la educación financiada por el Estado, ya que, éste debe ser capaz de articular de modo integrador a todos los sectores sociales, sin privilegiar a ninguno en particular. La educación pública y laica, entonces, es un espacio de diálogo entre personas diferentes que se reconocen como iguales en cuanto a sus derechos y que, por consiguiente, colabora decisivamente en el establecimiento de las pautas elementales para la convivencia democrática.
Como lo afirmo Carlos Monsiváis de la separación entre la Iglesia y el Estado, el laicismo y la educación pública, resulta extremadamente importante y resumió en su discurso: “El Estado laico conlleva obligadamente la ética republicana que, sin negar en lo mínimo el papel de las religiones como espacio de formación de valores, deposita en la educación y las leyes los principios éticos de la sociedad no teocrática”.
Tiene razón Monsiváis. El Estado y la sociedad contemporánea, en todas sus dimensiones, se sustentan en la educación y las leyes. La crisis actual del Estado mexicano tiene una de sus causas principales en la destrucción conceptual y material del sistema educativo nacional. Desde hace por lo menos 25 años la adopción de una filosofía de lo público que, paradójicamente, enfatiza la preeminencia de los intercambios privados y el mercado como referente fundamental, ha dado pie al abandono de la responsabilidad pública de educar.
Desde 1982 hemos sido testigos del abandono financiero y material de la educación pública. Las políticas y prácticas educativas han sido subordinadas a los requerimientos sexenales de los grupos en el poder y a los intereses de la burocracia sindical corrupta y criminal enquistada en la organización gremial de los trabajadores de la educación. La crisis sobre las concepciones y la orientación filosófica del Estado mexicano en torno a la educación pública anteceden incluso al estrangulamiento financiero y material.
La educación dejó de ser un componente central de las estrategias de construcción nacional. En consecuencia, durante los últimos 25 años se sustituyó la responsabilidad educadora del Estado mexicano por un conjunto de iniciativas y prácticas regulativas orientadas a mejorar la eficiencia y alcanzar la excelencia. Con estos términos vagos, carentes de contenido y compromiso se justificaron las políticas de ajuste estructural y ahorro de recursos públicos en el terreno educativo. El abandono estatal no fue accidental, constituyó de hecho un proyecto de privatización, de apertura al mercado, del sistema educativo. El resultado ha sido mayor polarización y estratificación del acceso a la educación. Esta ha sido un componente fundamental de la creciente desigualdad en nuestro país.
Pero el gobierno federal en contubernio con la iglesia y el clero sigue en las andadas. La prohibición de los libros de texto que hablan de educación sexual.
La Secretaría de Educación Pública (SEP) compró 2 millones 300 mil ejemplares del libro Sexualidad y salud humana, editado por la Red Familia y los ha distribuido entre los alumnos de primero de secundaria, como material complementario para “apoyar y fortalecer la formación” de los estudiantes. Sin embargo, contrario a lo que establece el programa oficial, el texto afirma que el condón no elimina por completo el riesgo de infecciones de transmisión sexual o embarazos indeseados, y promueve la abstinencia y fidelidad.
Se ha denunciado que en las escuelas secundarias de los estados de México, Jalisco, Chihuahua y Guanajuato, se utiliza el libro en cuestión. “Lo que apenas se conoce es que se utiliza por disposición de la SEP” y por otro lado, la misma dependencia prohíbe a los maestros que hagan uso del libro sobre sexualidad Tu futuro en libertad, editado por el Gobierno del Distrito Federal.
En el libro comprado por la SEP no existe el planteamiento del derecho al placer ni de la salud sexual, y más bien se describe el placer unido al amor y asevera que “si se separan es incompleto”. No habla de la masturbación.
Mientras el programa oficial señala que se debe hablar a los alumnos de las potencialidades de los vínculos afectivos y erotismo, considerando aspectos personales, la familia, los amigos y la pareja, el texto de Red Familia afirma: “abusar de la experiencia placentera puede provocar trastornos graves o adicciones”. “El deseo puede aplazarse sin perjuicio del la vida ni la salud” y cuando “el óvulo es fecundado por el espermatozoide, se inaugura una nueva vida…”
La igualdad de las mujeres en la sociedad
El debate actual sobre el Estado laico pone sobre el tapete, por un lado, el derecho de las personas para decidir autónomamente sobre sus cuerpos y sus vidas, y hasta su forma de vestir y principalmente de la posibilidad de que las mujeres sean ciudadanas plenas.
Un hecho es la ley del aborto aprobada en el DF, de la ciudad de México ratificada por la suprema corte justicia de la nación y un contrecho, es que los grupos religiosos de relación con el Gobierno Federal Mexicano en contra de la aprobación de esta ley, en ese momento hicieron repicar las campanas. Así como los argumentos del clero sobre la forma de vestir de las mujeres provoca que los hombres les falten al respeto y haya la posibilidad de ser violadas, hecho que provocó una manifestación de mujeres jóvenes en las afueras de la catedral de la ciudad de México, que exigían el respeto a la libre decisión de la forma de vestir. Esto muestra una forma de intromisión al estado laico que presupone la libertad como garantía individual.
Requisitos básicos para conservar un estado laico
1. El estado de promover una educacion en igualdad y universalidad.
2. La iglesia no debe sermonear fuera del púlpito.
3. La iglesia no impondra sus símbolos al Estado.
4. Asi como no mezclará la gloria terrenal y celestial.
5. No acaparará las fiestas del calendario.
6. No invadirá las instituciones públicas.
7. Cuidará de su propio patrimonio.
8. La iglesia no debe utilizar los medios y recursos públicos.
9. La iglesia se autofinanciará.
Otra forma de intromisión en el estado Laico.
En la actualidad hemos observado la intromisión entre religión y ciencia no son tan abiertamente mezclados, pero si de una manera más sutil, como es el caso de la teoría del creacionismo o el movimiento del diseño inteligente. Este movimiento apareció y se desarrolló en Estados Unidos en torno a 1987, a través de una versión moderna del argumento teleológico para la existencia de Dios.
Los promotores del diseño inteligente argumentan que el modelo científico de la evolución por selección natural es insuficiente para explicar el origen, la complejidad y la diversidad de la vida y que el universo está demasiado bien adaptado para las criaturas vivientes como para pensar que es así por puro azar. Estos promotores son respaldados por la mayoría de los partidarios de la lectura literal de la Biblia y actúan al abrigo de instituciones explícitamente cristianas y fundamentalistas. Los argumentos que tratan de entregar en favor del llamado “diseño inteligente” se refieren sobre todo a los siguientes aspectos:
El “universo bien afinado”.
Esto se refiere a que vivimos en un universo bien afinado, con muchas características que hacen posible la vida y que no pueden atribuirse a la suerte. Estas características incluyen los valores de las constantes físicas (como el valor de las interacciones nucleares) y muchos otros. Los defensores de este modelo, entre ellos el miembro del Centro para la ciencia y la cultura “Guillermo González”, argumentan que si alguno de estos valores fuera ligeramente diferente, el universo sería dramáticamente diferente, haciendo imposible la existencia de muchos elementos químicos y características del universo tales como las galaxias. De manera que, para que la vida exista, hace falta la presencia de un diseñador inteligente que asegure que las condiciones requeridas estuvieran presentes en su momento produciendo el resultado que este diseñador había previsto.
Crítica al argumento del “universo bien afinado”
A este argumento, la comunidad científica ha respondido de forma casi unánime que no es posible verificar este argumento, por lo que sólo puede ser base de especulaciones. Además, no existe evidencia suficiente que apoye este argumento y alegan que estos argumentos son esencialmente tautológicos. Según su punto de vista, estos argumentos pueden resumirse en afirmar que la vida sólo es posible porque el universo la sustenta. La afirmación sobre la improbabilidad de un universo que sustente la vida también ha sido criticada al calificarla de un argumento de falta de imaginación por asumir la imposibilidad de la existencia de otras formas de vida. La vida, tal y como la conocemos, podría no existir en condiciones diferentes, pero formas diferentes de vida podrían existir en su lugar. Algunos críticos sugieren también que muchos de los parámetros que definen nuestro universo no son mutuamente independientes, como abusivamente se presenta, y que los cálculos matemáticos muestran que la emergencia de un universo similar al nuestro, en cuanto a las oportunidades de producir sistemas complejos y formas de vida, es en realidad bastante probable.
Otros sostienen que el universo no está tan bien afinado como se cree. La ciencia concuerda en que la aparición de la vida fue un hecho aleatorio y extremadamente poco probable. Sin embargo, como se dice más arriba, esa probabilidad es mayor que cero. Ni el universo muestra un supuesto orden que permitió la existencia de la vida, ni la vida es tan perfecta. Los organismos evolucionan a partir de sus antecesores y conservan rasgos pasados que ya no se utilizan, características dañinas para su supervivencia, etc. Si todo estuviera afinado, ¿no esperaríamos que los organismos fueran realmente perfectos?
La gran mayoría de los científicos e instituciones científicas rechazan las afirmaciones sobre diseño inteligente por su falta de base científica. La Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos y otros organismos científicos clasifican el diseño inteligente como pseudociencia. A pesar de ello, los movimientos en apoyo del diseño inteligente han logrado suscitar una movilización política en Estados Unidos con seguidores, incluidos algunos miembros de las cámaras legislativas, que abogan por la inserción del diseño inteligente en los programas de educación como si fuera una teoría alterna a la evolución. Se trata de los mismos sectores que han militado desde hace tiempo, con éxito desigual, por la supresión de la enseñanza de la evolución biológica o por la introducción en paralelo, “con el mismo tiempo”, de la cosmogonía bíblica.
Así, el movimiento del diseño inteligente es descrito por la comunidad científica sólo como una campaña organizada con el fin de promover la ideología del diseño inteligente hacia el público en general, especialmente en los Estados Unidos, impulsada por el Discovery Institute y el Centro para la Ciencia y la Cultura, indicando que si bien los argumentos del movimiento son presentados como seculares, el diseño inteligente se asocia con el cristianismo conservador y con el creacionismo.
En respuesta a estas iniciativas, en junio de 2005, las academias de Ciencias, Ingeniería y Medicina lanzaron un sitio web donde se trata de aclarar al público que la Teoría de la evolución no es una teoría más sino la teoría más sustentada que actualmente existe sobre el origen de los seres vivientes.
Conclusiones
La concepción del universo desde sus inicios hasta nuestros tiempos a ha sido modificada a base de sangre y lucha por la ciencia. Desde el génesis hasta las teorías modernas de la vida y del cosmos (teoría de evolución de Darwin, universos Paralelos, el big bang, la divisibilidad del átomo, genoma humano, fecundación in vitro y la clonación). Ahora el estado laico debe garantizar el desarrollo de la ciencia y de la humanidad en un contexto moderno en donde la educación científica debe ser el pilar del desarrollo de un país sin anteponer los preceptos religiosos para su explicación.
Se sabe de los miles de personas que mueren por cáncer y de parto, y que nunca van al médico por que no tienen la posibilidad económica y si la tienen no lo hacen por sus prejuicios religiosos. En ese sentido el estado laico debe garantizar la educación científica como base del desarrollo de toda nación del mundo.
Al respecto es necesario difundir por todos los medios lo que es y lo que implica el estado laico, como resultado de las conquistas pasadas por hacer del hombre cada vez más un ser pensante, útil y responsable de su vida como un individuo en sociedad. Es cuanto.
Javier Cruz Mandujano
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