Nuestra nueva normalidad


Ismael Acosta García
De un día a otro, los Docentes, montaron todo un sistema de educación obligatoria a distancia, para continuar su misión de vida desde casa… con dedicación!!!
¿Materiales?
Su computadora privada y personal; su internet, su luz… pagados de su propio bolsillo.
¿Espacios?
La sala de su casa, que hace pública a desconocidos…la intimidad de su casa.
¿Derechos de autor?
¡Cedidos! Investigaciones, imágenes, textos, tareas…
¿Requisitos?
¡¡¡Muchas!!…. quejas de todos en todo momento, sin sensibilidad al esfuerzo repentino a que están sometidos!
La escuela en la sala de casa nunca termina…..
Un millón de correos electrónicos para atender… Grupos por WhatsApp, llamadas, atención personalizada, acercándose a la función tutorial… reuniones en cualquier momento, mensajes de todo orden…
Gestores, alumnos, familias, sociedad… Los profesores están trabajando…
En realidad multiplicaron por mucho sus horas de trabajo, pues ahora aclaran las dudas uno a uno, corrigen las tareas una a una……donan más allá del contenido, sin hablar de las repercuciones de orden psicológico, con el compromiso de hacer que los estudiantes vean la trascendencia de lo que estamos viviendo…
¿HABRÁ APLAUSOS PARA LOS DOCENTES?
¡Sí, aplaudo a los maestros!
Yo aplaudo a los docentes con todas mis fuerzas por brindar a la educación, el lugar que le corresponde en esta época de crisis…
Son parte de la historia… ¡¡¡Aunque no sean aplaudidos!!!
Aquí está un millón de aplausos para todos los docentes!!!