Recortes


Isauro Gutiérrez Hernandes
MELCHOR OCAMPO, DESPRECIADO POR LA IZQUIERDA
A propuesta del líder de la bancada morenista en el Congreso local Fermín Bernabé Bahena, este lunes 3 de junio, se consumó la aberración construida por los diputados de la actual legislatura michoacana, quienes decidieron otorgarle la presea Melchor Ocampo al sacerdote de Nahuatzen Francisco Martínez Gracián, quien debería haberla declinado por ética y moral.
Melchor Ocampo construyó, junto con otros liberales de su tiempo, las leyes de Reforma que acabaron con el poderío económico que a mediados del siglo XIX ostentaba la iglesia católica, como principal propietaria de la mayoría de las tierras del país. Se enfrentó al clero que se convirtió en su más acérrimo enemigo.
Poco antes de ser asesinado por hombres al mando de Lindoro Cajiga, le fue ofrecida la posibilidad de ser asistido por un sacerdote y su respuesta fue: “Estoy bien con Dios. No quiero que se molesten conmigo, ni yo con ellos”, (“Juárez, documentos y correspondencia, tomo 4”)
Si bien podría ser cierto que el señor Francisco Martínez Gracián haya realizado labores de trascendencia social en su comunidad, a lo que debieran estar obligados por la propia naturaleza de su oficio todos los ministros religiosos, también lo es que un reconocimiento a su labor sacerdotal, debiera ser entregado por las autoridades eclesiásticas y no por el pueblo de Michoacán con la presencia de los tres poderes del Estado.
La duda que queda es ¿Qué hará el sacerdote con su presea?