El laicismo en la educación privada o particular

 El laicismo en la educación privada o particular

Dr. Alejandro Mendoza Amaro

En el México de hoy y en el resto de los países del mundo está prevaleciendo una tendencia opuesta al laicismo en la educación; los colegios y escuelas con tendencias religiosas particulares o privados están expandiéndose a una velocidad vertiginosa.

Los gobiernos que han prevalecido en las sociedades humanas han sido de carácter absolutista, es decir, fundamentados en la teoría del derecho divino, del poder real o del absolutismo teológico. Estos gobiernos han tenido consecuencias claramente catastróficas, el mayor ejemplo de ello en la historia de la humanidad es la “Santa Inquisición”.

No fue sino hasta fines del siglo XVIII, cuando se consolidaron los ideales liberales con la consumación de la Revolución Francesa, cuando se sientan las bases de los estados y constituciones modernas. Estos cimientos son la declaración de los Derechos Humanos y la separación del estado y la iglesia.

En México no fue sino hasta promulgación de las Leyes de la Reforma expedidas entre 1859 y 1860 y su aplicación que se separa la iglesia del estado, ya que en la constitución de 1814 se declaraba a la religión católica apostólica romana como la única que se debía de profesarse en el Estado.

Actualmente, con la última modificación a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, publicada Diario Oficial de la Federación 12-12-2005, los particulares podrán impartir educación en todos sus tipos y modalidades (con mayores libertades de como lo habían venido haciendo desde siglos), sin la salvedad de que sea laica ya que deja de indicar su apego a la fracción primera donde se estipula la garantía del artículo 24 constitucional.

Este aspecto genera una controversia constitucional en si misma ya que en la fracción segunda que a la letra dice: El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios.

A nivel mundial la educación es uno de los objetivos principales de las religiones para poder incidir en las conciencias de los individuos, ejemplo de ello es la declaración que hizo Juan Pablo II “la educación de los jóvenes es una de las grandes cuestiones de la nueva evangelización.”1 Otro ejemplo de esta prioridad son las palabras de Egidio Vigano, sacerdote católico salesiano quien dice: “Nuestra acción educadora es «pastoral»”2 también autor de la frase “Educar Evangelizando”

Por otro lado tenemos que la educación al servicio del estado puede ser un arma tan destructiva como la misma religión, ejemplo de ello tenemos a los regímenes de Alemanes de los Nazis, Soviético de Stalin, y de nuestro principal socio comercial, que han convertidos a sus ciudadanos en individuos hechos de cera blanda, laxos para manipular.

En el México de nuestro días, podemos encontrar que las instituciones privadas de influencia marcadamente católicas están permeando las esferas universitarias, ejemplos de ello tenemos a cuatro de las principales “quince universidades del país”, (Ibero, Salle, Anáhuac, Vasco de Quiroga).

La Dra. Valentina Torres Septién nos advierte de un nuevo escenario aún más radical. “A la fecha encontramos otros grupos que retomaron el interés por transmitir los mismos valores cristianos, que han vuelto sus ojos hacia la más tradicional de las posturas católicas, y que han ocupado el lugar dejado por los institutos religiosos en la educación: los principales son los Legionarios de Cristo y los del Opus Dei que se identifican con las posturas más radicales de la derecha católica. Estos grupos se han dedicado a la captación de los sectores económicamente más poderosos, ligados a las esferas del poder, para dirigir la educación de sus hijos.”3

Tomando la frase de Jorge Santayana que dice: “El que no conoce la Historia está condenado a repetirla” debemos de analizar a detalle ¿qué es la educación?

Entendida por la Real Academia Española, tenemos que educar es “Dirigir, encaminar, doctrinar.”4 Por lo tanto, educación no es solamente es una actividad de instrucción, es también un proceso de adoctrinamiento.

Estudiando entonces el concepto de doctrina, tenemos que es el “Conjunto de ideas u opiniones religiosas, filosóficas, políticas, etc., sustentadas por una persona o grupo” 4

Por lo tanto, debemos de comprender a partir de la historia, así como de nuestra constitución, que la educación es un proceso que debe de estar alejado de toda doctrina ya que de lo contrario caemos el riesgo de caer en el fanatismo, la ignorancia y la ambición productora de servidumbre.  

Defender el Estado de Derecho Laico, es prevenir caer en los mismos errores de los cuales está llena la historia de nuestro país y de la humanidad.

Por lo tanto, se debe de rescatar el artículo 3º constitucional, ya que la modificación realizada en el 2005, deja la puerta al adoctrinamiento en cualesquiera de sus  formas que impulsan el fanatismo y nublan la libertad de las conciencias.

Los particulares que ofrecen estudios de cualquier grado educativo deberán de mantener ajeno al proceso de enseñanza toda doctrina religiosa o de cualquier tipo. Quedando como derecho o prerrogativa, que sus actividades de evangelización o adoctrinamiento sean fuera del horario escolar quedando como actividades extracurriculares, sin que sean obligatorias o condicionadas por algún tipo de penalización en lo escolar.

Bibliografía

1 JUAN PABLO II, en “Actas del Capítulo General 23”, n.332.

2 E.VIGANO’, ACG 290, 4.3

3 V. Torres, Educación privada en México, http://biblioweb.dgsca.unam.mx/ diccionario/htm/articulos/sec_20.htm

4 Diccionario de la Real Academia Española, Vigésima Segunda Edición.

Isauro Gutierrez

Salir de la versión móvil