La importancia de una educación laica


Marco Antonio Ferrel Gómez
Introducción
La intención de desarrollar este tema es por la importancia que este representa en el ámbito educativo.
Partiendo del principio basado en la Constitución, que la educación básica debe ser obligatoria, gratuita y laica. Ésta hace mención de la independencia del hombre, de la sociedad y del estado de toda influencia eclesiástica o religiosa.
Tomando en cuenta la aceleración del mundo cambiante en tecnologías, grupos filosóficos, religiones e influencias de cualquier tipo, nos podemos dar cuenta que muchos de los valores éticos y morales han cambiado con respecto a la sociedad de hace algunas décadas.
Presentación y desarrollo del problema
Buscando en su etimología latina, laico significa que no tiene cargo eclesiástico, y de la raíz griega laos, que significa pueblo. En virtud de ello, podemos concluir que el laico es un hombre de pueblo, no sacerdote, y que no tiene participación en la estructura religiosa.
Sobre la base de ese antecedente etimológico, el uso en la Iglesia Católica del concepto laico, es correcto para referirse a aquellos que no forman parte de su organización eclesiástica.
El laicismo es la corriente de pensamiento que defiende la existencia de una sociedad organizada aconfesionalmente, cuyo ejemplo más representativo es el “Estado laico” o “no confesional”. El término “laico” (del griego laikós – “alguien del pueblo”, de la raíz laós. – “pueblo”) aparece primeramente en un contexto cristiano. Por extensión, surge el concepto de “Estado laico”, concepto opuesto, por el laicismo, al de “Estado confesional”, que se vincula a la estricta separación entre las instituciones del Estado y las iglesias u organizaciones religiosas. Los laicistas consideran que están garantizando la libertad de conciencia además de la no imposición de las normas y valores morales particulares de ninguna religión o de la irreligión.
Para la Real Academia de la Lengua, laicismo es una doctrina que defiende la independencia del hombre o de la sociedad, de toda influencia eclesiástica o religiosa. En consecuencia, laicidad es el carácter no sacro de la esfera temporal.
Los laicistas afirman que la laicidad es un principio indisociable de la democracia, porque las creencias religiosas no son un dogma que deban imponerse a nadie ni convertirse en leyes, además forman parte de los derechos humanos de cada individuo.
El diccionario de la Real Academia Española define que laicismo y ateísmo son derivados respectivamente de laico y de ateo. Y sus diferencias etimológicas entre estos son que Laico o Laica se aplican a aquella persona, en una de sus aceptaciones, “que no tiene órdenes clericales” y, en la otra, que es “independiente de cualquier organización o confesión religiosa”. Ateo o Atea se aplica a aquella persona “que niega la existencia de Dios”.
El laicismo no es antirreligioso; por el contrario, constituye el único medio para garantizar a cada uno el respeto real a sus convicciones religiosas o filosóficas.
Desde su emergencia, en el siglo XVIII, hasta nuestros días, el laicismo ha tenido una evolución que marca ciertos momentos cumbres en la historia, según los contenidos que el concepto ha contenido a través del tiempo. Desde esa perspectiva, podemos hablar de tres etapas de desarrollo, más o menos marcadas.
1) Laicismo Temprano
Es aquel que emerge bajo las circunstancias iniciales de la confrontación con el poder religioso. En cierto modo, es la manifestación primaria de diferenciación pluralista, frente al clero omnipresente, que busca regular la sociedad a partir de una manifiesta coerción en el plano de las conciencias y que se expresa también en las esferas del poder y la cultura, en síntesis, lo que se conceptualiza con el término clericalismo es la reacción natural ante una actitud confesional que busca copar todos los ángulos de la vida común de los individuos.
En esta etapa, podemos encontrar los primeros antecedentes en la época del Papa Gelasio I,período en que se incorpora el concepto de “las dos espadas que no pueden ser empuñadas por una sola mano”, estableciendo las dos jurisdicciones, la de autoridad espiritual, correspondiente al clérigo, y la de la autoridad civil, correspondiente al magistrado seglar. Esta definición se entendía, por supuesto, sólo en el ámbito de la aplicación de justicia, pues, fue creada para evitar el juicio de clérigos, por parte de la llamada “poder temporal”.
Siglos después, con la Reforma, se imponen las ideas de libertad religiosa, y los conceptos en ese sentido desarrollados por John Milton y sobre la tolerancia de Locke, que impondrán la idea de “asociación voluntaria” a la Iglesia, que con el enciclopedismo adquirió mayor fuerza.
Demás está indicar la influencia que tendrán las guerras religiosas, entre católicos protestantes, especialmente en Inglaterra y los países centro-europeos, en la configuración de la idea de tolerancia y en la percepción del riesgo que implica la hegemonía confesional.
1) Laicismo medio
En tanto, el laicismo medio se manifiesta cuando existe una articulación de estas ideas, quebuscan implementar acciones concretas en contra del poder confesional. Un ejemplo de ello loconstituye la lucha por las leyes laicas. En esta etapa existe una maduración del concepto, donde se ofrecen alternativas en diversos planos, especialmente en la educación, donde adquiere su mayor desarrollo.
Desde el punto de vista de los acontecimientos históricos, conviene considerar la Declaración de Derechos (1791), que complementa la Constitución de los Estados Unidos, y que señala la separación del Estado, respecto de cualquier religión.
De la misma forma, la proclamación de la libertad religiosa por parte de la Francia revolucionaria, en 1793.
Es en esta última, precisamente, donde surge el concepto de “escuela laica”, por obra de Jean Antoine de Condorcet, quien, en abril de 1792, propuso ante la Asamblea Nacional su proyecto de Instrucción Pública, sobre el fundamento de que era “rigurosamente necesario separar de la moral los principios de toda religión particular y no admitir en la instrucción pública laenseñanza de ningún culto religioso”.
1) Laicismo moderno
El laicismo moderno, en tanto, se refiere no sólo a la contradicción frente al poder confesional, sino, a todo poder dogmático. En ese contexto, no se trata sólo de la actitud frente a lasreligiones que buscan la hegemonía en las conciencias, sino también frente a otras manifestaciones del dogmatismo (ideológicos, políticos, etc.).
El mesianismo en el plano político, fenómeno que se expresa en algunos de los momentos históricos ideológicos importantes del siglo XX, constituyen nuevas expresiones del dogmatismo, que articulan conductas hegemónicas en la sociedad, de perfiles similares al mostrado por lospoderes confesionales.
En ese contexto, el laicismo viene a ser previo al pluralismo, en tanto, para que exista unainstitucionalidad que posibilite el pluralismo y la democracia, debe existir un fundamentoinstitucional desprovisto de hegemonías de conciencia.
El laicismo y la realidad actual.
Hace algunos años, a poco de caído el Muro de Berlín, y superada históricamente la realidad del comunismo soviético, la jerarquía católica, celebró alborozada, y haciendo un balance,estableció por boca del Cardenal Ratzinger, guardián de la Fe, el perfil del enemigo que le quedaba a la Iglesia Católica: el laicismo, al que le colgó un nuevo anatema, su presunto permisivismo. Los pensadores de la jerarquía católica, en adelante, hicieron un sinónimo global: laicismo, secularización, permisivismo. Lejos de esa tendenciosa definición, es necesario, con ánimo conceptualizado, hacer algunas precisiones.
El laicismo rechaza los regímenes teocráticos, que subordinan el Estado a una religión, de la misma forma, que rechaza la subordinación de las religiones al Estado, en términos que éste las instrumentaliza o la reduce a una rama de su administración, con todos los efectos enajenadores que puede conllevar su instrumentalización por parte de una dirigencia política opresora.
El laicismo no es contrario a la religión ni a la actividad religiosa, y mucho menos a cualquier idea de divinidad que cualquier hombre tenga, y en ningún sentido debe entenderse comosinónimo de materialismo, ateísmo, agnosticismo, etc. Tampoco invita a olvidarse de lo religioso, ni niega la importancia y presencia de la religión en la sociedad. Por el contrario, valoriza el rol de la religión, como actividad moralizadora y como expresión de fe del individuo.
El laicismo invita a todos a vivir su religiosidad, con respeto al derecho de los demás a vivir una religiosidad distinta.
Propuestas y/o conclusiones
Como profesional en la educación considero que el laicismo es parte fundamental en el desarrollo y formación de cada individuo, para fortalecer una sociedad más plural y libre de pensamientos y creencias religiosas. Esta establece una relación mas armónica para con nuestros semejantes y nos da la libertad de decidir, libre de prejuicios mal fundamentados.
El Laicismo es la doctrina que defiende la independencia de las personas y de la sociedad en su conjunto, frente a la pretensión hegemónica de los dogmas.
Es importante el abandono de todo comportamiento de tipo religioso en el ordenamiento social educativo.
BIBLIOGRAFIA:
