Platón (427-347 a.C.)


Pablo Manuel Ramos Vallejo
consigo misma, en torno al ser.
Platón
Platón, filósofo griego, alumno de Sócrates y maestro de Aristóteles. Nace en Atenas en el año 427 a.C., Platón, que realmente se llamaba Aristocles Podros, y cuyo seudónimo Platón significa el de la espalda ancha, era hijo de una familia nobilísima y de la más alta aristocracia. Su padre se llamaba Aristón, descendiente de Codro, último Rey de Atenas, y su madre Perictione, descendiente del legislador Solón.
Platón, recibió la educación física-intelectual de los jóvenes de su época; así mismo, luchó como soldado en las guerras del Peloponeso. Se inició en la filosofía con Cratilo y a los 21 años, pasó a formar parte del círculo de Sócrates, permaneciendo a su lado hasta la muerte de éste en el año 399 a.C.
Sus conocimientos y habilidades eran tales que los griegos lo consideraban como hijo de Apolo y decían que en su infancia, las abejas habían anidado en sus labios, como profecía de las palabras melosas que salían de ellos.
El trato que Atenas dio a Sócrates afectó profundamente a Platón, que tras la muerte de su Maestro, se refugió en Megara y comenzó a escribir sus diálogos filosóficos, trabajos donde registra la memoria de su maestro, pues se dice que muchos de sus escritos sobre la ética, estaban dirigidos a evitar que injusticias como la sufrida por Sócrates, volvieran a ocurrir. No se sabe con certeza cuál fue la duración de su estadía, se estima que fue alrededor de tres años. De ahí Platón emprendió un viaje de diez años por Egipto y diferentes lugares de África e Italia.Período colmado de grandes experiencias, ya que en Egipto estudió matemáticas y fue iniciado en las ciencias ocultas (esoterismo y magia). En Cirene conoció a Aristipo y al matemático Teodoro. En Magna Grecia se hizo amigo de Arquites de Tarento y conoció las ideas de los seguidores de Parménides. Continuó su viaje hacia Sicilia y fue en Siracusa donde quiso influir en la política de Dionisio I el Anciano, que tenía en jaque a los cartagineses y se había convertido en amo de Sicilia. Ahí, Platón intima con Dión, gran admirador de los socráticos y cuñado de Dionisio; pero sus manifestaciones políticas, que en algunos casos eran irreverentes con la clase dominante, lo llevaron a prisión y el propio Dionisio lo expulsa, aunque el filósofo volverá en otras dos ocasiones, pues es precisamente en esta provincia siciliana, donde Platón aprendió mucho de las formas de gobierno que plasmaría después en La República. De regreso a Grecia, su barco se detiene en Egina, que estaba en guerra contra Atenas, en donde él es vendido como esclavo; sin embargo Anníceris de Cirene reconoció a Platón en la venta de esclavos y le compró, por el precio de veinte minas, para devolverle la libertad.
Tras recobrar su libertad, Platón compró una finca en las afueras de Atenas, donde fundó un centro especializado en la actividad filosófica y cultural, al cual llamó Academia, que toma ese nombre porque en dicha finca existía un templo dedicado al antiguo héroe llamado Academo.
Esta Academia fue el precedente y modelo de las modernas instituciones universitarias. La Escuela o Academia, era una especie de secta de sabios organizada con sus reglamentos, residencia de estudiantes, biblioteca, aulas y seminarios especializados; en ella se estudiaba y se investigaba sobre todo tipo de asuntos, dado que La Filosofía englobaba la totalidad del saber, aunque paulatinamente fueron apareciendo -en la propia Academia- las disciplinas especializadas que darían lugar a ramas diferenciadas del saber, como la Lógica, la Ética o la Física. Mientras que el otro campo de investigación lo constituyó la construcción matemática-astronómica del cosmos.
La Academia se convirtió en la sede de la matemática griega, donde brillaron hombres como Teeteto y Eudoxo de Cnido. El estudio de las diferentes partes de las matemáticas, constituía la propedéutica necesaria a la dialéctica. La astronomía no era entendida como una disciplina del fenómeno astral, sino como una geometría de los astros, como una estereometría que lleve a la aplicación de las proporciones y a la explicación de los astros en sí. En la investigación astronómica brillaron hombres como Eudoxo, Calipo y Heráclides Póntico.
En otros campos de investigación, podemos decir que Espeusipo, era un escritor voluminoso en historia natural, y que los trabajos biológicos del gran discípulo Aristóteles, pertenecen en su mayor parte, a su período académico. Así mismo, debemos agregar que La Academia era también particularmente activa en jurisprudencia y legislación.
Dedicado completamente en sus últimos años de vida a impartir enseñanzas en La Academia de su ciudad natal, Platón murió en el año 347 a. C. a la edad de 80 años.
A la muerte de Platón, la Academia pasa a manos de su sobrino Espeusipo, dando continuidad así a la larga vida de este templo del saber, que funcionó ininterrumpidamente durante casi nueve siglos, donde en su evolución, iniciando con la tendencia matematizante que imprime Espeusipo, se suele hablar de una cuarta Academia influenciada por el platonismo ecléctico, cuyo radio de acción es el siglo I a.C. y que tiene como principales representantes a Filón de Larisa, Antíoco de Ascalón y Cicerón. Los siglos I y II d.C. son denominados del platonismo medio y sus principales representantes son Plutarco de Queronea y Apuleyo de Madaura. Posteriormente la Academia confluye, de los siglos III al V, con el movimiento neoplatónico, hasta que fue cerrada por orden del emperador Justiniano en el año 529, siendo sus principales representantes el escolarca Damascio y Simplicio. Durante el período medio y nuevo de la Academia, el platonismo se mezcla con el movimiento escéptico cuyos representantes utilizan la Academia como plataforma en su lucha contra el estoicismo.
La clausura de este importantísimo centro cultural se debe a Justiniano I, que vio en esta el pensamiento helenista, mismo que resultaba una seria amenaza para la propagación del cristianismo que él pregonaba.
Sin lugar a dudas Platón es mejor conocido por su obra filosófica. Sin embargo, su influencia en las matemáticas helénicas es bastante considerable. Creía que era imposible estudiar la Filosofía sin el conocimiento previo de las matemáticas. Tal vez sea éste el motivo por el cual hizo colocar, a la entrada de La Academia, su célebre y significativa frase: “no entres aquí si no eres geómetra”. Esta y otras proposiciones como “los números gobiernan al mundo”, nos hacen ver que estaba directamente influenciado por las teorías pitagóricas.
Primeramente, se deben a él, algunas reglas metodológicas, dogmatizando en la Geometría, el uso exclusivo de la regla y el compás. Platón pensaba que los geómetras se rebajaban cuando usaban otros instrumentos que no fueran los mencionados. Se debe también a este filósofo, las directivas que debían darse en la enseñanza de la Geometría; es decir, la organización de la exposición geométrica desde el punto de vista lógico, cómo debe enseñarse y que camino debe seguirse. Por esto, es que se debe a Platón, la mayor claridad en las definiciones, axiomas y postulados. Directivas a que se adaptaron los matemáticos posteriores a él, principalmente Euclides.
A diferencia de Sócrates, Platón escribió profusamente acerca de sus puntos de vista filosóficos, dejando un considerable número de manuscritos como legado.
Platón, escribió sobre diversos temas filosóficos, especialmente los que trataban de: política, ética, metafísica y epistemología. Sus obras más famosas fueron sus Diálogos, donde menciona frecuentemente a Sócrates. Si bien, podemos agregar que varios epigramas y cartas también han perdurado a través del tiempo.
La obra de Platón escrita en forma de diálogos puede dividirse en cuatro etapas:
En la actualidad se cree que Platón escribió cuarenta y dos diálogos, recopilados por sus discípulos y otros escritores contemporáneos. Si bien el carácter de algunas de ellas es apócrifo, otras, como la Carta Séptima, son consideradas auténticas y resultan muy importantes para reconstruir parte de la vida y el pensamiento ulterior de Platón.
Su teoría más conocida es la de las Ideas o Formas. En ella se sostiene que todos los entes del mundo sensible son imperfectos y deficientes, y participan de otros entes, perfectos y autónomos (Ideas) de carácter ontológico muy superior y de los cuales son pálida copia, que no son perceptibles mediante los sentidos. Cada Idea es única e inmutable, mientras que, las cosas del mundo sensible son múltiples y cambiantes. La contraposición entre la realidad y el conocimiento, es descrita por Platón en el célebre mito de la caverna, de su obra La República. Para Platón, la única forma de acceder a la realidad inteligible, era mediante la razón y el entendimiento; el papel de los sentidos queda relegado y se considera engañoso.
Es importante resaltar que la dicotomía entre un mundo inteligible y otro mundo sensible, es más bien un recurso pedagógico, que suele usarse para ilustrar la diferencia ontológica, entre los entes inteligibles y los sensibles.
Igualmente, importante es apuntar un tema central de la obra de Platón, el que respecta al conflicto entre la naturaleza y las creencias de la época, concernientes al rol de la herencia y del medio ambiente en el desarrollo de la personalidad y la inteligencia del hombre; idea precursora del debate sobre la naturaleza y la crianza del Hombre, en la época de Thomas Hobbes y John Locke.
Otro tema que trató Platón profusamente, fue la dicotomía entre el saber y la opinión, que anticipaba los debates más modernos, entre empirismo y racionalismo, y que posteriormente, trataron los post-modernistas y sus oponentes, al argüir sobre la distinción entre objetivo y subjetivo.
Por otra parte, en franca contraposición al mito o cuento fabulado, la historia de la ciudad y la isla perdida de la Atlántida, nos llegó como una «Historia Verdadera» a través de sus obras Timeo y Critias.
En las escrituras de Platón, se pueden ver también, conceptos acerca de la mejor forma de gobierno, incluyendo la aristocracia, la democracia y la monarquía. Su Gran Obra “La República” es un estudio de lo justo y lo injusto, cuyo objetivo es demostrar la necesidad moral, para un Estado y para el individuo, de regir su conducta conforme a la justicia o la virtud, es decir, la idea del bien, principio de orden para las sociedades y las almas, origen de la felicidad individual y colectiva. Para él, una sociedad perfecta y feliz consiste en que la política dependa de la Moral. De ello como consecuencia, que el Estado y el individuo que obran en un principio contrario a la justicia, son desgraciados en medida de su injusticia. Así es la ley de las sociedades y de las almas, la felicidad va de la mano de su virtud, y la desgracia de sus vicios. Dicha ley tiene un castigo en una vida futura, idea que lleva a Platón a probar en el último libro de esta obra, que el alma es inmortal.
El contenido de los escritos de Platón, es una especulación metafísica, pero con evidente orientación práctica. El mundo del verdadero ser, es el de las ideas, mientras que el mundo de las apariencias que nos rodean está sometido a continuo cambio y degeneración. Igualmente, el hombre es un compuesto de dos realidades distintas unidas accidentalmente: el cuerpo mortal (relacionado con el mundo sensible) y el alma inmortal (perteneciente al mundo de las ideas, que contempló antes de unirse al cuerpo). Este hombre dual sólo podría conseguir la felicidad mediante un ejercicio continuado de la virtud para perfeccionar el alma; y la virtud significaba, ante todo, la justicia, compendio armónico de las tres virtudes particulares, que correspondían a los tres componentes del alma: sabiduría de la razón, fortaleza del ánimo y templanza de los apetitos. El hombre auténtico será, para Platón, aquel que consiga vincularse a las ideas a través del conocimiento, acto intelectual -y no de los sentidos- consistente en que el alma recuerde el mundo de las ideas del cual procede.
Sin embargo, la completa realización de este ideal humano sólo puede realizarse en la vida social de la comunidad política, donde el Estado da armonía y consistencia a las virtudes individuales. El Estado ideal de Platón sería una República formada por tres clases de ciudadanos -el pueblo, los guerreros y los filósofos-, cada una con su misión específica y sus virtudes características: los filósofos serían los llamados a gobernar la comunidad, por poseer la virtud de la sabiduría; mientras que los guerreros velarían por el orden y la defensa, apoyándose en su virtud de la fortaleza; y el pueblo trabajaría en actividades productivas, cultivando la templanza. Las dos clases superiores vivirían en un régimen comunitario donde todo (bienes, hijos y mujeres) pertenecería al Estado, dejando para el pueblo llano, instituciones como la familia y la propiedad privada; y sería el Estado el que se encargaría de la educación y de la selección de los individuos, en función de su capacidad y sus virtudes para destinarlos a cada clase. La justicia, se lograría colectivamente cuando cada individuo se integrase plenamente en su papel, subordinando sus intereses a los del Estado. Platón concluyó pensando que los hombres no eran iguales y por tanto la democracia no era posible. Cada quien debía ocupar el puesto que le correspondía, según sus méritos y aptitudes. Su gobierno ideal era uno oligárquico y elitista, subsistiendo aún la esclavitud.
Concluyendo, diremos que la obra de Platón es monumental. Aún sintetizando al máximo su razonamiento, sería sumamente extenso exponerlo, por lo que, me limitaré a destacar lo que considero factor primordial de su doctrina.
Platón buscaba la respuesta a las mismas interrogantes que se habían hecho sus antecesores: ¿Cómo encontrar la verdad? ¿Cuál es el origen del hombre?, y ¿cuál es su finalidad? Encontrando como respuestas que: Sólo la razón mediante el análisis y la síntesis puede conducir al verdadero conocimiento. Que hay dos mundos: uno es invisible para nosotros, espiritual y perfecto en orden y en designio y contiene los eternos modelos de las ideas, presidido por la Idea Máxima, la idea del bien, o de Dios. El otro es una copia del modelo ideal, un mundo material en perpetuo cambio.
Tras haber creado los dioses menores, los ángeles y otros seres superiores, la Suprema Idea creó las almas humanas, que con el tiempo desearon tener cuerpo humano (apetitos y deseos pasionales), olvidándose de su origen divino. La finalidad del hombre sería recuperar su espíritu divino y reintegrarse a la Idea Máxima.
Platón señaló que los seres humanos tienen el conocimiento innato de lo que es la justicia, el amor, la bondad. Es decir, que desde que el hombre nace lleva en el alma los prototipos de todas las formas correctas de conducta. Lo único real no son las cosas, sino esos prototipos: las cosas se convierten en lo que son, sólo si forman parte de un modelo y por tanto, las ideas son la realidad original. Y esas ideas le llegaron al hombre de una vida anterior, el hombre ya nace (en este mundo) con los prototipos dentro de su mente: lo que hace es recordarlos y decidir que hacer con sus ideas.
Podría decirse que el ser humano recibe su educación en su preexistencia: “El alma es inmortal”. El alma reencarna en nuevos cuerpos cuando estos mueren, pero sigue siendo la misma alma, provista de ideas (prototipo) desde siempre. Cuando el alma recuerda esa educación (o instrucción), es que las cosas toman forma en su mente. Y al recordar que ya vio a Dios, trata de ser bueno, de volver a ver a Dios y no regresar ya a este mundo corrupto, atestadode crímenes, injusticia y maldad. Y es por esto último, que Platón sublima su tesis sobre el amor, basándola en la amistad sin distinción de género, suprimiendo el aspecto mundano, físico,sexual, ya que su esencia es puramente espiritual.
Así mismo, recogiendo el testimonio de Sócrates, y en clara oposición a los sofistas, Platón defiende en sus “Diálogos” una de las teorías filosóficas más completas e influyentes: Lo eterno y absoluto. Este es el tema que ocupó profusamente al gran Maestro Ateniense, que sintió la fascinación por un tipo de realidad, a la que desde lo mas íntimo de su ser, el hombreanhelaba.
El mundo eterno de las Ideas, será el fundamento objetivo, “alimento de las alas de nuestra alma”, como nos lo dice en su obra Fedro, donde Platón, enfatiza en que la Razón debe sustentarse para alcanzar los tres grandes propósitos de la vida: la Verdad, el Bien y la Belleza.
Con su estilo literario genial e inconfundible, nos ofrece Platón en sus “Diálogos”, uno de los sistemas filosóficos más originales de la antigüedad; su influencia se puede rastrear en muchas de las filosofías posteriores y llega incluso, hasta doctrinas tan importantes actualmente como la fenomenología.
Para destacar esta importancia actual del razonamiento platónico, el matemático y filósofo inglés Alfred North Whitehead, afirmó que la filosofía occidental, no es más que una serie de notas a pie de página de las obras de Platón. Este juicio, aunque nos parezca exagerado, indica muy bien, la extraordinaria importancia que tiene la filosofía de Platón en la historia del pensamiento occidental. Las ideas de Platón siguieron influyendo sobre toda la historia posterior del mundo occidental, su concepción dualista del ser humano o la división de la sociedad en tres órdenes funcionales, serían ideas recurrentes del pensamiento occidental durante siglos.
Por lo que, podemos concluir diciendo: que hoy en día, a dos mil cuatrocientos años, el razonamiento de las Ideas o Formas de Platón, sigue vigente, coincidiendo con el desarrollo ideológico de los pueblos y de diversas religiones, donde los hombres profundamente insatisfechos en nuestra condición de “prisioneros de la caverna”, aspiramos a otra vida más plena y afín a nuestro ser esencial.
Es Cuanto…
