Sufragio Femenino en México


Lic. Miguel Ángel Torres Reyes
Introducción: Desde los tiempos de Platón, se decía que la sociedad estaba en vías de evolución, en la obra La República del inmortal filósofo griego se definía la forma de gobernar y generar el progreso a través de una convivencia social justa y equitativa.
La República mexicana siendo un mosaico cultural por sus diversas regiones en la que prevalecen sus costumbres, tradiciones, lenguajes e idiosincrasia, también ha sido el escenario de la lucha de la mujer por el reconocimiento y ejercicio de sus derechos civiles, entre otros el de votar y ser votada.
Primeras luchas: Fue en Mérida Yucatán el 28 de octubre de 1915, cuando se convocó al Primer Congreso Feminista al que asistieron 617 delegadas. Posteriormente la Liga Panamericána de Mujeres convocó al Primer Congreso Nacional Feminista celebrado en la Ciudad de México del 20 al 30 de mayo de 1923. También dieron batallas históricas las mujeres que integraron el Frente Único Pro Derechos de la Mujer, el Comité Nacional Femenil y Alianza Nacional Femenina entre 1935 y 1940. Su lucha era por el reconocimiento de sus derechos políticos y civiles, a la salud, educación y trabajo.
Primeros Logros: Durante el gobierno local de Felipe Carrillo Puerto en Yucatán, las mujeres vieron los primeros logros a su larga lucha entre los 1922 a 1924, sin todavía alcanzar el derecho a la ciudadanía. Fue en San Luis Potosí que el Gobernador Enrique Manrique, el 13 de julio de 1923 emitió un Decreto que concedía por primera vez el derecho de la mujer a votar y ser candidata en las elecciones municipales. Dos años después las mujeres de Chiapas obtuvieron igual derecho.
Ahora bien, si bien es cierto que la Constitución de la República promulgada en Querétaro el 5 de febrero de 1917, no negaba la ciudadanía de las mujeres, tampoco la reconocía textualmente, de ahí que el reglamentario artículo 37 de la Ley Electoral de los Poderes Federales estipulaba como ciudadanos sólo a los varones.
Presidentes de México que apoyaron la lucha de las mujeres por su derecho al sufragio: En 1937 el Presidente Lázaro Cárdenas del Río envió una iniciativa de ley para otorgar el voto a la mujer y la cual no prosperó en el Senado. El 24 de diciembre de 1946, casi como un regalo de navidad, la Cámara de Diputados aprobó la iniciativa presidencial de Miguel Alemán Valdez para que las mujeres pudieran participar en las contiendas municipales de todo el país.
Meta alcanzada: Por iniciativa del Presidente de la República Adolfo Ruíz Cortínes, el 17 de octubre de 1953, se reformó el artículo 34 Constitucional, en el que, sin restricción alguna quedó reconocido plenamente el derecho de la mujer en México para votar o ser elegida en las competencias electorales de los tres niveles de gobierno. La historia registra que fue Aurora Jiménez Palacios la primera mujer en México que ganó una curul en la Cámara de Diputados (Cámara Baja del Congreso de la Unión) y que hasta el año de 1963 dos mexicanas fueron elegidas como Senadoras en la Cámara Alta.
Algo que ahora se ve tan sencillo, en su tiempo costó a muchas mujeres represión y persecución, probablemente algunas hayan muerto por esa causa. Lo importante es que a la fecha, dicho derecho se conserva invariable y cada día se avanza en el justo reconocimiento a la equidad de género en México.
Escribo estas líneas en memoria al LV Aniversario de la reforma constitucional que reconoció el pleno derecho de la mujer mexicana al sufragio efectivo.
