“Pito Pérez” no era el borrachín de Rubén Romero, fue un liberal culto y filantrópico

José Carlos Avilés Becerril
Para el autor de “La vida inútil de Pito Pérez”, Don José Rubén Romero, el “hilo lacre” es Jesús Pérez Gaona, a la vez que “Pito Pérez”, es decir, tres personajes en uno.
Me permito agregar uno a los tres anteriores, para quedar cuatro personajes en uno. A los tres expresados agregamos al propio autor, Rubén Romero. Lo anterior se deduce de la propia lectura graduada de sus obras, la concatenación de letras y lugares, pero sobre todo de las clarificaciones que el propio autor hace.
Veamos, al leer el libro “Rostros “, (1942) el cual subtitula “Breve historia de mis libros”, que es producto de una conferencia dictada en el “Lyceum y Lawn Tennis Club” de la Habana, Cuba, el 28 de abril de 1942.
Al hacer comentarios sobre sus libros, el autor aclara que varios, o la mayoría, son autobiografías. Así lo entendemos de “Apuntes de un lugareño” (1932), “Desbandada” (1934) y “Rosenda”(1946). Aclara además, que su libro “Pueblo inocente” (1935), lo es también; así mismo que el personaje principal Daniel es el propio autor y entonces se deduce, que él mismo fue en su infancia “Pito Pérez”.
En “Pueblo inocente” dice Rubén Romero (Daniel) “Un gozne rechino y abriose una puerta junto a la carcomida estantería donde, según Daniel lo recordaba, evocando sus ya lejanos días de monaguillo…” En esta, se descubre su infancia de travesuras, valga la redundancia, de monaguillo, de las que hace alarde en su magistral estilo literario, en excelsa narrativa. De este estilo mencionemos en México a Agustín Yáñez, Juan Rulfo y Juan José Arreola.
Volviendo a esta obra que aludimos de pasajes y diabluras, encontramos que, en otra parte aparece como amigo de “Pito Pérez”, este último mayor de edad que Daniel.
Recordemos que el autor nació en 1890, vivió 7 años, en su pueblo natal Cotija, hasta 1897, en que sale a México con su familia, otros 7 años, es decir hasta 1904.
Hacemos apuntes biográficos, por la característica autobiográfica de la obra, lo que nos permite hacer analogías, deducciones e imbricaciones.
Por lo que respecta a su magna obra “La vida inútil de Pito Pérez” De tan sutil personaje, dice que: “Pito Pérez existió: Aún se descubre por los caminos de Michoacán las huellas de sus zapatones; aún vibran en las calles de Morelia las campanadas que pregonaron su triunfo y su derrota”. Declara también en “Rostros” que es un personaje medio real y medio Ficticio. Aquí abordaremos con ustedes al personaje real con el nombre de Jesús Pérez Gaona, encontramos 2 cartas del mismo personaje; por un lado el alcohólico consuetudinario y por otro; el ilustrado poeta de pueblo, liberal, masón, elocuente y altruista. Este último aspecto lo guardamos para en otro momento retomarlo casi al final del presente escrito.
Rubén Romero regresa a Michoacán por el año 1904, a los 14 años, a Ario de Rosales primero, a Guadalajara un año, vivió en Pátzcuaro y Sahuayo, Pero es hasta 1910 que llega a Santa Clara del Cobre como ayudante de su padre en la Administración de Rentas primero, y como receptor en 1912 a los 22 años, es cuanto conoce de la historia y aventuras de “Pito Pérez” y en las tertulias convive con Jesús Pérez Gaona, empleado también como oficial de la administración de rentas en distintos lugares como: Pátzcuaro, Uruapan y Tacámbaro.
Por lo que respecta al “Pito Pérez”, también conocido en Morelia como “Hilo lacre”, tendría las siguientes características: Originario de Santa Clara del cobre, nació en 1874, sus padres fueron, Francisco Pérez y María Concepción Gaona, y de acuerdo con la descripción del Sr. Liborio Rubalcava, quien le conoció: Era blanco-dice-mediana estatura, nariz aguileña, carilargo, robusto, frente regular, usaba bigote con frecuencia. Usaba un gorrito de fieltro, con una pluma de ave (gallo).
Hagamos analogía de los personajes, José Rubén Romero nació en 1890, Pérez Gaona en 1874, había 16 años de diferencia, era su amigo como lo leímos en “Pueblo inocente”, se ratifica el dato en “Apuntes de un lugareño” (1932), auténtica autobiografía, donde anota: “No tuve amigos de mi edad. Los amigos de mi padre fueron los míos”. Otro dato importante es que Pito Pérez es mencionado en casi todos los libros, escritos en prosa narrativa.
El autor vivió aproximadamente 3 años en Santa Clara, trabajando como secretario del Sub-Prefecto Salvador Escalante, con quien junto con su padre se levantan en armas, teniendo una muy breve participación en la lucha armada.
Todas las vivencias propias, las de Pito Pérez, así como las de Jesús Pérez Gaona, las guarda en su memoria, dándolas a conocer hasta el año de 1938 en Río de Janeiro, Brasil, siendo Embajador de México en ese país, a través de su libro “La vida inútil de Pito Pérez”.
Es importante mencionar que desde 1913, en que fue secretario particular del Dr. Miguel Silva, siendo éste, gobernador de Michoacán, ya Rubén Romero vivirá entre Morelia y México hasta su muerte (1952), con la excepción del lapso que vivió en Tacámbaro entre 1914 y 1918, dedicado al comercio en su famosa tienda, llamada por cierto; “La Fama”. Esto lo mencionamos, porque todo lo que narra en sus libros es lo que sucedió hasta esa fecha, pues a partir de 1919 sale a la Ciudad de México y al extranjero y sólo eventualmente y de visita viene a su estado natal.
La obra de Rubén Romero en prosa, es la que nos interesa analizar, se describen personajes y sucesos, que expresan, con reales o fingidos matices, las características del ambiente que los rodea.
Lo básico en la novela es la narración y la descripción de tipos, costumbres, ambiente, situaciones, etc. La novela narrativa de este autor cumple a cabalidad esas características. Aquí nos permitimos analizar y describir a los personajes involucrados empapados del perfil del hombre y la cultura que le tocó vivir a nuestro autor.
Ahora con el verdadero Jesús Pérez Gaona, el de carne y hueso, de quién y por primera vez publicamos una fotografía en la que posa cerca del Gral. Lázaro Cárdenas del Rio, hemos de aclarar que no es la figura del borrachín mal vestido, grosero o mal viviente, no, ésta es la faceta del Jesús Pérez Gana el que trabajó más de 25 años en administraciones de rentas de varias partes del Estado de Michoacán, que convivió y tuvo amistad con Don Lázaro Cárdenas, Francisco J. Mújica, Rafael Sánchez Tapia, tres gobernadores del Estado. Con estos tres masones distinguidos trabajó en las siguientes logias: Eréndira N°2 de Pátzcuaro, Mártires de Uruapan N°19 de Uruapan, Nicolás de Régules N°9 de Tacámbaro y en Morelia en la Gran Logia “DE UNIÓN MEXICANA” de la que fue su segunda autoridad (Primer G. Vigilante).
Por supuesto, con Rubén Romero había grata amistad en las reuniones, tertulia poética, recitales musicales, hacen versos, hay bohemia y vino. Este Pérez Gaona, el elocuente, ilustrado y bohemio, cuenta su vida y aventuras a nuestro autor, quien se encarga de dar rienda suelta en sus escritos mezclando la vida útil de Jesús Pérez Gaona, la vida y desgarriate de Pito Pérez, así como los sentimientos, amoríos, críticas y reproches de José Rubén Romero y ya en la etapa de Morelia, las travesuras, borracheras, ventas ambulantes del “Hilo lacre” y más datos que se agregan en “algunas cosillas de Pito Pérez que se me quedaron en el tintero(1945)” y el que se dice fue su penúltimo libro narrativo: “ROSENDA”(1946) ya que el ilustrado maestro Raúl Arreola Cortés y Ernest Richard Moore aducían que había un último inédito.
En esta imagen que se publica en la revista Crisol de Ideas aparece Jesús Pérez Gaona, de traje negro de tres piezas. Esta fotografía es de los años 20’s, claro de 1900, se publica también su firma, que aparece en varios documentos, de los que dejamos copias en la redacción, los cuales fueron proporcionados amablemente por la logia Nicolás de Régules N°9 de Tacámbaro, fundada en 1920 y de la cual Jesús Pérez Gaona fue su presidente (V.M.). Agradezco cumplidamente el haberme permitido hurgar en su archivo histórico.
Continuemos con el “hilo lacre”, el Pito Pérez en Morelia, el que vivió con su compañera Erandi (esqueleto), vivió en la antigua calle del Tambor N°96 (hoy Ortega y Montañez), bajando por Capuchinas rumbo al bosque de San Pedro (hoy bosque Cuauhtémoc). Falleció en el Hospital civil de esta ciudad siendo las 19:30 horas del día 8 de noviembre (había sido internado 4 días antes). Es Sr. Jesús Pérez Gaona, a consecuencia de una gastro-enteritis alcohólica. De 55 años de edad, se dispuso que fuera sepultado en una fosa común del Panteón Municipal. Estos datos se desprenden del acta de defunción, publicada que fue, en el libro LAS ANDANZAS DE PITO PÉREZ del Lic. Ramón “El Perico” Hernández, bajo el seudónimo, “Telésforo Mirón”, como lo “bautizó” el Lic. Adolfo Cano Saavedra, “Tomando el primer nombre de los múltiples que tenía Don Melchor Ocampo; Telésforo y el segundo; “Mirón”; por las miradas inspectoras al físico femenino de las jóvenes morelianas que hacía el ilustre notario”. Así lo describió Don Carlos Arenas García, ex cronista de la ciudad de Morelia. Vaya enredo, continuemos.
En una breve apología de Jesús Pérez Gaona, que nos permita su paciencia amable lector, la que hemos titulado: La Vida útil de Pito Pérez.
En uno de los muchos documentos que aparecen firmados por Jesús Pérez Gaona, se informa a los miembros de la logia, que a Jesús Hurtado le falleció uno de sus pequeños hijos, como el susodicho carece de recursos para la inhumación del cadáver, se solicita cooperación para ese fin. En el mismo documento, se enlista los qué y cuánto cooperaron.
De nueve que lo hicieron, cinco aportaron cincuenta centavos, dos cooperan con veinticinco centavos, en tanto que Jesús Pérez Gaona aporta cinco pesos. Esto demuestra su calidad altruista y enaltece su desprendimiento en orden a los principios de LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD, contrario a lo que escribe Rubén Romero en voz de Pérez Gaona, en su supuesto testamento ideológico, escribe así: “¡Libertad, Igualdad, Fraternidad!¡Que farsa más ridícula!. A la libertad la asesinan todos los que ejercen algún mando; la igualdad la destruyen con el dinero, y la Fraternidad muere a manos de nuestro despiadado egoísmo…”
Ahora siguiendo con nuestro escrito apologético, en otro documento firmado de puño y letra por Jesús Pérez Gaona, este sí auténtico, el cual dice entre otras cosas así: “… Confiando en la ayuda material y moral de todos y cada uno de los miembros (HH.) de esta asociación y en segundo animado de los mejores deseos que siempre han existido en mi ánimo, por hacer llegar hasta los corazones de ustedes, los sentimientos de LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD, que deben unirnos, no sólo a los liberales, si no a la humanidad entera, pues sólo bajo este lema, cesaran las guerras fratricidas y se terminarán de una vez por todas las luchas de clases…” Esto es algo de lo que expresaba en torno a las tres máximas liberales.
Contrario, repito, a lo escrito por Rubén Romero en el testamento aludido; es importante reflexionar y ratificar que es una novela narrativa y que el autor tiene plena libertad para expresar sus sentimientos.
En otra carta enviada a un General de alto rango y con el primer cargo político del Estado, se encuentra escrito lo siguiente: “Al fallecer el teniente del ejército nacional, Ladislao Ortiz Martínez (miembro de la logia) dejó a cinco pequeños hijos en la mayor miseria y desde entonces el H. Jesús Pérez Gaona queriendo cumplir con los deberes que ha jurado, de ayudar a sus semejantes recogió estos pequeños, no obstante su corto sueldo que disfruta como oficial de la administración de rentas de este distrito (Tacámbaro). Ya comprenderéis qué apuraciones y trabajos ha pasado Pérez Gaona para su sostenimiento”.
Para muestra unos cuantos botones. Así actuaba en vida Jesús Pérez Gaona, no damos a conocer otros documentos por falta de espacio, pero que obran en nuestro poder. Repetimos, que dejaremos copias al director de Crisol de Ideas, por si alguien duda o quiere corroborar lo aquí escrito en torno a la vida útil de Pito Pérez, mas correctamente escrito J. Jesús Pérez Gaona.
