La vejez en peligro

 La vejez en peligro

CIUDAD DE MÉXICO, 30ABRIL2017.- Un señor de la tercera edad en condiciones de pobreza, pide limosna en el centro histórico. En México 6 de cada 10 personas ven a los adultos mayores como una carga, por ello, esta población se encuentra en muchos de los casos en situaciones de abandono y vulnerabilidad. FOTO: TERCERO DÍAZ /CUARTOSCURO.COM

CIUDAD DE MÉXICO, 30ABRIL2017.- Un señor de la tercera edad en condiciones de pobreza, pide limosna en el centro histórico. En México 6 de cada 10 personas ven a los adultos mayores como una carga, por ello, esta población se encuentra en muchos de los casos en situaciones de abandono y vulnerabilidad.
FOTO: TERCERO DÍAZ /CUARTOSCURO.COM

Mtro. José Luis Márquez Figueroa

 

“A medida que llegan hombres se hace grande la ciudad.
A medida que los pies le crecen se le achica la cabeza.
A medida que crece olvida, hinchada de vanidad,
que bajo el asfalto está la tierrade los antepasados”.

Joaquín Sabina

Mi niñez transcurrió como la de muchas personas, con penurias pero siempre tratando de ser feliz. Ya en la juventud, tenía la fuerza para lograr mis propósitos, me echaba maromas y caía parado, varias caídas en motocicleta fueron las culpables que hoy no me respondan muy bien mis rodillas, recuerdo que me decían los viejos lastimosamente, ¡tú estás muy joven aprovecha eso!, ¡tu madre está muy joven! (yo nací cuando ella tenía veinte años) y a veces respondía con cierto enojo, ¿por qué me dicen eso a mí?

La verdad es que a medida que el tiempo y la edad pasan irremediablemente, valoro más esos refranes juventud divino tesoro, te vas para no volver, o que la juventud es como la flor de la tempranilla que por la mañana es hermosa y fuerte y por la tarde se marchita y muere. Y la verdad el esfuerzo realizado es el resultado de lo que ahora poseo y recordando al poeta y escritor Renato Leduc “sabia virtud de conocer el tiempo, a tiempo amar y desatarse a tiempo” o al novelista James Joyce que sus obras versan sobre buscar el tiempo perdido y volverlo a encontrar.

Hay quienes, incapaces de creer en la promesa de una vida eterna, preferimos asumir sin consuelos la terrible realidad expresada magistralmente por Shakespeare en boca de Macbeth: “La vida es sólo una sombra que transcurre; un pobre actor que orgulloso consume su turno sobre el escenario para jamás volver a ser oído. Es una historia contada por un idiota, llena de ruido y frenesí, que no significa nada”.

El tiempo corre y cuando menos lo esperas te encuentras en el umbral de la tercera edad con la salud o achaques producto de la calidad de vida que uno lleva, el trabajo ya sea físico o intelectual influye en la aparición de las enfermedades (congénitas o no) que nos perseguirán hasta desprendernos del cuerpo físico, eso sin contar accidentes o imponderables que nos puedan suceder como esta contingencia mundial COVID 19, que trastoca más a los ancianos porque sus defensas inmunológicas ya no responden con la fuerza suficiente para luchar contra esta enfermedad que nos quiere separar de lo más preciado, la experiencia y la presencia de nuestros seres queridos, por lo tanto es una ironía que conozcamos tanto del universo que nos rodea, pero muy poco de nuestra propia existencia, no sabemos por qué envejecemos, o por qué debemos morir a cierta edad, nos vamos desgastando como se acaba un pantalón de mezclilla, con el paso del tiempo parece errónea, pues casi todos los tejidos de nuestro cuerpo están renovándose continuamente, varios científicos sostienen que el envejecimiento es consecuencia de daños acumulados en el ADN nuclear de la célula.

La población mundial, según el último informe demográfico de las Naciones Unidas (2019) somos 7700 millones de personas, a tiempo real según los datos de Census.gov (2020) somos 7625 millones de personas. Se estima que el número de personas de 80 años o más se triplicará, de 143 millones en 2019 a 426 millones en 2050. Según datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018, realizada por el INEGI, el número de personas de 60 años o más que reside en México es de 15.4 millones, cifra que representa 12.3% de la población total.

El Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) dio a conocer que en México el 16% de ellos sufre rasgos de abandono y maltrato, o viven solos en sus hogares, seguimos siendo un país joven, por lo que se hace necesario crear condiciones que permitan el apoyo a los ancianos (casas de retiro, apoyo, jubilados y pensionados) en donde se garantice la seguridad médica y servicios que requieren. La tercera edad es considerada en un rango de edades cercanas a los 60 años. Por ejemplo en Colombia, una persona que alcanza los 55 años de edad, es considerada como persona de la tercera edad, en España se considera a partir de los 65 años, mientras que en México a partir de los 60 años se es un adulto mayor.

Los aspectos laborales  que deberíamos conocer los mexicanos desde que comenzamos nuestra vida como trabajadores, ya sea en el gobierno o en la iniciativa privada, al ser contratados son pocos los que saben los requisitos y pasos a seguir para una jubilación y para obtenerla, hay que diferenciar la jubilación de la pensión, pues se suele emplear mal los términos como si fueran sinónimos y no hay nada más alejado de la realidad.

La pensión es una prestación económica que reciben los trabajadores asalariados cuando termina su vida laboral por enfermedad laboral o accidente de trabajo. Se piensa que después de muchos años de trabajo, el jubilado podrá descansar y gozar de su tiempo libre, sin ninguna preocupación económica; sin embargo, esto sólo será posible si cuenta con los ahorros suficientes para su retiro. Mientras que la jubilación es el proceso que comprende, de forma natural, la transición de trabajador a retirado, recibiendo compensaciones por el tiempo de trabajo, y es algo que depende completamente de la empresa o de los “logros sindicales”. La mayoría de las empresas privadas dan un finiquito y el encargado de dar una pensión o jubilación es el IMSS.

En México no existe una homologación en los esquemas de retiro, dependen de la fecha en que cada trabajador empezó a cotizar, ante qué instituto de seguridad social y en qué lugar trabajó, actualmente no hay un sistema único de pensión. Dentro del Articulo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos existen dos apartados, cada caso es de estudio particular: Los obreros, jornaleros, empleados domésticos, artesanos y de una manera general, todo contrato de trabajo se rigen con la Ley del IMSS 1973. Y, para los más jóvenes, quienes empezaron a laborar después del 1 de julio de 1997 aplica el esquema de las administradoras de fondos para el retiro (Afore). Quienes trabajan para el gobierno federal se rigen bajo la Ley del ISSSTE se encuentran en el “apartado B”. 

Analicemos que las leyes de seguridad en el país aplazaron las jubilaciones y el retiro será hasta los sesenta y cinco años, lo que hayan recabado en su fondo de ahorro de retiro, es lo que supuestamente les otorgarán. Muchos trabajadores del gobierno ya cumplieron sus sesenta y cinco años pero no se quieren jubilar porque si lo hacen, pasan a un tope salarial que ven mermadas sus percepciones, es por eso que se ven en el gobierno personas con edad avanzada en las diferentes dependencias, otros (muy pocos que tienen influencias) son recontratados, todos al jubilarse o pensionarse pierden la mayoría de derechos que cuando estaban en activo.

Aquí hago el comentario que hay personas sin distingo de sexo que sus capacidades físicas e intelectuales pasando los cincuenta y cinco años se ven muy mermadas de sus fuerzas, y por presiones familiares no toman la decisión de jubilarse, se escuchan estos argumentos: “todavía mis hijos no salen de estudiar” si me jubilo, ¿después que voy a hacer? el trabajo es su vida, si se jubila, se muere. Esto provoca no darle la oportunidad a los jóvenes desempleados que desesperados buscan insertarse en el sector productivo y laboral. Incluso se sabe que los familiares esperan con ansia los dineros que mensualmente perciben los pensionados para gastarlo en otra cosa, menos en el pensionado.

La amenaza latente de la pandemia del COVID 19 ha diezmado las poblaciones de las casas de retiro de los adultos mayores en Europa y Estados Unidos, esto quiere decir que en México los viejos estamos en peligro de contraerla por los achaques de enfermedades como la hipertensión, diabetes, obesidad, cáncer y otras como la depresión, la soledad y el abandono por parte de los familiaresenfermedades que han minado las defensas de organismo.

La Doctora. Rocío Fernández Ballesteros comenta que “al envejecer, la salud y la longevidad dependen en un 25% de aspectos físicos y en un 75% de aspectos conductuales.” hacen referencia a cambios en la personalidad y/o carácter, tales como indiferencia, desinterés y una incipiente apatía, el objetivo de las actitudes positivas no consisten sólo en reducir el nivel de la conducta problemática sino también en un cambio de estilo de vida, la planificación a largo plazo para la existencia de cada persona con discapacidad o no, el manejo de las crisis a cortoo mediano plazo son principales para la calidad de vida, de allí la importancia de las técnicas del manejo del ocio, tener bien definido un plan “B” para dedicarse a otra actividad productiva, la autoestima, buen manejo del estrés y  medicina preventiva, haciendo poco caso a Gabriel García Márquez cuando afirma que el secreto de una buena vejez no es otra cosa que un pacto honrado con la soledad.

Isauro Gutierrez

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