El trabajo y su valor


Ángel Alvarado Raya
“ Ser hombre es entender el trabajo,
no como una necesidad,
sino como un privilegio ”
Albert Einstein
El termino trabajo viene del vocablo latino tripalium, aparato para sujetar las caballerías de tres palos (tripalis) para hacerlos dar vueltas y mover dicho aparato; tarea o actividad a fin de transformar los elementos del medio circundante por medio del esfuerzo y para un objetivo determinado que satisfaga las necesidades del ser humano, y es el producto de dicho esfuerzo, generalmente retribuido.
El trabajo tiene que ver estrechamente con la superación y la evolución humana. Desde sus orígenes el hombre debió, por instinto de conservación, agenciarse los alimentos y los medios de protección para su subsistencia a través de la caza y recolección de frutos que proporcionaba la naturaleza.
Según la tradición judeo cristiana el trabajo es el castigo al pecado original de Adán, por haber probado del fruto prohibido, impulsado por el instinto y la curiosidad, en este caso el trabajo es visto como una maldición: Mediante el sudor de tu rostro comerás el pan…” ( Gen; III; 19 )
Para el diccionario ESPASA trabajo es el esfuerzo humano aplicado a la producción de riqueza. Trabajo es el esfuerzo del hombre ejercido sobre los elementos naturales para incorporar en ellos utilidades que los hagan aplicables a la necesidad y por ende les proporcionen el carácter de satisfactores.
Valor del trabajo:
El trabajo sólo es productivo cuando logra su objeto, que es satisfacer una necesidad, es la primera incorporación de utilidad fundamental realizada mediante el esfuerzo directo que se hace para apoderarse de los elementos naturales en bruto, tal como la naturaleza los ofrece; la segunda es la utilidad de reforma que transforma a los elementos naturales; la tercera es la utilidad de lugar que permite el transporte del satisfactor a los puntos en que se necesita, la cuarta es la utilidad de tiempo o sea el esfuerzo generador encomendado a los comerciantes que consiste en hacer que los satisfactores sirvan en el momento preciso en que se les necesita, y por último la quintautilidad es la jurídica por medio de la cual los satisfactores tienen por dueño a la persona que los merece.
Si el hombre tiene necesidad, por ejemplo de comer pan, ¿ cómo incorpora al trabajo esas utilidades? El agricultor que siembra y cosecha el trigo produce la “utilidad fundamental”, el molinero que transforma el trigo en harina y el panadero que la convierte en pan, producen la “utilidad de forma ” el cargador que lleva el trigo al molino, que transporta la harina desde los lugares mas remotos hasta el sitio en que están los amasijos y los hornos, produce la “utilidad de lugar”; el comerciante que compra la producción de pan y la aguarda en sus almacenes lista para el momento en que el público la requiera, produce la “utilidad de tiempo”, y todos los que siembran, venden y compran trigo, harina y pan, a fin de que por medio de múltiples operaciones se adquieran por quien los necesita, producen la “utilidad jurídica”.
El trabajo se divide entonces en intelectual, cuando se advierte el ejercicio de las facultades puramente intelectuales -memoria, atención, imaginación asociación, juicio y razonamiento- y material en que el individuo pone en ejercicio de preferencia sus fuerzas físicas, aunque todo trabajo intelectual supone algo de labor material y viceversa.
El trabajo se clasifica también en inventivo, cuando el hombre descubre la posibilidad de incorporar “una nueva utilidad” en las cosa e imitativo en virtud del cual se camina por la vía que el inventor ha trazado y se reproduce la invención una o mas veces.
El país en que el trabajo de invención alcanza un gran desarrollo, ocupa una posición distinguida en la comunidad internacional, dado que el trabajo llamado calificado ohábil es el del individuo que ha logrado adquirir “maestría” en el ejercicio de alguna actividad, en tanto que el trabajo llamado común no requiere de preparación técnica y puede ser ejecutado por cualquiera.
Y el trabajo será más o menos productivo de acuerdo con las cualidades morales – sobriedad, actividad, honradez y habilidad- y las aptitudes – inteligencia, instrucción, eficacia, educación- que los trabajadores posean en mayor grado o menor grado y se evite todo aquello que pueda dañarlos física, moral e intelectualmente.
Precisamente cuando “favorecida la multiplicación de los propietarios, para que se interesen en el fomento de su propiedad y desarrollen la riqueza” y sólo en estas circunstancias, ajenas a la avaricia, abandonando la ignorancia y la desidia, el pueblo se excita al trabajo, ante el aumento de sus necesidades y las facilidades que se le otorguen de satisfacerlas, sin necesidad de llegar al despojo, como ajenos al derecho, o como pretenden grupos que se autotitulan progresistas.
Urgen acciones para garantizar la loable función del trabajo:
En la actualidad, la oportunidad de encontrar un trabajo que pueda darle valor a la vida del mexicano, está muy lejos de nuestra imaginación; esta crisis financiera que ha pegado en el principal país del mundo “USA” va a golpear aun más los bolsillos de nuestros paisanos y, por ende, la frágil economía de nuestro pueblo; urgen en nuestros gobernantes medidas inmediatas para atraer inversionistas a nuestro país – si es que aún los hay- necesitamos de estrategias que puedan garantizar la existencia de 40 millones de mexicanos, que viven la extrema pobreza.
Nos aterroriza que en el foro Económico Mundial (FEM) en la ciudad Suiza de Davos, que ha reunido a unos 2.500 economistas y políticos de primera línea, el renombrado economista estadounidense Nouriel Roubini, quien hace un año, también en Davos, predijo los problemas de la economía estadounidense, considera que la primera economía del mundo sufre “más que un resfriado” y que hay que prepararse para una “prolongada neumonía”.
Cruel el comentario de Nouriel Roubini para una sociedad como la nuestra que depende tanto de la economía norteamericana; pero soy de los que piensan que para grandes males, grandes remedios; y debemos de volver nuestra atención a nuevas economías emergentes como la de China o la India; concentrarnos completamente en estos países que están por superar fuertes crisis económicas, y dejar de ver economías caducas como la de Estados Unidos de América.
