El Guerrillero Heroico

 El Guerrillero Heroico

Ismael Acosta García,

politólogo y sociólogo

 

En Vado de Yeso, hace 52 años, como pudo haber sido en cualquier parte del mundo, entregó la vida al creador, o sea, a la tierra, el Guerrillero Heroico.

Su última cuna fue La Quebrada del Yuro, al lado de la montaña de La Higuera. Y su último arrullo fue una ráfaga disparada por el suboficial Mario Terán. (También los imbéciles suelen pasar a la historia). Un 9 de octubre de 1967, a la 1:10 de la tarde.

Antes, en su último mensaje a una comunidad, la de Alto Seco, a 35 kilómetros de Valle Grande, el Che, dio una conferencia a un grupo de campesinos que lo escucharon en silencio. Años más tarde, uno de ellos recordaba sus palabras:

“Mañana vendrán los militares y sabrán que ustedes existen y cómo viven. Van a construir una escuela y una posta sanitaria, van a mejorar el camino a Valle Grande, harán que funcione el teléfono, les buscarán agua… -continúa- construyeron la escuela y la posta sanitaria, y el teléfono se arregló, pero ahora todo ha vuelto a ser peor, el teléfono no funciona, la posta sanitaria no tiene médico ni medicinas y el camino está arruinado”. En qué México he visto esto.

Ernesto Che Guevara fue el más internacionalista de los luchadores sociales del mundo. Él llevó esta condición al grado de revolucionario, al grado de verdadero hombre. Ya lo decía al grupo de combatientes que le acompañaban en la campaña liberadora de Bolivia, “el que esté dispuesto a morir por la causa de Bolivia, América Latina e inclusive Europa, esta es su lucha, y el que no, puede retirarse” Y así inició su última incursión en la lucha internacionalista. Fue, a no dudarle, el más fiel interprete de la doctrina martiana por la liberación de los pueblos. Martí decía que: “El dar la vida sólo constituye un derecho cuando se le da desinteresadamente. El verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber” Y el Che lo hizo, en grado de heroísmo.

Los diarios de estos días dan cuenta de muchas de las acciones de el Che, por tanto, permítaseme en esta ocasión recordar a tres de sus más valiosos compañeros en la campaña boliviana.

HAYDEÉ TAMARA BUNKE BIDER (TANIA, LA GUERRILLERA)

Nació en Buenos Aires, el 19 de noviembre de 1937. Vuelta a Alemania, país de sus padres, a los 18 años es admitida en el Partido Socialista Unificado de Alemania.

Conoce al Che en 1960 cuando éste va a la Alemania democrática al frente de una misión comercial cubana. Llegada a Cuba en el 61, se involucra en organizaciones civiles y culturales impregnando su labor con una fidelidad absoluta al proceso revolucionario de la Isla. Esto le ganó prestigio y simpatía entre quienes la conocieron.

Después de un riguroso entrenamiento recibe la misión de establecer relaciones con representantes de la clase gobernante en Bolivia, creando las condiciones para la llegada posterior del grupo guerrillero. Llegado el momento se vincula a la lucha armada en el grupo del comandante Vilo Acuña, cuyos integrantes perecen el 31 de agosto de 1967 cuando caen en una emboscada en Vado de Yeso. El cadáver de Tania fue arrastrado por la corriente del río y rescatado por los soldados hasta el 6 de septiembre, quienes le dan sepultura en el lugar donde apareció.

Identificados sus restos, en 1998, son trasladados a Cuba donde reposan en un mausoleo en Santa Clara, junto a los del Ernesto Che Guevara y sus demás compañeros de lucha. Tania se elevó a la historia como el prototipo de la mujer guerrillera.

INTI PEREDO

Nació en el 37 en Cochabamba. Fiel al juramento hecho frente a La Higuera a la caídadel Che, mantuvo los ideales de seguir hasta la muerte o la victoria final, “Volveremos a las montañas”, dijo, anunciando el reinicio de la lucha.

Desde 1963 prestó una valiosa ayuda en la organización del Ejército Guerrillero del Pueblo que, encabezado por el periodista Ricardo Masseti, operaría en la provincia de Salta, en el norte de Argentina. Fue el contacto y preparador del grupo guerrillero para la campaña boliviana.

El Che en su Diario destacó las condiciones ideológicas y militares de Inti, nombrado comisario político del naciente Ejército de Liberación Nacional de Bolivia.Tras el combate de la Quebrada del Yuro, y sobreponiéndose al dolor de la muerte de su hermano y demás compañeros, desempeña un preponderante papel en la lucha insurgente reorganizando la red urbana del ejército para desatar la guerra popular.

Al amanecer del día 9 de mayo de 1969 en La Paz, luego de una delación, Inti es rodeado por más de 150 policías en la casa donde se escondía. Por espacio de una hora resiste el ataque hasta que una granada lanzada por la ventana le produce graves heridas en piernas y brazos. Sólo así lograron apresarlo. En la cárcel lo torturaron salvajemente. Un sicario le dio varios culatazos en la cabeza y como pasadas las horas no se moría, provocaron su muerte mediante una inyección. Su caída fue duro golpe para el movimiento revolucionario, pero su ejemplo y heroísmo se levantó en el altiplano y la selva con patente de firmeza ideológica y valor a toda prueba, de donde se inspira ahora el gobierno democrático-popular encabezado por el campesino Evo Morales.

CARLOS COELLO

Fue un niño cubano que apenas supo de juegos y mimos. A los ocho años se incorporó al trabajo del campo sin conocer el calor del aula, sino el del ardiente sol que quemaba sus espaldas cuando ya jovencito cortaba arroz durante largas jornadas.

A los 16 años, marchó a las montañas orientales de la Isla para luchar contra la justicia imperante. Al triunfo de la Revolución Cubana pasó a formar parte de la escolta del Comandante Guevara, quien lo ascendió a sargento hasta que aprendió a leer. Al lado del Guerrillero Heroico podía vérsele lo mismo en el trabajo voluntario que en los viajes al exterior. Junto a él marchó a la lucha en el Congo y fue allí donde adoptó el nombre de Tumaini o Tuma, con que llamarían posteriormente al alegre combatiente.

Tres meses antes de que el Che llegue a Bolivia, Tumaini emprendió las tareas para el inicio de la lucha. En Cuba había quedado Esmérida Ferrer, la joven esposa con quien sólo pudo compartir cinco meses de unión familiar que fructificaría en su único hijo, al que no conoció y puso el nombre de Tuma. Ya en la guerrilla boliviana sigue teniendo la responsabilidad de velar por la vida del Che.

Inti narra: “Ese día estábamos acampados en Piraboy, a las faldas del Río Durán. El Che ordena una emboscada enviando a Tumaini y cuatro compañeros más. En los momentos de llegar se da un fuerte tiroteo quedando tendidos en la arena cuatro soldados. El ejército estaba desplegado al otro lado del Río y el Che llegó a ocupar su posición de combate… El enfrentamiento fue desigual y ante la desventaja ordena la retirada inmediata. A la salida del camino el médico nos informó que Tumaini había sido herido en el vientre. Regresaron por él, lo montaron en un caballo. La herida era muy fea, se le operó en la casa del campesino Fenelón Coca, pero todo fue en vano.

De su muerte escribió el Che: “…con él se me fue mi compañero inseparable, de una fidelidad a toda prueba y cuya ausencia siento desde ahora como la de un hijo. Al caer pidió que se entregara su reloj al hijo que no conoció, tal como yo hago con los relojes de los compañeros muertos. Lo llevaré toda la guerra. Cargamos su cadáver y lo enterramos lejos de allí”.

Los campesinos del lugar hicieron una tumba para Tumaini y cuidaron con celo sus restos, lo que hizo posible que hoy descansen en Cuba.

Finalmente y con el más ferviente reconocimiento a la lucha del Guerrillero Heroico, transcribo estos tres pequeños mensajes:

A sus padres

“Creo en la lucha armada como única solución para los pueblos que luchan por liberarse y soy consecuente con mis creencias. Muchos me dicen aventurero, y lo soy, sólo que de un tipo diferente y de los que ponen el pellejo para demostrar sus verdades…”

A sus hijos

“Crezcan como buenos revolucionarios. Estudien mucho para poder dominar la técnica que permite dominar la naturaleza. Acuérdense que la revolución es lo importante y que cada uno de nosotros, solo, no vale nada. Sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera, en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario…”

A Fidel Castro

“Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos. Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos”

Hoy diríamos, en su homenaje: Mas nadie se ha separado, Comandante, porque juntos vamos ¡Hasta la victoria siempre! Más ahora que tanto nos necesitan solidariamente pueblos hermanos como el de Bolivia, por el que él dio la vida..

Isauro Gutierrez

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