Consumo responsable del agua debe ser permanente en todos los sectores

¿Sabías que el promedio mundial para producir un pantalón de mezclilla es de 10 mil litros de agua? Este ejemplo proviene de “Huella Hídrica” (HH), un indicador del consumo del vital líquido que permite adquirir consciencia sobre hábitos de uso, cuidado y reutilización del agua, tanto personales como colectivos.
Como este ejemplo, también se puede incluir la fabricación de una hoja de papel, lo cual se lleva a cabo con 10 litros de agua, es decir, para elaborar 500 hojas se necesitan 5 mil litros o lo que es lo mismo, 250 garrafones. Mientras que en una hamburguesa se aplican 2 mil 385 litros aproximadamente.
Ante esto, la Comisión Estatal del Agua y Gestión de Cuencas (CEAC) hace un llamado a la población para valorar el grado de sostenibilidad de los productos y actuar en consecuencia para proteger el líquido, ya que éste es un recurso imprescindible para la vida y para los procesos de bienes, alimentos, bebidas y también servicios.
Con un panorama de sequía a nivel mundial y, especialmente en México y Michoacán, resulta impostergable la necesidad de racionalizar el consumo de agua y proteger las zonas de recarga de ésta, es decir los bosques, evitando para ello la tala inmoderada de árboles y la generación de incendios.
El impacto de la contaminación de los acuíferos y la escasez del recurso hídrico es tal que, según estudios, para el año 2025 dos tercios de la población mundial sufrirá por la falta del mismo y es entonces que será muy tarde revertir los efectos de haber dejado llaves abiertas, permitido fugas y goteos o desperdiciado desmedidamente en actividades como lavar automóviles con manguera.
Por ello, algunas acciones que se pueden implementar en el presente para reducir la huella hídrica son disminuir el consumo de carne, pues requiere más agua y combustibles fósiles que otros productos como verduras o legumbres; apoyar la agricultura sostenible que produce alimentos en huertas, granjas o bien empresas locales, lo que no implica desplazamientos que también propician uso de agua.
Igualmente se debe evitar el desperdicio de alimentos, ya que eso equivale a malgastar energía y agua; apostar por la reutilización del vital líquido y adquirir productos de energía eficiente e inodoros ecológicos, por mencionar algunas.
