Vida pública vs. Vida privada

 Vida pública vs. Vida privada

Isauro Gutiérrez Hernandes

El tema de la ética en los medios de comunicación resurge estos días con la publicación de un video en el que aparecen dos personas y en el que los “periodistas” infieren conductas indebidas, sin que éstas ocurran por cierto, sólo quedan en el imaginario enfermizo.

Aunque los ataques se dirigen al secretario del Ayuntamiento Humberto Arróniz, lo cierto es que son dos las víctimas, la otra es una joven periodista que convive con el funcionario.

En principio parecía que el asunto se mantendría en ese submundo de las redes sociales donde todo se vale, incluso la difamación, sin embargo, en pocas horas fueron algunos medios de los autollamados “serios”, los que retomaron el video y lo difundieron como si el funcionario estuviera cometiendo algún delito o al menos una inmoralidad, ninguna de las cuales se acredita en las imágenes.

En el encuadre aparecen botellas de licor y los “sabuesos” periodistas suponen que estaban bebiendo y aseguran que el funcionario se encontraba en estado de ebriedad, lo que tampoco resulta evidente en el video.

También interpretan una “relación” entre el funcionario y la joven empleada del área de comunicación social, lo que tampoco se acredita, únicamente se observa que ambos están contentos. Un simple abrazo no significa necesariamente lo que tratan de suponer.

Ahora bien, el hecho de que alguien haya grabado el video, significa que en la reunión había al menos otra persona, por lo que la pareja no estaba sola. En fin, es un asunto que corresponde a la vida privada de ambas personas y no hay razón válida para su difusión.

Los funcionarios pueden y deben ser criticados en cuanto se refiere a sus funciones gubernamentales. Lo demás, son ataques a la vida privada.

Isauro Gutierrez

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