Columna Rebatinga: 1968

 Columna Rebatinga: 1968

Efraín del Castillo

El anhelo de libertad provocó en el año 1968, que numerosos grupos de jóvenes se movilizaran tanto en Europa como en América, teniendo como principal móvil la ruptura del status quo y la modificación del paradigma que imponía demasiadas limitaciones al ejercicio de un derecho que ya estaba consagrado en las constituciones nacionales, pero que en la práctica se enfrentaba a una serie de medidas que no solo coartaban esa prerrogativa, sino que incluso la reprimían. El caso bastante patético que fue conocido como Primavera de Praga fue reprimido por las fuerzas militares soviéticas. Estos episodios se fueron propagando hacia diversos países.

México no fue la excepción y aquí se dieron infinidad de movilizaciones entre las juventudes universitarias, poniendo en serias dificultades al régimen federal en turno, principalmente por la programación de los Juegos Olímpicos para octubre de ese año. De tal suerte, el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz estaba en la tesitura de controlar el movimiento para dar paso a un evento internacional sin contratiempos, pero sin atinar a una alternativa de diálogo que diera buenos frutos. Ese gobierno se inclinó finalmente por el uso de la fuerza, que desembocó en una sangrienta matanza en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, en la que hubo presencia militar y supuestamente, de grupos paramilitares, a los que finalmente se les atribuiría la autoría de tan penosa página en la historia reciente de nuestro país, que se ha calificado claramente como un crimen de Estadoe incluso, genocidio.

Han pasado 52 años y la proclama popular dice que el 2 de octubre de 1968 no se olvida, ni se podrá olvidar de la mente de las generaciones que ya teníamos uso de la razón en esa época. De alguna manera, no se alcanza a entender la razón del gobierno para no ceder ante las demandas estudiantiles que básicamente pedían y hasta exigían libertad. ¿Porqué era tan difícil consentir en esa concesión? ¿Porqué tuvo que pagarse con ríos de sangre el derecho a tener paulatinamente el acceso a la libertad?

Tuve la oportunidad de leer algunos poemas escritos en aquella época e incluso, por personas que estaban en reclusión en calidad de presos políticos. Era difícil entender el motivo por el cual no se podía conceder la apertura y convivir de forma democrática. Esa obcecación se tradujo en varios estados, en el surgimiento de movilizaciones subversivas con secuestro de empresarios, atentados contra la infraestructura, etc. La falta de flexibilidad y la intolerancia motivaron estas acciones y se cayó en un proceso de reacciones encubiertas por grupos paramilitares para reprimir esas expresiones violentas. Realmente no hubiera habido necesidad, pero el autoritarismo solamente alcanzaba a ver esas vías. El costo para el país ha sido elevado, tanto en vidas humanas, como en la economía, el desarrollo en general y el deterioro del tejido social. Se han creado comisiones de la verdad, se han realizado búsquedas infinitas en los archivos de la época y muchos de los actores sobrevivientes de ese episodio han hecho públicos sus memorias y testimonios, sin que claramente se tenga certeza de los hechos. Ojalá que efectivamente el ´68 nunca se olvide para que sirva como referente en la toma de las decisiones que aseguren el ejercicio de las libertades y la construcción de un renovado esquema de convivencia social más justo y basado en las leyes que así lo aseguren.

Isauro Gutierrez

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