LIBÉRRIMA: ¿Honor y Dignidad?


Fernando López Alanís
Ésta es una reflexión interesante que parece digna de conocerla y comentarla. No es como me llegó, algo le modifiqué para mayor comprensión. Atiendan, mis queridos cuatro lectores y medio, a que es un planteamiento hipotético basado en experiencias reales que todos conocemos. Dice:
Es una vergüenza el papel que están padeciendo el ejército y la marina al enviarlos a perseguir delitos, y delincuentes, como si fueran policías, pero con la orden de no hacer nada y aguantar si el pueblo bueno y sabio se los impide, y en cambio los apedree, los insulte, les queme las patrullas, los agreda a balazos, ¡y hasta los desarme!
Y ejército y marina en ocasiones hasta tienen que replegarse impotentes observando nada más que se cometa o se amplíe el delito que fueron a combatir, o se escapen los delincuentes que fueron a perseguir.
La preocupación así fundamentada, de observadores nacionales e internacionales (para colmo) se plantead de esta manera: ¿Hasta cuándo soportarán soldados y marinos estas vergüenzas u humillaciones, contrarias precisamente al honor militar, personal e institucional? ¿Cuánto falta para que reaccionen los mandos medios (de cabos a coroneles, o equivalentes en la marina) ante el obligado desprestigio de sí mismos y de sus instituciones?
Y la más terrible cuestión: si se llega a esos límites de tolerancia y dignidad, como hombres de honor y de sentido institucional, ¿qué seguirá después?
Por lo pronto, mis pacientes lectores, sepan que comparto mis simpatías con miles, millones de mexicanos, las mal empleadas fuerzas del ejército y la marina, con nuestro repudio a quienes las utilizan de manera tan estúpida (ver Diccionario de Psicología).
Y vaya este comentario final: somos ciudadanos mexicanos en uso de todos nuestros derechos, como el de manifestación y el de publicar, porque hemos cumplido todas nuestras obligaciones. Punto.
