El laicismo en el sistema educativo nacional


ÑMatilde Piñón Centeno
La laicidad a lo largo del tiempo tuvo que sufrir un proceso de transición de formas de legitimidad sagradas, a formas democráticas basadas en la voluntad popular, ello nos permite comprender que ésta no es estrictamente lo mismo que la separación Estado – Iglesia.
Cabe destacar que es en la República Mexicana, precisamente durante la llamada “Guerra de Reforma” los liberales mexicanos consolidaron la separación jurídica entre la Iglesia Católica y el Estado, a través de varias disposiciones, resaltando entre ellas la Constitución de 1857, en la que se decreta la laicidad en la educación pública; junto a esta disposición suprema hay que resaltar la importancia de la Ley de Desamortización de los Bienes de la Iglesia del 12 de julio de 1859, como culminación del referido proceso. A partir de ese momento, la separación Iglesia-Estado rige los principios constitucionales del país.
Desde la Constitución de 1857, México ]se proclamó como un Estado laico, de igual manera en la actual Constitución de 1917: El artículo 130 de la Constitución establece que tanto la Iglesia como el Estado deberán permanecer separados.
Es obligatorio que todas las Iglesias, Asociaciones y Grupos Religiosos, estén registrados.
Limita la participación de sacerdotes o ministros religiosos en asuntos políticos y les prohíbe ocupar puestos de elección popular.
En 1992 se reanudaron las relaciones diplomáticas entre México y la Santa Sede con la reforma del artículo 130 constitucional;0 reforma que para muchos fue solo una argucia de Carlos Salinas de Gortari para legitimar su poder, necesidad que le llevo a invitar al papa Juan Pablo II a visitar en reiteradas ocasiones nuestro país.
El laicismo plasmado en la constitución de 1857 en el sentido filosófico sostiene la emancipación de la política, la moral, la ética de la religión positiva. Reivindica la primacía de la razón sobre el misterio, de la conciencia sobre la verdad revelada por medio de la fe. Se equipará en este momento histórico al Estado laico con un cierto ateísmo del estado.
En la constitución de 1917 se establece el carácter laico de la educación sobre aquella de tipo confesional y religiosa, resultado del Congreso Constituyente, una vez que se hizo respetar la tradición liberal del siglo XIX. La prohibición a la iglesia y a los sacerdotes de establecer o dirigir escuelas de instrucción primaria, además de insistir que el concepto de educación laica significaba mantener a la educación alejada de prejuicios y dogmas de todo tipo. La iglesia a su vez pugnaba por mantener la religión católica como exclusiva, base de la vida pública y privada. Se niega la libertad de cultos y se a anuncia los desastres apocalípticos de las escuelas sin religión.
Por tanto, el artículo 3º de la Constitución vigente establece que “… La educación que imparta el estado tenderá a desarrollar…” asimismo “…será laica y por tanto ajena a cualquier doctrina religiosa…” “…se encaminará a luchar contra la ignorancia, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios, los privilegios de razas, religiones, géneros o individuos”.
Llegar a dicho establecimiento constitucional significo luchas cruentas entre liberales y radicales, en la búsqueda de un proyector de nación; de igual manera en otro momento de la vida nacional, rumbo al ascenso de las luchas populares, se dio el enfrentamiento entre fuerzas conservadoras y otras que se calificaron de socialistas.
El laicismo penetro en la conciencia de muchos educadores y maestros mexicanos, cercanos a la posrevolución, convirtiéndose en causa y motivo de militancia, en símbolo del progreso y en enemigo de los reaccionarios. Durante la posrevolución la Educación laica impugnaba el crecimiento de la escuela mexicana, la consolidación de la nacionalidad, el triunfo de la razón sobre la barbarie.
La Educación Pública en manos de Bassols debió cumplir 4 funciones:
1.- Función biológica
2.- Función Nacional e integradora
3.- Función económica (Los planteles educativos especializados, los técnicos y campesinos debieron integrarse a la actividad productiva)
4.- Función política, muy explicita: laicismo y cultura para desterrar el fanatismo y los prejuicios religiosos.
El carácter laico de la Educación en México desapareció al reformarse el artículo 3º de la Constitución en 1934, para dar pasó al carácter socialista de la misma.
La laicidad defiende la libertad de conciencia, así como otras libertades que se derivan de ellas (religiosas, ideológicas política de expresión etc.) Es una forma de organización político–social que busca establecer en la medida de lo posible la igualdad y la no discriminación. Aunque se remite a la separación de la Iglesia y el Estado, la laicidad coexiste,aun en aquello países donde no existe una separación formal, es decir la laicidad supone la autonomía de lo político frente a lo religioso.
BLANCARTE , J . Roberto señala en su libro “Para entender el estado laico”:
“…Se puede hablar de laicidad cuando existen los siguientes elementos centrales en un determinado régimen: respeto de la libertad de conciencia, autonomía de lo político frente a lo religioso e igualdad de los individuos y sus asociaciones ante la ley, así como no discriminación…”
La laicidad se define además, por el origen de la legitimidad del poder del estado, ya seaproducto de la autoridad divina, como en el caso de las monarquías o de la soberanía popular.La laicidad es el respeto de los derechos humanos de todos y, en particular del respeto a los derechos de las minorías, sean estas religiosas, étnicas, de género, por preferencia sexual, etc., respeto irrestricto a la pluralidad. Para lograrlo es menester que el Estado laico tenga una autonomía real frente a cualquier doctrina religiosa o filosófica específica, con el objeto de garantizar el bien común y el interés público.
Por lo anterior siguiendo a BLANCARTE: “…El ESTADO LAICO es entonces, ese moderno instrumento jurídico–político al servicio de las libertades en una sociedad que se reconoce como plural y diversa. Un estado que, por lo mismo ya no responde ni esta al servicio de una doctrina religiosa o filosófica en particular, sino al interés público, es decir al interés de todos, manifestando en la voluntad popular y el respeto a los derechos humanos…”
La identidad nacional esta ligada por el modelo educativo que prevalece en una sociedad, de igual manera el desarrollo económico, el quehacer político, y la convivencia de los diferentes estratos sociales.
La misión de la escuela es de educar al pueblo, no sólo proporcionar habilidades,destrezas y reproducir el conocimiento, sino educar en el sentido profundo de formar una persona culta, apta para vivir en la sociedad y ser productiva, ejercicio por demás difícil, complicado por las múltiples aristas que conforman el Sistema Educativo Nacional: (S.N.T.E.,con sus múltiples expresiones al interior, tradiciones y prácticas educativas, entorno laboral, profesión padres de familia, burocracia del estado; Padres de familia y estudiantes).
El esquema del proyecto neoliberal urge personal altamente calificado, (robotizado) productivo para lograr los niveles de competitividad en el mercado globalizado. Por lo tanto, el modelo educativo nacional debe satisfacer dicha meta para la cual fue creado el CENEVAL,institución que se encarga de “certificar” a las instituciones educativas.
Analizando lo anterior presuponemos que el carácter laico de la educación se encuentra muy lejano de la praxis, en tanto que la educación laica y el laicismo buscan construir instituciones políticas libres de influencias eclesiásticas directas como corresponde a las sociedades plurales, al dar un sentido laico a la educación se busca preservar la “libertad de conciencia”.
Bibliografía:
BLANCARTE J. Roberto. “El estado Laico” .Nostra Ediciones. México .2008.pp 74.
ORNELAS, Carlos.”El sistema Educativo Mexicano”. CIDE, FCE, NAFIN. México .1995.pp 371.
MONSIVÁIS, Carlos.”El Estado Laico y sus malqueriente”. UNAM 2008.PP303
