Reconocimiento internacional a la Gran Logia Benito Juárez

 Reconocimiento internacional a la Gran Logia Benito Juárez

Ismael Acosta García,

Politólogo y sociólogo.

A tres meses de su instalación, la Muy Respetable Gran Logia Benito Juárez del estado de Michoacán obtendrá el reconocimiento de potencias masónicas con presencia nacional e internacional que acreditan la regularidad de esta recientemente creada organización liberal en la entidad, en ceremonia a realizarse en la ciudad de Morelia el día viernes 28 de junio del presente año.

Dicho reconocimiento le es otorgado por la Gran Dieta masónica hermética mixta internacional, cuya acción se esparce por países de todos los continentes del mundo y se abre a la participación femenina y masculina, así como a la aceptación de todos los ritos de la masonería universal en las vertientes del simbolismo y el filosofismo.

Hoy he de referirme a algunos principios fundamentales de la masonería que inicia por reconocerse como centro de su esfera de interés en el ámbito de la sociedad en la que se desenvuelve, alejada de utopías etéreas. Es sensible, por tanto, a las inquietudes y necesidades del mundo que le rodea. Es ahí donde intenta sembrar sus ideales teniendo por misión coadyuvar a favor de la concordia universal mejorando al ser humano y su entorno social.

La masonería se define como una Institución esencialmente filosófica, filantrópica y progresiva. Filosófica, porque ama la verdad; filantrópica, porque ama a la humanidad; y progresiva, porque no se confina a su pasado histórico, si bien, brillante, siempre en constante renovación.

La masonería concibe la marcha evolutiva de la humanidad con arreglo a una filosofía de la historia, que está contenida en sus símbolos y leyendas. La Institución tiene carácter de Academia para enseñar dicha filosofía y forjar en ella las conciencias de los hombres.

Como toda asociación que aspira a realizar fines dentro de la comunidad humana, no puede permanecer al margen de sus problemáticas concretas. Por ello la masonería agrupa en su seno a personas de diferentes ideologías, para estudiar e impulsar lo que hay en ellas de común en beneficio de la humanidad, convirtiéndose así en Cadena de Unión fraternal.

La Institución cree que únicamente en una sociedad regida por los principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, puede ser respetada la dignidad humana, que implica el pleno derecho a su desarrollo, por el libre ejercicio de sus potencialidades para enriquecer su vida con toda clase de bienes.

La masonería aspira a un Orden Universal, democrático y cosmopolita con respeto a los Estados nacionales, en el que los hombres y los pueblos colaboren y se beneficien mutuamente en su libre desenvolvimiento a través de su unión, solidaridad y cooperación. En consecuencia, reconoce y proclama en su totalidad la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, aprobada por las Naciones Unidas en París, el 10 de diciembre de 1948, y trabaja por el desarrollo de un orden social que garantice tales derechos.

La filosofía masónica supone, como toda filosofía, una actitud ante la vida, que obliga a observar una conducta en estrecha correspondencia con ella. Considera que la elevación ética, la emancipación y el progreso de los seres humanos y de los pueblos se consiguen a través de su ilustración por la ciencia, el valor del trabajo y la práctica de la virtud.

No reconoce la masonería, en la investigación de la verdad, ninguna autoridad superior a la razón humana. Considera que las ideas metafísicas son del dominio exclusivo de la apreciación individual, por lo que la Institución rehúsa hacer ninguna afirmación dogmática y, en consecuencia, no prohíbe ni impone ninguna convicción religiosa.

Proclama los principios de absoluta libertad de conciencia y el laicismo del Estado como medio para garantizar esa libertad, y permitir a todos los hombres la creencia en los dogmas, si así les place, o no creer en ninguno, si así lo prefieren.

La masonería admite diversos ritos y grados, siempre que dicha diversidad no altere los principios que profesa, los medios que adopta, ni el objeto que se propone.

 

Bajo estos principios es que la Muy Respetable Gran Logia Benito Juárez del estado de Michoacán formaliza sus trabajos, obediencia que habrá de honrar el ideal de la fraternidad universal respetando a los cuerpos existentes y fomentando el reconocimiento mutuo entre los mismos. Se trata de multiplicar, no de dividir; de fundar, no de destruir; de fraternizar, no de rivalizar. Quienes por sus historias de vida no logren comprender estos objetivos será porque nunca asimilaron los principios de esta augusta y venerada institución.

Toma el nombre del Benemérito de las Américas precisamente en el momento histórico que más honra la presencia vital del hombre que supo guiar a una nación asediada por las fuerzas externas imperialistas de la época y las interiores representadas por el conservadurismo clerical del siglo XIX. El ejemplo de Juárez y los Hombres de la Reforma se retoma hoy en un proyecto liberal que exige hacer del discurso una verdadera praxis social del liberalismo. Quienes impulsan esta nueva organización han declarado su convicción de que, masonería que no se refleja en lo social, es mera demagogia.

Al día de la entrega de su Gran Carta Patente y consecuente regularización reconocerá y abrirá sus puertas a hombres y mujeres libres y de buenas costumbres de los diferentes ritos de la Orden; exigirá de sus miembros un profundo amor a México, a sus familias, a sus semejantes y a la humanidad entera; una conducta ética y el rescate de los valores de vida deberá ser condición que les identifique como organización. Si esto es así, se habrá cumplido con el objetivo y justificación histórica.

 

Es cuanto.

Isauro Gutierrez

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