Interpretación del Poder

 Interpretación del Poder

Martín Jorge Munguía Vieyra

 

“La posesión del poder por inmenso que sea,

no da la ciencia de poder utilizarlo”

Balzac.

 

¿Qué es lo que llamamos poder, que atrapa, que seduce, que procrea la infaltable cadena de halagos y que convierte a sus administradores en adictos a esos elogios, que suele llegar a arrollar a las personas, a la democracia, a la soberanía misma y sus instituciones?

Existen diversas definiciones de poder:

 

  • Estar capacitado, reunir las condiciones, para hacer lo que se expresa.
  • Facultad  para hacer algo.
  • Dominio o influencia que uno tiene sobre alguna cosa.
  • Posesión actual o tenencia de una cosa.
  • Fuerza capacidad o eficacia.
  • Autorización para hacer algo dada por una autoridad competente.

 

En fin, muchas y muy diversas concepciones de poder, pero es el poder aquél que tiene la capacidad de influir en las personas y en los sucesos el que nos atañe.

Poder en tal sentido  es la capacidad de las personas o grupos para imponer su voluntad sobre otros, a pesar de la resistencia, utilizando infinidad de recursos.

Max Weber definía al poder como la probabilidad de tomar decisiones que afecten la vida de otros pese a la resistencia de éstos, ya sea por la fuerza o coerción.

  1. M. Wrong clasifica el ejercicio del poder según sus fundamentos, para hacer que su poder sea efectivo un individuo o grupo puede apelar a los temores, a sanciones físicas, al ejercicio de persuasión, a la manipulación o al compromiso que los no-poderosos tienen con el llamado “sentimiento del deber”.

El poder pues, según Wrong, dependiendo de sus bases distingue las relaciones que son asimétricas: la fuerza y la manipulación, de las que exigen reciprocidad; la persuasión y la autoridad.

El que se ejerce por medio de la fuerza tiene su sustento en la violencia.

La manipulación es el poder que se ejerce ocultando las intenciones  (no se les explica a los que va dirigido las verdaderas intenciones del poderoso).

Mientras que la autoridad lleva un tanto de legitimidad y de estructura jerárquica que conlleva a ordenamientos institucionalizados.

Hobbes, filósofo realista inglés del siglo XVI incurre en extremismos al describir las facultades del poder como exentas de toda limitación, lo cual conduce al absolutismo.

Rousseau enfrenta al poder minoritario supremo y absoluto, al poder mayoritario más absoluto que el anterior y que reside en el pueblo, pues el solo hecho de ser mayoría le da al pueblo ese poder que no reconoce otro superior.

Montesquieu limita y corrige el concepto anterior mediante la teoría del Espíritu de las Leyes que separa y divide el poder para amparar las libertades publicas garantizando el ejercicio representativo (Ejecutivo, Legislativo y Judicial).

Sociológicamente el poder ha sido definido como la capacidad de hacer lo que se desea, aunque los demás se opongan, es entonces la capacidad de imponerse en una comunidad.

Sociológicamente el poder en si no es bueno ni malo, es un elemento fundamental de la interacción que puede ser utilizado para fines constructivos o para fines exclusivamente egoístas, para esta ciencia el poder es necesario para cualquier sociedad estable.

El poder en sentido etológico se define apelando a la idea de causalidad, como capacidad que un sujeto o un grupo de sujetos tiene de influir ya sea desviando, impulsando o frenando en la conducta de otros sujetos de su misma especie o de otra especie distinta.

Poder político es aquel que permite controlar o intervenir significativamente en el control del Estado.

Poder Económico es el que permite controlar o intervenir significativamente en las organizaciones económicas.

En general pues, cualquier poder o el poder en si, representa la posibilidad de imponer criterios propios tales como valores, ideas, pautas, propuestas, etc, a la hora de controlar un sector de la actividad humana sea en su organización o en la distribución de beneficios.

Desde el punto de vista psicológico a todas las personas les gusta el poder, y ejercer ese poder, desde el niño que se impone en la escuela hasta aquel funcionario o político, el poder es un deificado (divinizado) símbolo de la humanidad cuyo uso en este mundo supuestamente racional, democrático y postmoderno, es medieval:

El poder es rico.

Es una Vanagloria, parte del ego de la persona.

Es la búsqueda de una alabanza indirecta que vuelve hacia uno.

Es muy propia del ser humano siempre y cuando no salga de los límites, lo cual lleva a problemas diversos de personalidad.

El análisis del poder ha sido desde siempre importante, pues es un mecanismo de control y de coordinación necesario para la consecución de fines y objetivos de toda sociedad.

El poder desde este punto de vista es aquel que constituye y encauza, legisla y sanciona y que por encima de todo, debe propulsar el progreso social de las colectividades que integran el Estado.

El poder se debe ejercer entendiendo que el poder del pueblo es la soberanía que reside siempre y necesariamente en el pueblo mismo,  y que mediante la voluntad general expresada por mayoría numérica, delega su facultad suprema, nunca renunciando a ella, en sus legítimos representantes.

Si el pueblo es soberano, entonces es necesario que se difunda la sabiduría y el discernimiento entre los miembros de la sociedad, para que la elección que se haga para ejercer dicha soberanía, dicho poder, sea la mas adecuada, para que el Gobierno que es a quien se delega esa responsabilidad defienda al débil contra el fuerte, que proteja lo presente sin comprometer el futuro, que no se ofenda a la justicia, a la imparcialidad, ni se falte a la equidad.

 

Fuentes consultadas:

 

Paginas de Internet:

http:/filosofia.org Diccionario filosófico.

El Nuevo Diario, Adicción al Poder

Edwin Sánchez.

Estudios Filosofía-historia-letras

Poder y Autoridad.

Sappiens.Com.

Poder y Conflicto.

Cristhian Gadea.

Foros Mexico.Com.

Delfos.

Isauro Gutierrez

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